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¿A qué se debe la estampida de altos cargos en el Ministerio de Escrivá?

Las salidas en menos de 24 horas de sus dos secretarios de Estado son el último ejemplo de un baile de altos cargos en dos años y medio. Fuentes internas achacan los abandonos a un ambiente tenso y bronco, al desgaste y al "mal carácter" del propio ministro.

El Ministro de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, José Luis Escrivá, duran su visita a una exposición en mayo de 2022.
El Ministro de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, José Luis Escrivá, duran su visita a una exposición en mayo de 2022. Eduardo Parra / Europa Press

Los abandonos casi simultáneos de los dos secretarios de Estado del Ministerio de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, Jesús Perea (Migraciones) e Israel Arroyo (Seguridad Social), conocidos en menos de 24 horas, han sacudido el departamento dirigido por José Luis Escrivá, aunque solo suponen las dimisiones de mayor peso tras un sinfín de fugas de directores generales en lo que va de legislatura.

Ambas salidas estaban "previstas", según el Ministerio, que quiere restarles importancia y las achaca a "motivos personales". Sin embargo distintas fuentes que han trabajado a las órdenes del ministro durante la legislatura hablan de su paso por Migraciones como un "infierno" marcado por el carácter de Escrivá, con discusiones habituales, subidas de tono en repetidos casos, incluso en presencia del resto de compañeros.

"A cualquier hora y momento te echa la bronca del siglo", reconoce a Público un ex alto cargo que también habla de poca claridad en los roles y las funciones y "más preocupación por los datos y estadísticas" que por las condiciones de las personas. El desgaste por las negociaciones de grandes reformas, la presión en la gestión de diferentes crisis y el temperamento de Escrivá son las principales razones en las que muchos justifican las dimisiones.

El "mal carácter" de Escrivá es un secreto a voces entre trabajadores, altos cargos y las ONG que tratan con su Ministerio. Esto llevó a numerosos funcionarios y técnicos a irse con el equipo de Yolanda Díaz cuando se dividió en dos el antiguo Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. Hasta que finalizó la gran obra en la actual sede del Ministerio de Inclusión, en la calle José Abascal, ambos equipos compartieron sede en Trabajo. "Se veían desde el principio estas actitudes", reconoce a Público una de ellas, lo que le llevó a optar por Trabajo.

Ambas Secretarías de Estado están inmersas en reformas de calado aún por concretar, como la de Extranjería en el caso Migraciones o el nuevo sistema de cotización de los autónomos en el caso de Seguridad Social, aunque desde el Ministerio niegan que las dimisiones vayan a ralentizarlas ya que están prácticamente listas.

En el caso de Perea, llevaba 14 meses en el cargo tras sustituir a Hana Jalloul en marzo de 2021, cuando dio el salto a la campaña electoral como número dos de la lista de PSOE madrileño. Perea ha tenido que hacer frente a la recepción y acogida de alrededor de 2.000 afganos evacuados el pasado agosto, a la llegada de más de 120.000 desplazados por la guerra en Ucrania, ha llevado a buen puerto la reforma del reglamento de Extranjería para documentar a menores migrantes y ahora deja pendiente la reforma para facilitar la regularización de trabajadores extranjeros.

Diferentes fuentes internas apuntan a diferencias y desencuentros de Perea con el ministro que le han llevado a pedir con insistencia y desde hace tiempo su salida y la vuelta al equipo de discurso del presidente del Gobierno, donde ya había trabajado y a donde regresará como jefe del equipo. Será sustituido por Isabel Castro, miembro del Gobierno de las Islas Baleares e inspectora de Trabajo.

El Ministerio desmiente que haya problemas entre los secretarios de Estado y Escrivá, e incide en que tanto Perea como Arroyo han querido dejar "prácticamente cerrados" los asuntos en los que estaban inmersos, prueba, dice, de "que su trabajo ha sido excepcional y las relaciones con el ministro muy positivas".

Seis directores generales en dos años y medios

El baile de salidas y sustituciones ha sido una constante en el departamento de Escrivá desde su llegada al cargo hace dos años y medio. Un goteo de ceses sobre todo en el área migratoria, donde ya ha habido cinco reestructuraciones por la marcha de cargos de responsabilidad, algunos de total confianza del ministro, y tres secretarios de Estado diferentes para un mandato en el que había prometido reformas profundas del sistema migratorio.

Una de las salidas más señaladas fue la de Elena Biurrun, que dejó en 2020 la alcaldía de Torrelodones para ser jefa de gabinete de Escrivá. Tras dos años en el puesto, fue nombrada directora de Programas de Protección Internacional y Ayuda Humanitaria. No cumplió cuatro meses al frente de este cargo decisivo en las políticas de acogida de migrantes y refugiados, y era la quinta persona que ocupaba el cargo desde que Escrivá era ministro. Ninguna de las fuentes consultadas han podido explicar las razones de este cese que sorprendió tanto por su brevedad como por la cercanía entre directora general y ministro.

Birrun sustituía a Maite Pacheco, directora general de Inclusión y Acogida Humanitaria hasta que presentó su dimisión por "motivos personales" en noviembre de 2021, ni un año después de su nombramiento, para el que había dejado su acta de concejala en el Ayuntamiento de Madrid. No parecía normal esta dimisión en un contexto migratorio revuelto, en el que tuvo que trabajar en la coordinación de la operación Antígona de evacuados afganos y, antes y en paralelo, ampliando a contrarreloj el criticado Plan Canarias para la acogida de migrantes en pleno repunte de esa ruta migratoria. Pacheco fue el recambio que Escrivá buscó tras el cese fulminante de Francisco Dorado tras solo ocho meses en el cargo y con la crisis en Canarias en pleno auge. Fuentes socialistas aseguraron que hubo sonados desencuentros entre ella y el ministro.

Después de Birrun llegó la sexta y actual directora general de Atención Humanitaria, Miriam Benterrak. Ya había sido subdirectora general de Acogida y Atención Humanitaria desde marzo de 2020 a julio de 2021, cuando abandonó el Ministerio para ocupar un puesto de responsabilidad en la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID).

Desde Inclusión niegan tajantemente el mal ambiente laboral. Reconocen que han sido muchos los cambios, aunque algunos han sido dentro de la propia Secretaría de Estado de Migraciones. Afirman que otros "se han marchado unos meses para regresar después", como Benterrak o la actual directora general de Gestión del Sistema de Acogida de Protección Internacional y Temporal, Amapola Blasco, que fue subdirectora general. 

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