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Elecciones en Andalucía Díaz, ante la incertidumbre de ganar con amplitud o de una corta y amarga victoria

Los socialistas contemplan que, en el peor de los casos, podrán elegir entre Ciudadanos o Adelante Andalucía para poder formar gobierno. La incertidumbre de quien sumará el último escaño en juego en las ocho provincias hace impredecible para el PSOE-A determinar el número de diputados que pueden alcanzar este domingo en el Parlamento autonómico. 

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La candidata a la reelección de la Presidencia de la Junta, Susana Díaz, y el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante un acto público en Marbella. EFE/Daniel Pérez

Nadie duda en el PSOE andaluz ni en el PSOE federal de que Susana Díaz será esta domingo la candidata más votada para presidir la Junta de Andalucía, pero sí hay más incertidumbre de cómo de holgada será esa victoria electoral y si tendrá margen para formar gobierno posteriormente.

El suelo que fijan los socialistas a pocas horas de que se abran las urnas son que se superará el 30% de los votos y no menos de cuarenta escaños -se necesitan 56 para la mayoría absoluta- lo que supondría un serio desgaste con respecto a las elecciones e 2015, donde la lista que ya encabezó Susana Díaz obtuvo casi el 36% de los sufragios y 47 parlamentarios.

Aún con este resultado, Díaz podrá decidir si quiere pactar con Ciudadanos -como en la anterior legislatura- o con Adelante Andalucía, ya que todas las encuestas otorgan a estas dos formaciones un número de escaños mayor de los 16 que, en hipótesis, necesitaría para asegurarse la mayoría en el Parlamento.

En cuanto a las mejores expectativas del PSOE; pasan por repetir los resultados de 2015, aunque firmarían ahora mismo la encuesta del CIS que le otorgaba entre 45 y 47 escaños, y más del 37% de los votos, y cuyo resultado final también será el primer examen para el presidente del CIS, José Félix Tezanos.

Fuentes consultadas todavía no descartan alcanzar este objetivo -al menos el de diputados-, aunque dicen que es imposible saberlo porque el baile de último diputado por las ocho provincias andaluzas será determinante. “Es imposible saber por qué lado caerá el último escaño entre los cuatro partidos principales en liza, y luego está que no lo que pueda arañar Vox”, afirma un dirigente de Ferraz, gran conocedor de los entresijos electorales.

También el PSOE descarta cualquier posibilidad de que los partidos de derecha logren sumar la mayoría absoluta de la Cámara -56 diputados- aunque hubiera un acuerdo entre PP, Ciudadanos y Vox, si finalmente este último partido logra representación parlamentaria.

Por ello, dan por hecho que Díaz seguirá al frente de la Junta de Andalucía, aunque se teme que no será fácil llegar a acuerdos o garantizar la estabilidad posterior. En principio, el PSOE no quiere una repetición de elecciones, aunque avisan de que si eso se produce por un bloqueo del resto de formaciones políticas, tendrían claro el mensaje con el que presentarse a unos nuevos comicios.

En el PSOE andaluz, además, hay satisfacción por cómo se ha desarrollado la campaña, centrada sobre todo en la figura de Díaz y envuelta en un andalucismo que, en ocasiones, ha recordado al antiguo nacionalismo que exhibía Jordi Pujol en Catalunya. Como Pujol logró vender en aquellos años que él representaba a Catalunya, y Díaz ha intentado lo mismo en la primera parte de la campaña.

En la recta final, la candidata andaluza ha concentrado más sus mensaje en el voto útil y en llevar a primer plano la amenaza de que el partido ultraderechista Vox pueda tener representación electoral, intentando situar a PP y Ciudadanos como futuros aliados de esta formación. 

Desde Ferraz hay expectación a ver lo que ocurre este domingo. No cabe duda que se hará lectura a nivel nacional porque son las primeras elecciones que se celebran en España desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa.

El Comité Electoral al completo estará en Ferraz esa noche, y será el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, quien haga una primera valoración, en la que se podrá vislumbrar hasta qué punto el resultado que se produzca puede condicionar un posible adelanto de las elecciones generales.

Sánchez estará de regreso de Buenos Aires durante la jornada electoral pero, si tiene tiempo, no se descarta que vuelva a Ferraz, al menos, por una noche.

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