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Junta de Andalucía Una crisis interna en Ciudadanos debilita la estabilidad del Gobierno de Susana Díaz

El PSOE estrecha el vínculo con sus socios después de que una diputada naranja, crítica con el pacto, abandone su grupo y pase a ser no adscrita, dejando a la Junta con los votos justos.

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La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, recibe la felicitación del portavoz de Ciudadanos en el Parlamento andaluz. EFE

El Gobierno de Susana Díaz se ha quedado este lunes a un solo voto de perder la mayoría parlamentaria que ostentaba hasta ahora gracias al apoyo de Ciudadanos, y que le garantiza la estabilidad política y presupuestaria en Andalucía. La diputada de la formación naranja por Málaga, Carmen Prieto, ha abandonado su grupo parlamentario pasando a ser diputada no adscrita, algo que no había ocurrido nunca en la historia del Parlamento autonómico. Prieto mantenía un pulso desde hace meses con la dirección andaluza de Ciudadanos, a quien acusaba de “entreguismo” al PSOE andaluz, la misma crítica que le hace el resto de grupos de la oposición: PP, Podemos e IU.

Un escenario que dinamitaría la mayoría estable que tienen en el Parlamento

El partido de Albert Rivera había apartado a Prieto de casi todas sus responsabilidades en el Parlamento andaluz hasta que finalmente, el pasado viernes, le abrió expediente y la suspendió cautelarmente de militancia. Ese día la diputada malagueña presentó alegaciones. El sábado, ella misma decidió darse de baja como militante de Ciudadanos, y este lunes, abandonó su grupo parlamentario y pasó a ser diputada no adscrita “con efecto inmediato”. Sin el voto de la diputada díscola, PSOE (47 diputados) y Ciudadanos (ahora con ocho) suman 55 parlamentarios, justo la mayoría absoluta en una Cámara con 109 escaños. Los socialistas han mostrado una aparente tranquilidad, pero en las últimas horas han estrechado el vínculo con sus socios, para estar seguros de que “ningún otro parlamentario abandonará sus filas”, un escenario que dinamitaría la mayoría estable que tienen en el Parlamento.

La crisis interna en Ciudadanos salpica al Gobierno de Susana Díaz en un momento delicadísimo, justo cuando la presidenta acaba de postularse como candidata a la secretaría general del PSOE. El resto de formaciones de la oposición ya acusa abiertamente a la sevillana de haber emprendido la “espantada” a Madrid, dejando su federación y a su propio Ejecutivo pendiente de un relevo sin fechar, y con mayor incertidumbre dada la reciente pérdida de un voto en la Cámara autonómica. Con todo, no es probable que otro diputado naranja siga el mismo ejemplo que Prieto, porque los otros ocho parlamentarios del grupo mantienen su fidelidad a la dirección de Rivera, y su discurso es unánime.

Sin embargo, la estabilidad del Gobierno de Díaz es más frágil hoy que ayer, la pérdida de un diputado evidencia una mayor dependencia del PSOE de Ciudadanos, y deja claro que cada votación que se produzca en la Cámara a partir de ahora tendrá que ser tuteada de cerca por la dirección de ambos grupos parlamentarios. “Ya no podemos permitirnos ni que uno de los nuestros vaya al servicio durante un pleno”, bromea un diputado socialista.

En el PSOE recuerdan cómo el pasado mes de diciembre, el grupo parlamentario mantuvo el escaño del exconsejero de Educación, Luciano Alonso, hasta después de la votación de la ley de Presupuestos Autonómicos de 2017, para “no correr riesgos”. El Alto Tribunal andaluz acababa de abrir juicio oral contra Alonso por un supuesto delito de prevaricación (del que finalmente fue absuelto), y según los estatutos del PSOE debía abandonar su cargo público. Así se lo pidió el partido, pero le permitió prorrogar su decisión unos días para que antes de marcharse dejara amarrado los Presupuestos del año siguiente.

"Le ponemos la alfombra roja al PSOE"

La parlamentaria díscola de Ciudadanos asegura que a partir de ahora no votará en contra de su grupo “por sistema”, aunque reconoce que desde hace tiempo no estaba a gusto con el “entreguismo” de su ya exformación al PSOE. “No me gusta el acuerdo de Gobierno con los socialistas porque les estamos poniendo la alfombra roja todo el tiempo”, explica a Público. Prieto sostiene que no ha hablado con ninguna otra formación política, ni PP ni Podemos, para sumar su voto al de estos partidos. “Seguiré votando de acuerdo a mis principios”, advierte.

El artículo 24.1 del reglamento del Parlamento andaluz sostiene que: “una vez producida la adscripción a un Grupo parlamentario en el tiempo y forma que se regulan en los artículos anteriores, quien causara baja en el mismo adquirirá necesariamente la condición de Diputado o Diputada No Adscrito”. El parlamentario de Ciudadanos Sergio Romero ha instado a su excompañera a devolver el acta de diputada, asegurando que a ella no la votaron los andaluces por ser quien es, sino por pertenecer a un partido político “a cuyos valores ha faltado”.

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