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Crisis del coronavirus Felipe VI obvia la polémica sobre el rey emérito en su tardío discurso sobre la crisis del coronavirus  

El jefe del Estado ha dejado pasar cinco días desde la declaración del estado de alarma antes de pronunciarse por primera vez sobre esta pandemia, pese a que su último acto oficial tuvo lugar hace ya una semana.

El rey Felipe VI se dirige a los españoles en un mensaje por televisión en relación con la crisis del coronavirus. EFE/Casa de S.M. el Rey
El rey, Felipe VI, en su discurso de este miércoles a raíz de la crisis del coronavirus. 

Un llamamiento a la unidad, a "dejar de lado nuestras diferencias" para unirnos en torno a un "mismo objetivo", vencer al coronavirus, y ni una sola mención a la polémica que ha vuelto a poner en tela de juicio los manejos y el papel de la Corona. 

El discurso televisado del rey, Felipe VI, este miércoles, ha sido un llamamiento a seguir luchando, cada ciudadano en su papel, contra la expansión del Covid-19, con una importante carga épica y con constantes alusiones al horizonte en que España superará el virus.

Felie VI: "Este virus no nos vencerá, nos hará más fuertes como sociedad"

"Si no bajamos la guardia, si todos nos unimos desde nuestras responsabilidades", afirmaba el monarca, "España recuperará su pulso, su vitalidad, su fuerza". "España es un gran país, un gran pueblo que no se rinde ante las dificultades". "Este virus no nos vencerá, nos hará más fuertes como sociedad", apostillaba.

Felipe VI ha hablado de pie, tras un atril, y durante poco más de siete minutos. Ha agradecido a los profesionales sanitarios su labor -"Sois la vanguardia de España", la "primera línea de defensa" en esta "lucha"-, y ha enviado sus condolencias a los familiares de quienes han perdido la vida por este virus. 

Esta es, decía, una "crisis muy seria y muy grave", pero "todas las instituciones públicas están volcadas" en resolverla, y "todos los españoles pueden sentirse protegidos", apostillaba.

El último acto de Felipe VI, según su agenda oficial, tuvo lugar el 11 de marzo, hace exactamente una semana, y ya han pasado cinco días desde que el Consejo de Ministros declaró el estado de alarma

Se trata de las primeras palabras del jefe del Estado sobre la crisis del Covid-19, que ya se ha cobrado las vidas de 558 personas en España. El último acto de Felipe VI, según su agenda oficial, tuvo lugar el 11 de marzo, hace exactamente una semana, y ya han pasado cinco días desde que el Consejo de Ministros declaró el estado de alarma. 

 Durante la tarde, el rey se ha reunido en el Palacio de La Zarzuela con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con los cuatro ministros al frente del comité técnico de gestión de la crisis del virus (Salvador Illa, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y José Luís Ábalos).

Este es, además, el segundo mensaje extraordinario de su reinado, que arrancó en junio de 2014, y esto evidencia la gravedad de la situación. El único precedente es su discurso del 3 de octubre de 2017, tras el referéndum soberanista catalán del 1 de Octubre. Entonces sólo requirió de dos días para pronunciarse.

De hecho, ni este monarca ni su padre, ahora rey emérito, han tenido por costumbre pronunciar discursos solemnes ante la nación, más allá de su tradicional Mensaje de Navidad, en Nochebuena. Sí han realizado declaraciones en distintos actos públicos, y el acostumbrado discurso en el Solemne Acto de Apertura de las Cortes Generales, cuando ya ha sido investido un presidente del Gobierno y comienza a andar una nueva legislatura.

Zarzuela difundió el comunicado sobre la polémica del rey emérito el día de la entrada en vigor del estado de alarma

Su discurso llega, además, durante la polémica por las finanzas opacas del rey emérito. Mientras PSOE, PP, Ciudadanos y la formación ultraderechista Vox se oponen a investigar a Juan Carlos I en el Congreso de los Diputados, tras las últimas revelaciones sobre sus finanzas, la Casa Real ha intentado zanjar la polémica con un comunicado y un par de decisiones cargadas de simbolismo.

El último comunicado de la Casa Real reconoce que Felipe VI supo hace ya casi un año que figuraba como beneficiario de un capital de origen desconocido, y ha esperado hasta ahora para retirarle la asignación de 200.000 euros al rey emérito

La fecha escogida para su difusión tampoco parece casual. La Casa Real divulgó el comunicado el domingo, el mismo día de la entrada en vigor del estado de alarma, que sólo se había declarado una vez, casi diez años atrás. En ese comunicado, Felipe VI aseguró que renunciaba a la herencia de su padre -pese a que éste no ha fallecido, y por tanto la renuncia no tiene valor jurídico-, y le retiró la asignación directa de la que hasta entonces se beneficiaba, con cargo al erario público: 194.000 euros al año.

El texto reconoce que el jefe del Estado supo hace ya casi un año que figuraba como beneficiario de un capital de origen desconocido, y ha esperado hasta ahora para retirarle esta asignación.

Felipe VI ha intentado cortar todo vínculo con las finanzas opacas de su padre, después de conocerse que la Fiscalía helvética investiga una multimillonaria donación que recibió Corina Larsen desde una cuenta suiza que su abogado justificó como un "regalo no solicitado del Rey emérito", y que proceden de una fundación panameña con un patrimonio de 100 millones de dólares. La investigación judicial intenta averiguar si ese dinero tiene alguna relación con las obras del AVE a La Meca.

Y, mientras el socio del PSOE en el Gobierno, Unidas Podemos, sigue apostando por investigar las finanzas del rey emérito -una vez superada esta crisis-, el presidente del Gobierno defendió este martes la "necesaria y coherente" decisión del monarca, recogida en ese comunicado.

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