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Elecciones generales 2019 ¿Qué nos proponen los partidos en materia migratoria, sanitaria y educativa?

El gasto público en sanidad y educación no ha recuperado los niveles previos a la crisis y a los recortes del PP, mientras que las migraciones se han convertido en un arma electoral que beneficia, en teoría, a la extrema derecha.

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Los principales candidatos a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales, Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Cs) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos). -EFE

Atrás quedaron aquellos años en los que el Gobierno de Mariano Rajoy anunciaba recortes de 10.000 millones de euros en sanidad y educación, dos de los pilares fundamentales del Estado del bienestar. Desde entonces no se han recuperado los niveles de gasto público previos a la crisis, de hecho, las Comunidades Autónomas aún invierten 9.000 millones menos que en 2009 en sanidad, educación y servicios sociales, pero poco parece importar a los partidos de la derecha, cuyas propuestas electorales en estas áreas están más ligadas a la guerra contra el independentismo que a la mejora de los servicios públicos.

En aquella época de recortes sociales eran pocos los migrantes que decidían jugársela en el mar para llegar a España, pero también fueron de los primeros en sufrir las políticas de austeridad impuestas desde Bruselas: se quedaron sin atención sanitaria. Ahora que las llegadas han batido todos los récords históricos —aunque están muy por debajo del mayor pico de la crisis migratoria a nivel europeo— las migraciones se perfilan como uno de los puntos determinantes en la decisión del sentido del voto.

Público ha recopilado las propuestas de los principales partidos en intención de voto en estos tres campos. Esto es lo que ofrece cada formación.

Migraciones

Un migrantes observa Algeciras desde el barco María Zambrano de Salvamento Marítimo. JAIRO VARGAS

Las migraciones han marcado la agenda política durante todo el 2018, tanto en Europa como en España, que se convirtió en la principal puerta de entrada para los migrantes tras la llegada de la ultraderecha al Gobierno italiano y su guerra abierta contra las ONG de rescate en el Mediterráneo. Aunque las cifras no son alarmantes, según los expertos, los mensajes que colocan las migraciones como uno de los grandes retos del presente y un peligro para la economía y cultura nacionales han encontrado un caladero votos del que Vox sería el más beneficiado.

-PSOE: Aunque Sánchez comenzó abanderando la confrontación con la Italia de Matteo Salvini con la recepción del Aquarius, su giro en estos diez meses le ha llevado a posiciones no muy diferentes a las de anteriores gobiernos, basadas en el control fronterizo y las devoluciones exprés de migrantes. En su programa no hay sorpresas. Propone ser el alumno ejemplar de Bruselas en cuanto a control migratorio. Habla de contribuir al desarrollo de África Subsahariana y de fortalecer las relaciones de cooperación con países del Mediterráneo, especialmente en materia migratoria. Sobre las devoluciones en caliente, propone derogar la reforma del PP si así lo indicara el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. También prometen una reforma integral de la Ley de Asilo y de sus procedimientos, dado el actual colapso del sistema.

-PP: Tampoco hay novedades en las políticas migratorias propuesta por Pablo Casado, que quiere “volver a las políticas responsables de inmigración”: permitir la llegada de migrantes de forma legal, ordenada, vinculada a un contrato de trabajo y con la voluntad de integración y respeto a las costumbres de la nación; la lucha contra las mafias del tráfico de personas, en cooperación con los países de origen, y los rechazos en frontera, es decir, devoluciones en caliente, por las que España ha sido condenada. Quiere ampliar los tratados internacionales de retorno y expulsión de migrantes en situación irregular mejorar los medios para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en Ceuta y Melilla y la costa de Andalucía. En cuanto a asilo y refugio, promete agilizar los procedimientos y reforzar los medios administrativos. Sólo se muestra dispuesto a acoger a unos determinados migrantes, los venezolanos, los que más solicitan asilo en España (19.200 el pasado año). Promete crear un Estatuto de protección temporal para ellos quer les brinde un permiso de residencia temporal, desplazamiento libre por el territorio y un permiso de trabajo.

-Ciudadanos: Para esta formación, los únicos migrantes válidos son los que tengan talento y dinero. El partido de Rivera quiere establecer un sistema de “visado por puntos” inspirado en el de Canadá, que se base en puntuación por criterios objetivos como edad, nivel de estudios o conocimiento del español. También plantean la concesión de visados automáticos a “investigadores, inversores y profesionales altamente cualificados que apuesten por desarrollar su actividad en España”. En cuanto a la política de fronteras, promete perseguir a las mafias de la inmigración ilegal y tipificar el delito de tráfico de seres humanos, que no prescribiría nunca. Dotará de más recursos materiales y humanos a los agentes que vigilan las fronteras.

-Unidas Podemos: Pone como referente la defensa del derecho a la vida y el respeto a los Derechos Humanos. En ese sentido, plantea cerrar los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), recuperar la posibilidad de pedir asilo en consulados y embajadas fuera del país y nuevos tipos de visado como el de búsqueda de empleo para avanzar en la creación de vías legales y seguras que eviten muertes en el mar. También propone más flexibilidad en los procesos de arraigo, determinantes para obtener un permiso de residencia. Quiere luchar contra la irregularidad sobrevenida, al perder el permiso de residencia porque, por ejemplo, se acabe un contrato de trabajo. También propone reforzar el Servicio de Salvamento Marítimo con recursos y personal estable y acabar con la prohibición de salida de los barcos de rescate de ONG en el Mediterráneo Central.

-Vox: Las medidas de los ultraderechistas vienen caracterizadas por la xenofobia y están repletas de brindis al sol, bien porque ya están en práctica o porque legalmente son inviables. Pese a ello, los de Abascal abogan por deportar a su país de origen a todos los migrantes irregulares y a los regulares que haya cometidos delitos leves o graves. Plantea endurecer las penas tanto para las mafias del tráfico de personas como para los que colaboren con ellas, incluidas las ONG. También quiere prohibir de por vida regularización de su situación a quien haya entrado de forma irregular en el país y hacer más exigentes el nivel de idioma, tributación e integración de los extranjeros que quieran adquirir la nacionalidad. En cuanto a la ayuda al desarrollo, sólo serían beneficiarios los países que acepten la repatriación de migrantes irregulares y que hayan sido condenados por algún delito. Sobre el control de fronteras, al estilo Trump, propone un “muro infranqueable” en Ceuta y Melilla. Su forma de organizar las migraciones atenderían a las necesidades de la economía y se haría por cuotas, “privilegiando a las nacionalidades que comparten idioma e importantes lazos de amistad y cultura con España”.

Sanidad

Protesta contra los recortes en la Sanidad Pública, en Málaga. (EFE)

La sanidad ha sido uno de los campos más afectados por los recortes sociales durante la crisis económica, y la inversión pública no ha recuperado los niveles previos a la recesión, como han denunciado las plataformas de profesionales del sector. Aunque las competencias recaen sobre las comunidades autónomas, las propuestas para el Sistema Nacional de Salud son clave en campaña electoral.

-PSOE: El PSOE comenzó su Gobierno recuperando la sanidad universal. Ahora se propone avanzar en una ley de muerte digna y eutanasia que ya intentó sacar adelante y que se ha convertido en un clamor popular tras el caso de María José Hernández, justo antes de la campaña. También plantea ampliar la cartera de servicios sanitarios con una progresiva incorporación de la salud bucodental. No propone eliminar el repago farmacéutico, pero sí revisarlo para pensionistas y personas de menores ingresos. Los socialistas prometen reforzar los servicios de salud mental infantil-juvenil, un plan para la prevención del suicidio y considerar la ludopatía como una adicción tratable en la red de tratamiento de las adicciones, dependiente de las Consejerías de Sanidad de cada CCAA, que también se plantea reforzar.

-PP: Frente al debate sobre la eutanasia, el PP se queda en usar el llamado testamento vital para conocer la última voluntad de los pacientes ante una situación terminal y extender los cuidados paliativos en el Sistema Nacional de Salud. También establecerá un calendario de vacunación único en toda España, algo que ya existe prácticamente. También habla de impulsar programas de protección bucodental entre los colectivos vulnerables como niños, mayores con escasos recursos y personas con discapacidad. En cuanto a los profesionales sanitarios, el PP quiere que el castellano sea el único requisito indispensable para ser funcionario y que las lenguas cooficiales sólo sean un mérito más.

-Ciudadanos: La medida estrella sanitaria de la formación naranja es la tarjeta sanitaria única para todo el país, en lugar de las de cada comunidad autónoma, para que cualquier ciudadano reciba “los mismos servicios y prestaciones en todo el territorio nacional”, algo que ya ocurre. En cuanto a la eutanasia, plantea regularla “con control y garantías” para pacientes con situaciones degenerativas e incurables y despenalizar la práctica por parte de profesionales sanitarios. También promete acabar con el repago farmacéutico para los dependientes severos y grandes dependientes y crear un Fondo de Garantía de Medicamentos “para asegurar que ninguna persona se vea privada de sus fármacos por carecer de los recursos necesarios”. Por último, promete “dentista gratis hasta los 16 años en toda España” mediante un Servicio de Salud Bucodental público.

-Unidas Podemos: Es la única formación que contempla en su programa un aumento concreto del presupuesto para sanidad, pasando del 6% hasta el 7,5% del PIB en 2023. De ahí, promete destinar el 20% del gasto sanitario a dotar de recursos la atención primaria, bajo mínimos tras años de recortes en personal y medios. También se fija reducir las listas de espera y garantizar que no se demore más de un mes ninguna cita con un especialista ni de patología grave. No sólo quiere acabar con todos los copagos introducidos durante la crisis, sino fijar garantías para que no puedan introducirse nuevos. También lesgislará para impedir la privatización del sistema público de salud. Del mismo modo, incorporará al sistema público de salud el dentista gratuito para servicios básicos como empastes, limpiezas, ortodoncias, endodoncias, prótesis y férulas.

-Vox: La formación ultraderechista tiene pocas propuestas, son más restrictivas que garantistas y van centradas en acabar con las competencias de las comunidades autónomas. Quiere suprimir en la sanidad pública las intervenciones quirúrgicas que ellos consideran ajenas a la salud, como el cambio de género o el aborto. También quiere eliminar la atención sanitaria para migrantes en situación irregular y establecer una copago para los migrantes regularizados que lleven menos de diez años en España, dejándoles sólo el acceso a urgencias. En cuanto la salud bucodental pública y gratuita, Vox sólo quiere incluir la odontología pediátrica en la Seguridad Social hasta que se caigan los dientes de leche.

Educación

Una manifestación en defensa de la educación pública en Madrid, en 2012.-REUTERS

Desde la entrada en vigor de la LOMCE, aprobada en 2013 gracias a la mayoría absoluta del PP, el PSOE y, después, Podemos e IU han dado sin éxito la batalla por su derogación. También en aquella época, la Educación sufrió uno de sus mayores recortes presupuestarios de la historia y, desde 2009, cayó en 7.000 millones de euros el gasto educativo, según denuncian los sindicatos. En ese sentido, las propuestas de los partidos viran entre más y mejor escuela pública o más conciertos con la educación privada.

-PSOE: Después de seis años batallando sin éxito por la derogación de la LOMCE, el PSOE quiere una mayoría que permita aprobar los proyectos de ley que ya ha puesto en marcha durante su breve Gobierno. Así, los socialistas buscan aprobar una nueva Ley Educativa “modernizadora” que aborde aspectos vitales y novedosos como la educación para el desarrollo sostenible, las capacidades digitales y la igualdad de género para prevenir la violencia machista y “fomentar las vocaciones científicas y tecnológicas”. Propone un “gran Pacto de Estado por la Educación” que revierta los recortes sociales durante los años de crisis económica y aumentar las becas hasta el 5% del PIB en 2025 para todos los alumnos y niveles educativos. Del mismo modo, promete un avance paulatino hacia la gratuidad en las escuelas infantiles, comenzando por los más vulnerables, para llegar a un 50% de menores de tres años atendidos en estos centros en 2025. En materia universitaria, promete garantizar la gratuidad de las primeras matrículas en los estudios de grado de las universidades públicas.

-PP: Pocas novedades ofrece el PP en Educación. Escudándose en la “libre elección de las familias”, los conservadores quieren más recursos públicos para la educación privada mediante conciertos, no sólo en primaria, sino también en secundaria y Formación Profesional. Quieren que el castellano sea “lengua vehicular ordinaria de la enseñanza en todo el territorio español” y que la Filosofía vuelva a ser obligatoria en Bachillerato. Para la educación infantil, los de Pablo Casado mantendrían el “cheque 0-3” de mil euros al año para gastos de guardería, colegio y cuidadores. En materia universitaria, plantean fomentar la relación universidad-empresa “eliminando trabas para realizar prácticas”. Propone que los profesores accedan a la plaza a través de un sistema similar al MIR de los médicos, un Estatuto del Docente y un sistema de becas que prime la meritocracia y no sólo las circunstancias socioeconómicas de los estudiantes.

-Ciudadanos: Los de Rivera recogen medidas que también incluye el PP en su programa, como el MIR para profesores, el Estatuto del Docente, el cheque-guardería para niños de cero a tres años y la defensa de la “libre elección de las familias” para mantener conciertos totalmente gratuitos con centros privados. También propone un sistema de préstamo de libros para que resulten gratis a todas las familias. Basándose en su espíritu centralista, plantea una única prueba de acceso a la universidad en todo el país, con la misma tasa y con la posibilidad de realizarla en español.

- Unidas Podemos: Sin sorpresas, Unidas Podemos pone la escuela pública como “eje vertebrador del sistema educativo”. Propone que el presupuesto destinado a educación pase pasará del 4% del PIB al 5,6% en 2023. Aboga por que la educación pública gane terreno a la privada mediante la eliminación de conciertos educativos y subvenciones a las escuelas que segreguen alumnos por sexo. También promete la “gratuidad real y efectiva” de la educación obligatoria para familias en situación de vulnerabilidad socioeconómica, incluyendo libros, material escolar y comedor durante todas las etapas educativas. Se fija como objetivo acabar con la LOMCE para “revertir los procesos de privatización y segregación de la última década” y aboga por una universidad pública gratuita para garantizar la igualdad de oportunidades. Además, dibuja un sistema con más y más grandes becas que dependa en exclusiva de la posición económica y quiere introducir una asignatura sobre feminismos en la educación pública.

-Vox: La formación ultraderechista liga la educación y la cultura en sus cien medidas propuestas, de modo que su ley de protección de la tauromaquia está en el mismo paquete de medidas que las educativas. Más allá de la defensa a ultranza del español en el sistema educativo, no hay muchas novedades para los estudiantes: libre elección de colegio, cheque para guarderías y reválidas, llamadas “exámenes de control”, en todo el país al acabar cada etapa educativa.


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