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8M derecha Casado y Arrimadas reivindican su versión del feminismo "liberal" para desmarcarse de Vox

Quienes se ubican en este "feminismo liberal" defienden que las mujeres tienen plena libertad para tomar decisiones sobre temas tan controvertidos como la prostitución, los vientres de alquiler o la pornografía.

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. EFE
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. EFE.

La derecha también quiere que se la reconozca por su feminismo, aunque hace no tantos años renegaba de esa etiqueta. Con motivo del día internacional de la mujer, el Partido Popular y Ciudadanos han celebrado sendos actos —muy similares en contenido y escenificación— para reivindicar su implicación en el 8 de marzo. Una lucha por la igualdad, eso sí, alejada del "colectivismo" de la izquierda que, según esta lógica, "reparte carnés" de buenas y malas feministas. Pero que también choca con el negacionismo de Vox.

Desde ambas formaciones aseguran que el feminismo es necesario porque en la sociedad todavía hay brecha salarial, discriminación económica por razón de género y violencia machista, al contrario de lo que asegura la ultraderecha, pero que su feminismo pone el acento en lo individual frente a lo colectivo y no es "agresivo" ni "reduccionista" porque no "excluye a los hombres".

Quienes se ubican en este "feminismo liberal" defienden que las mujeres tienen plena libertad para tomar sus decisiones; también en temas tan controvertidos como la prostitución, los vientres de alquiler o la pornografía. Por su parte, la derecha se opone frontalmente al sistema de "cuotas". Una discriminación positiva que busca que las mujeres estén representadas por ley en los espacios públicos. 

La actual presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, es partidaria de establecer mecanismos para regular estas cuestiones, mientras que el PP, al ser un partido de tradición conservadora, se opone. Es más, el actual presidente de los populares, Pablo Casado, tampoco es partidario del aborto. En la campaña del 2019 propuso volver a la ley de supuestos del año 1985, que en la siguiente convocatoria electoral dejó aparcada por el evidente malestar interno.

El discurso del PP se acerca más a la de la extrema derecha, a quienes populares y naranjas han legitimado como socio preferente en los gobiernos autonómicos en los que son imprescindibles para sacar leyes adelante, como Andalucía, Madrid y Murcia. En Vox creen que la violencia de género "es una teoría de la izquierda para tapar la caída de la URSS", en palabras de la diputada de Vox, Carla Toscano. Para el partido ultra cualquier mención al feminismo o al colectivo LGTBI forma parte de una "ideología de género" que busca la supremacía de la mujer sobre el hombre.

Casado asegura que la "bandera" de la igualdad es del PP

Casado ha asegurado que él lleva 20 años "hablando de feminismo desde Nuevas Generaciones", la organización juvenil del PP que él lideró durante varios años, aunque como presidente del partido no le ha dado especial importancia a esta materia. "Aunque digan que a veces estamos en una corriente y luego en otra siempre hemos estado en la misma: en el feminismo liberal", ha dicho el máximo representante del PP este lunes.

El conservador también ha cargado contra Vox por esta cuestión y ha presumido del pacto de Estado por la violencia género "que no criminaliza a nadie", sino que "protege a mujeres concretas de hombres concretos". También ha dicho que el PP no va a dejar "que nos den lecciones a algunos que dicen que hemos sucumbido a la corrección política" y que su formación "abandera" la igualdad.

¿Pero de qué habla el PP cuando reivindica este "feminismo liberal"? De empleo. La vicesecretaria de Política Social, Ana Pastor, explica en declaraciones a Público que el PP pone el acento en la "economía". "Nos preocupa muchísimo como ha afectado a la economía el covid-19, con las mujeres y la cantidad de paro", señala. "Trabajo, trabajo y trabajo", resume a este diario la secretaria general del PP de Madrid, Ana Camins, que critica que "la izquierda tiene un discurso hueco y vacío" pero que no pone el foco en "lo importante". Para la eurodiputada Rosa Estarás la verdadera independencia comienza con la economía, aunque también destaca la importancia de la educación.

Arrimadas critica la "guerra de sexos trasnochada" del feminismo

Arrimadas, por su parte, ha defendido un "feminismo moderno e inclusivo" que "apuesta por la libertad", con el que su partido busca alcanzar la igualdad "con políticas reales y sin querer dejar a nadie atrás ni hacer una guerra de sexos trasnochada". Un modelo que ha contrapuesto al "negacionismo carca de Vox", que incluso "sigue mirando hacia otro lado" ante la violencia machista, y al "sectarismo desbocado de Podemos o de algunas ministras" del Gobierno de Pedro Sánchez que "patrimonializan" el feminismo.

La secretaria general de Cs, Marina Bravo, ha asegurado que su formación fue "pionera" en el pacto contra la violencia machista, aunque Rivera en el año 2015 propuso anular "la asimetría penal por cuestión de sexo" reconocida en la ley integral contra la violencia de género y avalada, incluso, por el Tribunal Constitucional.

Lo cierto es que la propia Arrimadas presentó un decálogo en 2019 sobre el "feminismo liberal" con diez puntos que incluían la regulación de la prostitución, de los vientres de alquiler y cargaba contra el lenguaje inclusivo. La máxima de Cs es que la libertad de las mujeres para elegir qué hacer con su cuerpo debe primar sobre el resto de consideraciones; un argumento que la izquierda rechaza porque no atiende a las condiciones materiales ni culturales a las que están sometidas las mujeres. 

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