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Fiscal general del Estado Delgado no entra a la bronca de la derecha, que la acusa de "asaltar la Fiscalía"

La oposición torpedea el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general del Estado y recuerda sus tres reprobaciones parlamentarias como ministra de Justicia, así como las filtraciones de sus conversaciones con el excomisario Villarejo.

Dolores Delgado Congreso
La recién designada fiscal general del Estado, Dolores Delgado, este jueves en el Congreso / EFE

Dolores Delgado ha decidido no entrar al vendaval que los partidos de la derecha y la ultraderecha han desatado en la Comisión de Justicia. La recién nombrada fiscal general del Estado conocía el complicado escenario que le esperaba en el Congreso, y que la oposición llevaba preparando desde su polémico nombramiento, y ha optado por defender su imparcialidad y por pedirles a los diputados que no juzguen su legitimidad "en origen", sino "en los hechos".

PP, Vox y Ciudadanos han sacado a relucir toda la artillería que les ha brindado la designación como fiscal general del Estado de la que hasta hace unos meses era la ministra de Justicia del Gobierno de Pedro Sánchez. Desde su concurrencia en las listas electorales del PSOE, hasta la filtración de las conversaciones que mantuvo con el excomisario Villarejo.

El portavoz del PP en la comisión, Luis Santamaría, la ha acusado de "asaltar la Fiscalía" y ha puesto de relieve las "dificultades" que, a su juicio, va a tener que afrontar Delgado como fiscal a raíz de su pasado reciente como ministra. "Ustedes han venido a asaltar la Fiscalía y nos van a tener en contra. Se va a tener que abstener en todas las causas de las que ha tenido conocimiento como ministra ¿Para qué hacer chirriar todos los resortes del Estado de Derecho? ¿Qué necesidad había?"

El conservador ha recordado la polémica que se desató a raíz de la filtración de unos audios que recogían conversaciones de Delgado con el excomisario Villarejo. Este fue uno de los motivos por los que el Parlamento optó por reprobarla hasta en tres ocasiones (una en el Congreso y dos en el Senado, donde el PP tenía mayoría absoluta).

"Usted se descalificó a sí misma cuando decidió aplastar con puño de hierro los valores constitucionales en sus conversaciones con Villarejo ¿Hay garantías de que no aparecerán nuevas conversaciones con este señor? ¿Se abstendrá como fiscal general en esta causa, en la que está usted implicada? Ha preguntado Santamaría.

El portavoz del PP en la Comisión de Justicia ha asegurado que "nadie quiere" a Delgado en la carrera fiscal y ha insistido en que su nombramiento "pone en peligro a la Fiscalía  y debilita a la institución, a la separación de poderes y a nuestra democracia".

"Es lamentable que me tenga que dirigir en estos términos a una candidata a la Fiscalía General del Estado", ha comenzado su intervención el portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal, anticipando el tono bronco que emplearía con Delgado. "La propuesta de su candidatura es una anomalía democrática inaceptable. Da miedo lo que vendrá después. Usted no es imparcial".

Delgado: "Tener ideología no inhabilita para ningún cargo"

Bal ha afeado la primera intervención de la candidata a la Fiscalía, que ha defendido que el hecho de haber sido ministra de Justicia es "una fortaleza" de cara a su nuevo cargo, y que se considera un mérito en algunos países. "Es absolutamente imposible defender, como ha hecho usted, que es mejor nombrar fiscal a un exministro de Justicia. Un poco de seriedad, porque esto se está convirtiendo en una broma", ha asegurado.

"¿A quién va a nombrar? ¿A los mejores fiscales, a sus amigos, a los que tengan el carnet de progresistas?" se ha preguntado el portavoz de Cs. Los portavoces de PSOE, Unidas Podemos, ERC, el PNV y JxCat han avalado la idoneidad de Delgado como candidata a la Fiscalía General del Estado, una cuestión a la que diputados como el peneuvista Mikel Legarda han ligado al desarrollo del ejercicio profesional: "Valoramos más la legitimación por el ejercicio que la legitimación por el origen".

Pese a las duras intervenciones y a las críticas de PP, Ciudadanos y Vox, Delgado se ha limitado a defender que su nombramiento está avalado por su trayectoria profesional y le ha pedido a los diputados que hagan juicios sobre su labor. "Tener una ideología u otra no nos inhabilita para ejercer un cargo público. No puedo compartir ni juicios de intenciones ni prejuicios. Comparezco como candidata a la Fiscalía General del Estado y comparezco para que ustedes puedan controlar la legitimidad en el ejercicio", ha insistido.

Delgado, sobre Villarejo: "Comparecí en esta comisión para dar una explicación detallada. No creo que debamos entrar en eso"

Sobre sus conversaciones con Villarejo, la exministra ha recordado que en octubre de 2018 compareció, a petición propia, en la Comisión de Justicia "donde llevé a cabo una explicación pormenorizada y detallada del asunto al que usted ha hecho referencia. No voy a entrar en ese tema; en realidad, no creo que ni usted ni yo debamos entrar", le ha espetado al portavoz del PP.

Delgado ha concluido su intervención instando a los portavoces de los distintos grupos de la comisión que, cuando tome posesión de su cargo como fiscal general del Estado, "me llamen para ejercer el control parlamentario". "Todos los poderes públicos trabajan para la ciudadanía y yo soy, ante todo, una servidora pública. La actuación de esta candidata se va a atener siempre al principio de legalidad, imparcialidad y transparencia", ha insistido.

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