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Nadia Calviño Nadia Calviño arranca una carrera de obstáculos para convertirse en la primera mujer al frente del Eurogrupo

La vicepresidenta de Asuntos Económicos tendrá que conseguir más apoyos que sus homólogos Donohoe y Gramenga, que también han presentado sus candidaturas para hacerse con la presidencia del órgano económico. La decisión tendrá lugar el 9 de julio y requiere de mayoría simple.

La vicepresidenta tercera de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, durante su intervención en el pleno en el Senado. E.P./R.Rubio.POOL
La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. EFE/ J.J.Guillén/Archivo

Nadia Calviño podría convertirse en julio en la primera mujer al frente del Eurogrupo, aunque para ello debe conseguir más apoyos que sus homólogos, el luxemburgués Pierre Gramenga y el irlandés Paschal Donohoe. La vicepresidenta ha anunciado en su cuenta de Twitter que se presenta al cargo "con el compromiso de seguir trabajando por una eurozona fuerte y próspera en beneficio de todos los ciudadanos europeos".

A primera hora de este jueves la Secretaría de Estado de Comunicación ha anunciado que Calviño sería candidata a la presidencia del Eurogrupo y ha adelantado que España formalizaría su propuesta a lo largo de la jornada de hoy. Formalización que ha llegado antes del mediodía.

Debido a la situación política de Irlanda, donde Donohoe está como ministro de funciones, no se esperaba que hubiera anuncio de la isla este jueves. De hecho, fuentes del grupo popular europeo de la Eurocámara reconocían no tener un candidato real de su familia política. Sin embargo, pasadas las 15 horas ha anunciado en su cuenta de Twitter la presentación de su candidatura y ha señalado que "sería un gran honor liderar al grupo a través de los desafíos y oportunidades que se presentan".

No ha sido el único en presentar batalla a la española. El ministro luxemburgués, que ya se presentaba en 2017 contra Mário Centeno, Pierre Gramenga, ha formalizado su candidatura para optar a la presidencia del órgano económico. En su cuenta de Twitter ha señalado que "los desafíos trascedentales de hoy requieren consenso y compromiso entre todos los miembros de la eurozona: grandes o pequeños, de norte a sur y de este a oeste". "Usaré mi experiencia de seis años, mi energía y diplomacia para esta tarea", ha añadido.

El candidato que reciba más apoyos de sus colegas, cogerá la batuta de Mário Centeno a partir del próximo 13 de julio. La decisión se votará el 9 de julio, en la reunión que tiene previsto el órgano de ministros y ministras de Finanzas y Economía de la eurozona. Esta votación se realiza por mayoría simple, por lo que Calviño necesitará el sí de 10 de los 19 países que conforman la eurozona.

La vicepresidenta de Asuntos Económicos suena en todas las quinielas desde que el luso anunciara que no renovaría su mandato tras dos años y medio al frente. Nadia Calviño es una mujer bien valorada por su amplia trayectoria, su experiencia en las instituciones europeas y sus buenas relaciones con otros ministros y ministras del ramo. Pero, ¿qué es el Eurogrupo y qué importancia tiene para España?

El Eurogrupo es un órgano informal que reúne a los ministros y ministras de Economía y Finanzas de la eurozona, cuyo cometido principal es asegurar una coordinación entre las políticas económicas de los Estados miembros, así como fomentar el crecimiento de la zona.

Este órgano se reúne una vez al mes, habitualmente la víspera de la sesión del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea (Ecofín). Entre los debates habituales está la situación económica, las perspectivas de la zona euro, las políticas presupuestarias, las reformas estructurales o la ampliación de la eurozona.

Consciente del contexto histórico extraordinario por el que atraviesa Europa, para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "sería un honor que Nadia Calviño pudiera presidir el Eurogrupo, una responsabilidad que nunca ha ejercido España y que tampoco ha desempeñado antes una mujer".

Esta no sería exactamente la primera vez que España asumiría este rol

La creación de este órgano fue aprobada en el Consejo Europeo de diciembre de 1997 y su primera reunión se celebró el 4 de junio de 1998 en Luxemburgo. Durante los 7 primeros años la presidencia del Eurogrupo recayó en el país que asumía la presidencia rotatoria del Consejo de la UE. Por ello, esta no sería exactamente la primera vez que España asumiría este rol, ya que lo hizo durante la presidencia de turno de la UE entre enero y junio de 2002.

Sin embargo, en 2004 se acordó que hubiera una presidencia específica y el 1 de enero de 2005 el luxemburgués Jean-Claude Juncker asumió el cargo. Estuvo al frente del órgano económico hasta el 21 de enero de 2013, cuando pasó el relevo a su homólogo holandés, Jeroen Dijsselbloem. En 2018 tomó la batuta el ministro de Finanzas portugués, Mário Centeno, tras imponerse al eslovaco Peter Kazimír, la letona Dana Reizniece y el luxemburgués Pierre Gramegna.

Centeno logró un hito importante en aquel momento: que un ministro de Finanzas de un gobierno de izquierdas, de un país del sur de Europa y que había sido rescatado durante la crisis del euro, asumiera las riendas del Eurogrupo. Lo hizo con el visto bueno de sus colegas, gracias a los logros que había conseguido en el país luso en los últimos años para sacarlo del atolladero e inyectarle la confianza que necesitaba.

Precisamente mantener el equilibrio entre fuerzas políticas y norte-sur es una de las razones que respaldan desde el inicio que el perfil de Calviño es el idóneo para suceder a Centeno. Además de pertenecer a un país del Sur, es una candidata socialista- a pesar de no tener carnet. Sin embargo, estas semanas los populares europeos han insistido en que la presidencia del Eurogrupo no es uno de los cargos acordados para este equilibrio.

A pesar de que la española parte como favorita y cuenta con el aprobado de Alemania, no lo tendrá nada fácil. Con la presentación de Donohoe a la carrera de la presidencia del órgano económico, se augura una interesante disputa entre bloques clásicos: norte-sur, derecha-izquierda, hombre-mujer.

Calviño es una habitual de las reuniones del Eurogrupo desde hace años. Antes de asistir como ministra de Economía de España lo hizo como directora general de Presupuestos de la Comisión Europea. Los que trabajan con ella valoran su capacidad para lograr consensos, aunque en los últimos meses haya sido el azote de los halcones del euro.

Por eso no todos los Estados miembros estarían entusiasmados con la idea de que la vicepresidenta de uno de los países más afectados por el coronavirus y con una clara hoja de ruta a favor de la solidaridad entre Estados miembros asuma el rol de árbitro en plenas negociaciones del presupuesto de la UE para los próximos años.

A pesar de que la española ha recibido el respaldo público del ministro alemán del ramo, ha visto como algunos países del norte de Europa hacían ruido en los medios de comunicación y deslizaban que estarían planteando una alianza para apoyar a cualquier candidato antes que a ella. Se trata de la conocida como "nueva Liga Hanseática" y está formada por Holanda, Suecia, Dinamarca, Estonia, Letonia, Finlandia, Lituania, Irlanda, República Checa y Eslovaquia.

Estos 10 países siguen molestos por unas declaraciones que la vicepresidenta Económica vertió en 2018 tachándoles de "países pequeños con poco peso". Si se unen, podrían hacer fracasar las ilusiones de España por optar a este puesto, ya que Calviño necesita el apoyo de uno de estos Estados si quiere consolidar el puesto. Para ello, debe romper esta alianza y demostrar que está capacitada para dejar a un lado intereses nacionales y aunar consensos.

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