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El extraño vínculo de Vox con un grupo marginal iraní

La reciente financiación de Vox por una organización iraní ha suscitado un considerable revuelo en España. El grupo en cuestión, MEK, tiene un largo historial de atentados contra Irán y de connivencia con Estados Unidos e Israel. Sus líderes campean libremente por Europa y la organización parece disponer de más dinero del que necesita.

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El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante un desayuno-coloquio organizado por el Club Siglo XXI. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Muyahiddin-e Jalq es una organización que se fundó en los años setenta y desde entonces ha jugado un papel protagonista en la historia de Irán. De repente, apareció en España como financiadora del partido nacionalista Vox, especialmente cuando la formación de Santiago Abascal admitió que el 80 por ciento de su campaña para las elecciones europeas de 2014 fue costeado por MEK, las siglas en inglés del grupo.

De MEK se pueden decir cosas bastante curiosas. Por ejemplo, que poco después de la revolución del imán Jomeini en 1979, se exilió a Irak y estableció una gran base de entrenamiento cerca de la frontera con Irán, recibiendo dinero del presidente Saddam Hussein. La base Ashraf siguió operativa hasta después de la invasión estadounidense de 2003. Washington proporcionó asistencia militar y logística a MEK al considerar que podía servirle para su hostigamiento a Irán.

La base se cerró cuando los chiíes iraquíes, aliados de la república islámica, exigieron a los norteamericanos que expulsaran a la organización. Se da la circunstancia de que a los periodistas occidentales que trataron de visitar la base en aquellos años, los estadounidenses no se lo permitieron. De hecho, los militares estadounidenses protegían la base con un gran despliegue de soldados, “como si de una instalación nuclear secreta se tratara, y no dejaban entrar a nadie”, según dijeron algunos periodistas.

Más tarde, un informe encargado por el gobierno de Estados Unidos señaló que MEK se comportaba como una secta “que reunía muchas de las características típicas de un culto, como el control autoritario, la confiscación de dinero, el control sexual (incluido el divorcio obligatorio y el celibato), el aislamiento emocional, el trabajo forzado, la privación de sueño, el abuso físico y las limitaciones de las opciones de salida” del grupo.

Muyahiddin-e Jalq, que significa “Yihadistas del Pueblo”, posee un gran número de peculiaridades. Quizá la más destacada es que parece un pozo sin fondo lleno de dinero. Sus generosas contribuciones a políticos y militares de Estados Unidos y de Europa han sido documentadas a lo largo de los años, incluso cuando estuvo catalogada como organización terrorista en las listas que elaboran el departamento de Estado y la Unión Europea.

Rudolf Giuliani, el reputado exalcalde republicano de Nueva York, figura en el largo elenco de quienes han participado en los congresos que MEK celebra anualmente en París. Cuando Giuliani pronunció su conferencia en la capital francesa, la tarifa que cobraba era de 100.000 dólares por intervención. Otro compatriota de Giuliani que dio un discurso a MEK fue Louis Freeh, que con anterioridad fue director del FBI. Curiosamente, Freeh había dirigido el FBI cuando la administración del presidente Bill Clinton decidió en 1997 que MEK era una organización terrorista.

Decenas de destacados políticos y militares estadounidenses, incluidos exdirectores del FBI y la CIA, han participado en el festival de dólares que reparte MEK, especialmente republicanos pero también demócratas. Muchos de ellos presionaron para que esa organización chií fundamentalista despareciera de la lista de organizaciones terroristas, lo que ocurrió en 2012. Uno de sus defensores más activos ha sido el republicano radical John Bolton, que en la actualidad es consejero para la Seguridad Nacional del presidente Donald Trump. Bolton es conocido por su activismo contra la república islámica y cuando asumió su cargo prometió a los muyahidines de MEK que antes de 2019 celebrarían la victoria dentro de Irán.

En Europa la historia no es muy diferente: MEK fue una organización terrorista entre 2002 y 2009. Se le acusó de cometer atentados sin cuento contra intereses iraníes, incluidos civiles, con un balance difícil de determinar, aunque probablemente el número de víctimas que causó debe contarse por millares. Esta circunstancia ha hecho que la mayoría de los grupos opositores de Irán consideren que MEK es una organización terrorista.

Sin embargo, como en Estados Unidos, en Europa los dirigentes de MEK han circulado libremente con una bula especial, particularmente por París y Londres. Políticos europeos destacados han participado en sus congresos. Uno de ellos fue José María Aznar, lo que se puede explicar por la vinculación del líder del Partido Popular con el movimiento neoconservador estadounidense. Otro fue el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, aunque en este caso es más difícil de explicar. Como se ha dicho, MEK paga muy bien las conferencias que pronuncian sus invitados.

Fundado en 1965, MEK denunció desde un principio al régimen del Sha Reza Pahlevi. Lo consideraba represor y corrupto. Abrazó una ideología islamista chií, y por tanto irredenta, con tintes marxistas. Sus actividades contra el Sha fueron notables. Al producirse la revolución islámica en 1979, y tras unos meses de connivencia con el nuevo régimen, MEK se enfrentó a los amos de Irán y acusó al imán Jomeini de servirse de la revolución. El nuevo estado reprimió con dureza a la oposición y especialmente a MEK.

El Consejo Nacional de Resistencia de Irán

En 1981, MEK fundó el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI, el grupo que ha financiado a Vox), aunque el FBI dijo entonces que la novedosa sigla era en realidad una parte integrante de MEK, cuyo líder, Masud Rajavi, se erigió en el principal oponente de la república islámica. Posteriormente, un gran número de dirigentes de MEK se exiliaron a Francia y más tarde a Irak.

En la actualidad han sido conducidos a Albania, donde disponen de una base militar fortificada que cuenta con el respaldo económico de Estados Unidos. Entre los políticos norteamericanos que han visitado la base de Albania, figuran Bolton, Giuliani y el fallecido John McCain, según el diario The Guardian, todos ellos defensores a ultranza de Israel. En realidad, es un misterio de dónde sacan el dinero que utilizan con tanta generosidad. En 2012, tres funcionarios estadounidenses dijeron al canal de televisión NBC que el Mosad entrena y financia a MEK. De hecho, se ha publicado que Israel ha entrenado a miembros de MEK que posteriormente han asesinado a científicos iraníes.

Es difícil saber de dónde proviene en realidad el dinero que Vox ha recibido del CNRI, es decir, de MEK, pues no se debe descartar que una tercera parte que está financiando a Vox con intereses ocultos. Normalmente nadie da dinero a nadie sin obtener nada a cambio. Sea como fuere, resulta difícil explicar que un grupo marginal iraní como MEK, que cuenta con el apoyo explícito de los halcones neoconservadores de la administración Trump, financie a un partido nacionalista español sin mayor justificación.

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