Opinión
Toros lejanos contra Javier Arenas
Por Antonio Avendaño
Con Zapatero difunto, el Gobierno agonizante, la crisis imparable, la Gürtel confusa y los intrusos de los ERE retratándose diariamente ante la jueza, todo eran malas noticias para los socialistas andaluces hasta que les cayeron como llovidos del cielo los recortes sociales promovidos en las comunidades gobernadas por la derecha. Catalunya, Castilla-La Mancha, Madrid, Galicia, País Valencià, Navarra, Balears: todas están metiendo hachazos a unos presupuestos autonómicos exhaustos que necesitan llegar a fin de año cumpliendo los estrictos compromisos de déficit adquiridos por el Estado.
El Gobierno andaluz no quiere perder esta oportunidad: ayer varios consejeros de Griñán y algunos diputados del Grupo Socialista salieron al ruedo parlamentario como toretes furiosos dispuestos a llevarse por delante a Javier Arenas, el Niño de Olvera, cuyas habilidades para torear a sus adversarios son bien conocidas por el público. No va a serles fácil a aquellos pillar en un descuido a un diestro de tanta talla. El PP intenta contrarrestar los reproches con la tesis algo artificiosa de que en Andalucía también hay recortes, pero aquí los sindicatos no protestan porque son de izquierdas. Sin embargo, los sindicatos sí sacaron en Andalucía a miles de funcionarios a la calle en contra de la reforma del sector público, o sea que si hubiera motivos también ahora saldrían. Si no salen será porque no los hay. Aun así, la izquierda necesitará mucho más que los recortes de la derecha para impedir su victoria. Necesitará que a Arenas lo pille el toro. Y los recortes de sus compañeros de partido, aunque reales, son toros todavía demasiado lejanos para inquietar al de Olvera.