IU-Sumar y Podemos miden sus fuerzas en Aragón
Si Extremadura era el símbolo de la unión de la autoproclamada izquierda transformadora, en Aragón, si algo ha brillado por su ausencia, ha sido precisamente la unidad.
Las dos listas de vocación estatal comparten un objetivo común: movilizar al hastiado electorado progresista.

Madrid--Actualizado a
Este domingo, Aragón decide su futuro. Lo hace bajo la atenta mirada del resto de España, en la que es la segunda parada de un nuevo ciclo electoral. Con Extremadura, su predecesora, como espejo de lo que pueda pasar. El guion es básicamente el mismo. El Partido Popular, incapaz de aprobar unos presupuestos y, para qué mentirnos, con demasiadas ganas de empujar al PSOE contra las cuerdas de una nueva debacle electoral, convocaba poco antes del parón navideño el primer adelanto electoral de la historia de la comunidad. Apenas dos años y medio después de arrebatarle las bridas del gobierno al socialista Javier Lambán.
Aragón, eso sí, tiene una peculiaridad. Ocho fuerzas distintas se sientan actualmente en las Cortes autonómicas, en una región que no conoce las mayorías absolutas. Una anomalía que, tras el 8F, no parece que vaya a cambiar. Las encuestas dibujan un escenario prácticamente calcado al extremeño. El PP se alzaría como ganador, pero lejos de los ansiados 34 escaños; Vox conseguiría duplicar sus apoyos, consolidándose como la llave del Gobierno y el PSOE firmaría uno de sus peores resultados históricos en la región, por debajo de los 20 escaños. A este cóctel hay que sumarle dos particularidades: la presencia de los partidos regionalistas y la acostumbrada fragmentación del espacio de la izquierda alternativa.
Si Extremadura era el símbolo de la unión de la autoproclamada izquierda transformadora, en Aragón, si algo ha brillado por su ausencia, ha sido precisamente la unidad. No en dos, sino en tres listas distintas concurren a las elecciones las fuerzas a la izquierda del Partido Socialista. Una primera candidatura la protagoniza la Chunta Aragonesista (CHA), la izquierda regionalista por excelencia. La formación que lidera el ya exdiputado Jorge Pueyo podría arrastrar una parte considerable del descontento con el PSOE, escalando de los tres a los cinco sillones y afianzando su liderazgo dentro del espacio. Algo más débil es la posición de las otras dos listas. Dos fuerzas enemistadas a nivel estatal y que se miden las caras este 8 de febrero. Izquierda Unida y Movimiento Sumar por un lado; Podemos y Alianza Verde por otro.
Dos listas, un mismo electorado
La candidatura que componen los dos socios de Sumar, bajo la batuta de la coordinadora regional de IU, Marta Abengochea, aspira a consolidar y, de ser posible, reforzar su actual representación parlamentaria: un diputado. Con un techo electoral de tres escaños, según los sondeos más optimistas. Dos asientos por debajo del mejor resultado de los de Antonio Maíllo en la región, los cinco diputados de 1995.
Por su parte, la coalición Podemos-Alianza Verde lucha por sobrevivir en las Cortes, donde la formación morada se aferra a su único escaño. Las encuestas no les dan, sin embargo, demasiadas opciones. Con en torno al 2% de las papeletas, los de María Goikoetxea podrían quedarse a la cola del voto progresista y acabar fuera del parlamento. Sería la primera vez que Podemos no consigue representación en las Cortes desde los que fueron sus primeros comicios autonómicos, allá por mayo de 2015. Una cita electoral donde firmaron su mejor resultado hasta el momento: 14 diputados.
Más allá de los números y las siglas, las dos listas de vocación estatal comparten un objetivo común: movilizar al hastiado electorado progresista. Cada una con su propio lema y sus propias caras, pero con un discurso de fondo prácticamente idéntico. Scrolleando por sus programas, las coincidencias se suceden. Empezando por el compromiso con la protección de los servicios públicos frente a la pulsión privatizadora del PP de Jorge Azcón y la "incapacidad" del PSOE de Pilar Alegría.
Donde también coinciden es en la defensa del derecho a la vivienda, a través de la declaración de zonas tensionadas, de la inversión en vivienda pública o de la prohibición de la compra especulativa. Un tercer punto común lo constituye la oposición a un modelo económico y energético que ambas coaliciones tachan de "extractivista". No son, ni de lejos, sus únicas banderas: feminismo, lucha contra la pobreza infantil, apuesta por el transporte público… Es mucho más lo que les une que lo que les diferencia.
Un cierre de campaña comprometido
Zaragoza, Huesca y Teruel. La candidata del tándem IU-Sumar ha recorrido Aragón de cabo a rabo en lo que su equipo describe como "dos semanas intensas de trabajo", pero cargadas de "ganas e ilusión". Con un objetivo al final del camino: "Construir políticas que pongan en el centro a la gente". El broche final de la campaña ha llegado en dos partes. Un primer acto, a primera hora de la tarde, en defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ+: El derecho a ser, a f***** y a estar. Un encuentro en el que la candidata ha disfrutado de la compañía de la senadora y dirigente de Más Madrid Carla Antonelli, el candidato por Zaragoza Pepe Paz y la candidata por Huesca Carmen Sánchez.
"Hemos hecho actos de todo tipo, debates, encuentros, reuniones con la gente, movilizaciones en la calle, materiales, cartelería, nos hemos volcado en las redes", ha enumerado desde el Centro Cívico Delicias de Zaragoza, en el segundo y último acto de la tarde, la candidata de la coalición IU-Sumar. Tendiendo la mano al resto de las fuerzas de izquierda para combatir a la derecha y la extrema derecha, "que son absolutamente lo mismo". "No pasarán, compañeras. Y, para eso, nos necesitamos todas. Aquí no sobra nadie", ha insistido Abengochea. El camino, ha zanjado la coordinadora de IU, está más claro que nunca: "Más derechos y menos derechas".
"Volver a poner en pie a la izquierda". Este era el objetivo con el que Podemos afrontaba el pistoletazo de salida de la campaña. Dos semanas de trabajo en las calles, pueblos y ciudades de Aragón en los que, tal y como apuntan a Público voces de la formación morada, han demostrado que "una alternativa valiente en nuestra comunidad es posible". ¿Su receta? La rasmia. El tesón y la responsabilidad de saberse defensores de los derechos de los y las aragonesas. Mirando hacia atrás, los de María Goikoetxea destacan un hito central en las últimas semanas: el acuerdo con el Partido Socialista para regularizar a más de medio millón de personas migrantes que viven y trabajan en España. "Cuando Podemos está en los gobiernos y en las instituciones, hace posible lo que nos decían imposible", ha reivindicado este viernes, en su último discurso público, la política zaragozana.
"Cuando vayamos a votar este 8 de febrero, hagámoslo con esperanza, con memoria, con valentía y con la certeza de saber que lo que soñamos es posible cuando nos organizamos y cuando peleamos juntas para ello", ha continuado exhortando Goikoetxea durante el acto oficial de cierre de campaña. Un encuentro al que ha acudido rodeada de mujeres. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, la eurodiputada Irene Montero, la escritora y periodista Cristina Fallarás y la militante feminista Alina Aripes. A ellas ha querido dedicarles sus últimas palabras: "Aragón es una tierra de grandes mujeres. El mejor legado que podemos dejarles es seguir trabajando por ampliar los derechos que con tanto esfuerzo nuestras madres y abuelas pelearon y conquistaron".





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