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Pablo Casado Casado recupera a Rajoy como referente del PP tras las advertencias de Feijóo

En el PP preocupan los bandazos de su presidente. Hay quien señala que a Casado le falta "personalidad"  para liderar el partido porque "se mimetiza con el entorno", es decir, "dice lo que el interlocutor quiere oír".

El líder del PP, Pablo Casado, junto al presidente gallego Alberto Nuñez Feijóo.
El líder del PP, Pablo Casado, junto al presidente gallego Alberto Nuñez Feijóo.

La influencia de Alberto Núñez Feijóo en el PP es incuestionable. Es el único dirigente del partido que gobierna en solitario en una comunidad autónoma, tras reeditar su cuarta mayoría absoluta en las elecciones gallegas del pasado año. El presidente de la Xunta de Galicia estaba llamado a ser el sucesor natural de Mariano Rajoy tras la moción de censura auspiciada por Pedro Sánchez en junio de 2018, que desalojó al PP prematuramente de la Moncloa, pero Feijóo optó por no presentarse tras varios días de "reflexión". En el PP hay muchas teorías pero pocas certezas de por qué no dio ese paso.

Apenas unos días después de que prosperara la moción, Rajoy anunció su retirada de la vida política, lo que originó una batalla por la sucesión del liderazgo del PP que, finalmente, consiguió Pablo Casado en julio de 2018, tras la celebración de un Congreso Extraordinario. El apoyo del presidente de la Xunta fue indispensable: pidió a los 320 compromisarios gallegos el voto para Casado frente a la candidatura de Soraya Saénz de Santamaría, mejor valorada de puertas para fuera que entre sus propios colegas.

El dirigente gallego es la voz más representativa de la corriente "moderada" del PP y cuestiona abiertamente algunos de los postulados de Casado y su equipo. La pasada semana el gallego criticó sin ambages la decisión de la dirección nacional de marcharse de la sede de Génova 13, un anuncio que pilló completamente desprevenidos a los dirigentes territoriales. El barón gallego aseguró que "del pasado no se reniega, se aprende": "Si cada vez que hay un problema cambiamos de sede, no hay ninguna sede de ningún partido en España que merezca seguir siéndolo", dijo en Cope.

Feijóo: "Un político que no gana al final será relevado por un compañero"

Feijóo lanzó otra advertencia nada velada al presidente del PP, después de que la cúpula directiva no hiciera autocrítica tras el fracaso en Catalunya, donde los conservadores firmaron otra derrota histórica mientras que Vox les doblaba en votos y triplicaba en escaños. El gallego señaló que "un político que no gana al final será relevado por un compañero" y emplazó a Casado a consolidar al PP como "gran referencia y única alternativa al socialismo, al populismo y al independentismo". Tras estas advertencias, ambos mantuvieron una reunión en la sede de Génova, de la que no trascendió públicamente el contenido.

La versión oficial del viaje de Feijóo a Madrid fue la celebración de una reunión con la ministra y vicepresidenta cuarta Teresa Ribera, a propósito de la transición energética y sus efectos en la industria gallega. Pero una fuente del entorno del presidente de la Xunta apunta a Público que Feijóo también acudió a Madrid a "apaciguar los ánimos" y levantar la moral del partido tras la debacle en Catalunya. 

Casado se enmienda a sí mismo tras romper con el pasado

Sorpresivamente, esta semana Casado ha vuelto a reivindicar su legado desde la tribuna del Congreso y varias fuentes apuntan directamente a la influencia de Feijóo en ese discurso, que el conservador llevaba ya escrito. El líder del PP ensalzó al expresidente Rajoy, del que dijo "consiguió evitar la quiebra de España" y también aplaudió a José María Aznar. Esta defensa de su legado se produjo tras renegar del pasado del PP por los casos de corrupción, lo que soliviantó al alma ‘marianista’. "Ese PP ya no existe", dijo.

Casado trataba así de hacer una enmienda a sus declaraciones. En plena campaña catalana, dijo que él no podía hacerse responsable del PP del 86, del 96 o del 2016. Por su parte, el portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, aseguró que la formación conservadora nada tenía que ver con el extesorero del PP, Luis Bárcenas. "Hemos pasado página de ese señor hace mucho tiempo. Hay otro presidente, hay otra dirección, hay otra manera de entender las cosas, afortunadamente mucho más contemporánea en el año 2021", aseguró ante los medios. Unas declaraciones que no fueron bien recibidas en el partido.

El cambio de posiciones se aprecia en toda la dirección del partido. El alcalde de Madrid y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez Almeida, defendió también el miércoles que su formación necesita un proyecto político que "aúne a todos los votantes a la derecha del PSOE" y también a aquellos votantes socialistas que "se sientan huérfanos" por la "deriva" del Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios. "Ese es el discurso que Feijóo ha repetido hasta la saciedad y por el que ganó las elecciones", señalan las citadas fuentes.

Críticas en el PP a Casado por su falta de personalidad

Sin embargo, hay quien señala que a Casado también le falta "personalidad" —que sí tiene Feijóo o, en el extremo opuesto, la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso— para liderar el PP porque "se mimetiza con el entorno", es decir, "dice lo que el interlocutor quiere oír". En el PP no pocos creen que ese es el principal problema que tiene Casado: sus continuos bandazos, que provocan una sensación de desconcierto en sus votantes. Varias voces del partido apremian a Casado a que elija qué tipo de estrategia quiere seguir.

Citan el ejemplo de la entrevista en Rac1, en la que Casado aseguró que no le gustaron las cargas policiales: "Se tenían que haber evitado", expresó. El líder del PP dijo que ese fue el motivo por el que no salió en rueda de prensa a defender la posición del partido tras el 1 de octubre. Otros disienten y apuntan a que era un tema "demasiado importante" como para que lo abordara él como vicesecretario de comunicación.

Las fuentes consultadas también recuerdan cuando a escasos días de que se celebraran las elecciones de abril de 2019 Casado concedió una entrevista al periodista Federico Jiménez Losantos, conocido por sus posiciones ultras, en la que dijo que Vox "tendría la influencia que quisiera" en su gobierno y abrió la puerta a integrarlos en ese futurible Ejecutivo.

Feijóo evita comentar si el PP tiene un problema de liderazgo

Feijóo ha evitado valorar si el PP tiene un problema de liderazgo ante las preguntas de la prensa este jueves. El gallego se ha limitado a contestar que "es al presidente del partido a quien le corresponde liderar el mismo", a la vez que ha insistido en que no le consta que haya ninguna discusión o novedad al respecto. Lo que sí ha querido dejar claro es que no está planificando su salto a la política nacional. "La pregunta es un clásico y la respuesta también".

Al barón del PP también le han preguntado sobre una frase de la presidenta madrileña, que el lunes aseguró que ella "no mandaba recados ni mensajes a través de los medios de comunicación al líder de su partido", unas palabras claramente dirigidas a su colega gallego. Sin embargo, según Feijóo, las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid "no tenían nada que ver" con él, y ha evitado "desmentir o aclarar" nada al respecto.

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