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Elecciones vascas y gallegas Casado tutela a Iturgaiz y deja a Feijóo por libre durante la campaña

A pesar de que el líder del PP ha repartido sus actos durante estas semanas entre Galicia y Euskadi, únicamente ha coincidido tres veces con Feijóo por las seis que ha acompañado a Carlos Iturgaiz, el candidato de PP + Cs a lehendakari.

El presidente del PP, Pablo Casado, (d) este sábado junto al candidato a lehendakari de la coalición PP+Ciudadanos, Carlos Iturgaiz, (i) en un acto político de precamapaña celebrado en la localidad vizcaína de Santurtzi. | EFE Luis Tejido.
El presidente del PP, Pablo Casado, (d) este sábado junto al candidato a lehendakari de la coalición PP+Ciudadanos, Carlos Iturgaiz, (i) en un acto político de precamapaña celebrado en la localidad vizcaína de Santurtzi. | EFE Luis Tejido.

marta monforte

Las elecciones en Galicia y Euskadi del próximo 12 de julio se leen en distintas claves en la sede de Génova 13. En el primer caso, el candidato del PP, Alberto Nuñez Feijóo, es también el presiente de la Xunta de Galicia desde hace tres legislaturas con una mayoría absoluta única en España. Desde la dirección nacional del partido están convencidos de que el gallego revalidará una cuarta, aunque sea a costa de esconder las siglas del PP y de renegar del modo de hacer política del líder de la formación, Pablo Casado.

Por ello, y a pesar de que Casado ha repartido sus actos durante estas semanas entre Galicia y Euskadi, únicamente ha coincidido tres veces con Feijóo por las seis que ha acompañado a Carlos Iturgaiz, el candidato de PP y Cs en Euskadi. "Feijóo ya tenía su campaña montada", explican fuentes de la máxima confianza del dirigente popular. La estrategia del gallego de intentar pescar del caladero de votantes tradicionalmente situados más a la izquierda y que "nunca se plantearían votar al PP nacional", según explican las mismas fuentes, es "incompatible" con una fuerte presencia del conservador junto a él.

Distinto es el caso de Euskadi, donde se pondrá a prueba la coalición entre populares y naranjas, aunque las perspectivas no son demasiado halagüeñas. Según las estimaciones del gabinete demoscópico Key Data en su nueva oleada del Observatorio Continuo para Público el PP perdería el 27% de sus votantes y tres de los nueve escaños que obtuvo en solitario 2016. Incluso podrían llegar a superar sus mínimos históricos en unas elecciones autonómicas (6 escaños en las elecciones de 1990).

Toda la plana mayor del PP se ha volcado con Iturgaiz durante esta campaña, un candidato impuesto desde Madrid sin el visto bueno de los populares vascos, tras la abrupta salida de Alfonso Alonso. Según las fuentes consultadas ese es el motivo por el que Casado se ha volcado más con su candidatura, al igual que el resto de miembros de la dirección nacional como las vicesecretarias Ana Beltrán, Cuca Gamarra y Antonio González Terol, que han acompañado a Iturgaiz en diferentes actos de campaña durante esta semana.

En el PP vasco sigue abierta la herida provocada por el líder conservador al imponer a Iturgaiz como candidato pese a su escaso apoyo interno. Su discurso, calcado al de hace 20 años, no provoca precisamente entusiasmo en el sector moderado del partido, afín a Alonso, informa Danilo Albin. Tras las autonómicas llegará el proceso interno para elegir a la nueva dirección autonómica. Génova quiere imponer a Iturgaiz al frente del PP vasco, lo cual será difícil de explicar si se produce el golpe anunciado por las encuestas.

Casado acabará la campaña en Ermua con Iturgaiz

El viernes, último día de campaña electoral, Casado volverá a Euskadi por la mañana para un homenaje en Ermua a Miguel Ángel Blanco, concejal secuestrado y asesinado por ETA en el año 1997, según ha podido confirmar este diario de fuentes populares. A la movilización social contra la banda terrorista tras el asesinato se la conoce como el 'espíritu de Ermua', por lo que la elección de esta localidad para el mitin de cierre está cargada de simbolismo.

El candidato a lehendakari a las elecciones vascas, Carlos Iturgaiz, (i) junto al presidente del PP Pablo Casado, (c) y la presidenta del PP vasco, Amaia Fernández, (d) en el acto político celebrado este viernes en Ermua, Bizkaia. EFE/LUIS TEJIDO.

Curiosamente, Casado comenzó también allí su precampaña el pasado mes de febrero, que tuvo que ser postpuesta por la pandemia de covid-19. Desde allí buscaba reavivar el fantasma de la banda terrorista tras señalar que el Gobierno "pacta" con sus "herederos políticos", en alusión a Eh Bildu. Una táctica que los populares llevan años utilizando, pese a que tanto políticos de su formación como el PSOE fueron el blanco de ETA hasta su desaparición.

"Para Pablo, Euskadi y Navarra son importantísimos para mantener la llama de la lucha contra el terrorismo", señalan fuentes del PP a Público. "No va a poner al frente del PP a alguien que no tenga vinculación con ETA. Es su sino. Necesita que esté viva de algún modo. El terrorismo tiene una influencia emblemática en el PP. Quienes vivieron aquello son como superhéroes, pero en un sentido trágico. Es esa idea de la reconquista, parecida a la que tiene Vox en la cabeza".

Las palomas frente a los halcones: dos modelos de PP

"No hay PP duro ni uno blando, hay un único PP", afirmó Casado en la última Junta Directiva Nacional del partido, el máximo órgano entre congresos. "Pretender explicar la historia del Partido Popular dividiéndonos entre duros y blandos es absurdo", fueron sus palabras. Un discurso que ya ha repetido en otras ocasiones pero que nadie en el PP se cree. De hecho, esa doble cara, popularmente representadas en las palomas y los halcones, se contrapondrán, por un lado, con Feijóo, que defiende un PP "centrado" y por otro con Iturgaiz, que apuesta por un PP "ideologizado".

Mientras que el presidente de la Xunta de Galicia ha llegado a defender la labor del Gobierno presidido por Pedro Sánchez durante la crisis del covid-19, Iturgaiz tilda al Ejecutivo de "socialcomunista" o se refiere a él como los del "Frente Popular", dos términos que también ha empleado en alguna ocasión Casado. Es más, la principal estrategia del candidato a lehendakari es atacar al presidente vasco, Íñigo Urkullu, por ser "socio" de Pablo Iglesias en el Gobierno central.

Para algunos cargos populares, una nueva victoria de Feijóo "supondría el triunfo de sus tesis moderadas" sobre las del actual líder popular. El gallego ha tratado de rebajar las especulaciones sobre un posible salto a la política nacional. "Si los gallegos quieren, yo voy a estar a disposición de Galicia estos cuatro años", dijo. Casado le ensalza habitualmente como "una referencia de gestión" para el PP. "Es el futuro que merecen los gallegos", mientras que define a Iturgaiz como un "referente moral".

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