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Violencia machista El Parlament rechaza prohibir el uso del Síndrome de Alienación Parental en organismos que reciban dinero público

La mayoría del Parlament de Catalunya, incluidos Esquerra y el Partido Socialista de Catalunya, votan en contra de una enmienda presentada por En Comú Podem que contenía dos puntos de posicionamiento institucional en contra del falso síndrome. Éste se utiliza en muchos procesos judiciales y puede acabar con la retirada de la custodia de sus hijos a las madres.

Manifestación feminista
Manifestación feminista (archivo) / EFE

marisa kohan

El Parlament de Catalunya rechazó aprobar una resolución institucional contra el denominado Síndrome de Alienación Parental  (SAP) que exigía, además, al Govern el compromiso de que ninguna institución u organismo que reciba financiación pública utilizara esta teoría pseudocientífica o cualquiera de sus derivados nunca más.

Estos eran los dos primeros puntos de una enmienda presentada el jueves por el grupo En Comú Podem y que fueron rechazados por mayoría en la cámara, incluso por partidos progresistas como Esquerra Republicana o el Partido Socialista de Catalunya (PSC). Para justificar este rechazo, ambos partidos afirmaron que dicha terminología ya no se utiliza dentro del sistema sanitario y explicaron que no existe consenso dentro del mundo científico sobre la existencia de este fenómeno.

La diputada del PSC, Assumpta Escarp, afirmó ante el pleno que su partido rechazaba dicho posicionamiento institucional debido a que "existe un fenómeno relacionado como el que se describe" en el SAP y que no es el Parlament el que debería decidir sobre si se trata de una pseudociencia, "sino el consenso científico".

Por su parte, la diputada de ERC, Assumpció Laïlla, explicó que "no apoyaremos los dos primeros puntos de la moción porque si en una cosa hay consenso en la comunidad científica es en que la terminología no es correcta (no es un síndrome que describe un conjunto de signos y síntomas), pero si bien es cierto que el síndrome tal como lo definió Gardener no existe, sí existe un fenómeno social de ese tipo". Laïlla añadió que lo que tiene que hacer el Parlament es "acompañar a la comunidad científica pero en ningún caso ir por delante".

El supuesto síndrome de alienación parental está considerado como una pseudo-ciencia o junk science (ciencia basura) por una amplia mayoría de la comunidad científica. Fue descrito por el psiquiatra norteamericano Richard Gardner que consideraba que las madres les lavaban el cerebro a sus hijos e hijas y acusaban a los padres de abusos sexuales con el fin de hacerles daño. La cura para este supuesto mal, según su autor, pasaba por apartar a la madre de sus hijos y forzar la relación de los hijos con el padre, incluso en los casos en los que se pensara que podría haber habido un abuso sexual.

La realidad es que ninguna institución médica o psiquiátrica de reconocido prestigio ha avalado la existencia de este supuesto mal. Ni la Organización Mundial de la Salud, ni tampoco la Asociación Americana de Psicología (APA) lo reconocen como tal. En España el Consejo General del Poder judicial advierte contra su uso en los procesos de justicia y otras organizaciones como la Consejo General del Trabajo Social, la Asociación Española de Neuropsiquiatría o la Sociedad Española de Psicología de la Infancia, niegan su existencia.

A lo largo de las últimas décadas, el uso de este falso síndrome se ha extendido a muchos servicios de valoración psicosociales y se ha utilizado en los juzgados. Muchas madres que han denunciado un posible abuso sexual de sus parejas hacia sus hijos han acabado perdiendo la custodia de sus hijos en procesos judiciales que las han calificado como "madres obsesivas", o que poseen "preocupación mórbida", o alguno de los calificativos similares que son sucedáneos del supuesto síndrome.

La diputada de En Comú Podem, Marta Ribas, recordaba en su defensa de la moción este jueves en el Parlament el caso de Silvia, una madre a la que en marzo la justicia le retiró la custodia de sus dos hijos. La niña mayor de siete años fue apartada de la madre y entregada a los servicios sociales (DGAIA) y el hijo menor (cuatro años), entregado al padre, al que su expareja había acusado de abusos sexuales hacia sus hijos. Los informes de la La Unidad Funcional de Abusos al Menor (UFAM) habían acabado por culpabilizar a la madre y desechar los abusos.

Esta institución, dependiente del Hospital San Joan de Deu está en el ojo del huracán desde hace años por la utilización del SAP o sus derivados en sus informes. Hasta tal punto, que la enmienda presentada este jueves ante el Parlament, pero que también fue rechazada por la mayoría de la cámara, pedía la creación en el plazo de un mes de un "comité externo que revise todos los diagnósticos de abusos sexuales a menores hechos hasta la fecha en unidades hospitalarias especializadas para detectar cuántos incluyen indicios de haber usado el SAP". Esta medida estaba redactada en clara referencia a la UFAM, que durante mucho tiempo la única institución que valoraba los abusos sexuales a menores.

"La moción tenia seis puntos y nos tumabaron dos y medio. Entre ellos los dos declarativos que eran los más importantes", afirma a Público Marta Ribas.

Contaron con el voto a favor sin enmiendas de la CUP. Su representante, Vidal Aragonés, advirtió a los diputados catalanes que "ideología y política es lo que venimos a hace aquí, y que nadie crea que la ciencia está separada de la ideología". "Una cosa son los elementos irrefutables de la ciencia. Pero en las discusiones de la ciencia siempre se incorpora ideología", aclaró. Este portavoz afirmó que el SAP es "una teoría acientífica y que tiene, las más de las veces, una voluntad criminalizadora hacia las mujeres", concluyo.

"Nos parece inconcebible la complicidad con los este tipo de prácticas misóginas que se dio por una mayoría en el Parlament al rechazar estos dos puntos de posición institucional", denuncia Ribas a Público. "También denunciamos la hipocresía de denunciar la perspectiva de género en todas las políticas, especialmente en las de salud, mientras se niegan a aprobar que no se utilice una teoría claramente misógina como esta en los servicios públicos", añade.

Recientemente las Juntas Generales de Bizkaia (incluidos el PNV y el PSE, que gobiernan en la Diputación) han acordado por unanimidad adoptar medidas para que el servicio de Infancia de la Diputación vizcaína no utilice el Síndrome de Alienación Parental. La propuesta, que partió de EH Bildu, fue aprobada por todos los grupos políticos en la cámara, aunque finalmente el Partido Popular no lo rubricó.  Se trata de medidas que se están intentando implantar en diversos parlamentos y gobiernos locales. 

Un modelo ideal con mucho retraso

Otro de los puntos que incluía la moción era el de "garantizar que el único sistema de unidades de atención especializada en abusos sexuales a niños que se desplegará a partir de ahora a Catalunya fueran las unidades integradas", que deben "actuar como espacio único de atención integral a los niños víctimas de estas violencias, dando respuesta tanto al proceso de detección y diagnóstico, como el de denuncia e inicio del proceso judicial".

Un modelo conocido como Barnahus, que se aplica en algunos países nórdicos y cuya creación está contenida en la ley de Infancia de Catalunya desde 2010. Se trata de espacios centralizados multidisciplinares para tratar a niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual y maltrato, con profesionales y coordinados que trabajan en un mismo espacio con todos los recursos para disminuir la victimización de las víctimas.

Desde hace unos meses existe un proyecto piloto en Tarragona y estaba previsto extenderla por toda Catalunya, pero hasta a comisión de Infancia no tiene una hoja de ruta para implantar los nuevos centros integrales. Por el contrario, la Consejería de Salud del Gobierno Catalán está desplegando lo que denominan EFES (Equipos Funcionales de Expertos), más parecidos al modelo UFAM, aunque mejorados y que atenderán en centros sanitarios. 

La portavoz de ERC en el Parlament defendió la extensión de las Barnahus por todo el territorio, pero aseguró que mientras no se implanten desplegarán el modelo de las EFEs. 

El temor de algunos parlamentarios, sobre todo de En Comú Podem, es que el despliegue de estas unidades se lleve los recursos necesarios para implantar las Barnahus y que una vez que las EFEs estén operativas, no serán desmontadas.

En su turno de réplica que cerró las intervenciones antes de la votación, la diputada de En Comú Podem, Marta Ribas, espetó a los diversos partidos: "Ustedes niegan la mayor. Si tienen tan claro que el SAP ya no se utiliza, ¿por qué tiene tanto problema en acordar que no se utilice más? Eso es lo que dicen los dos primeros puntos de la moción que no van a aprobar. Si tan convencidos están de que no se utiliza más, porque van a crear nuevas unidades hospitalarias para que la UFAM no se utilice tanto? No pretendemos hacer ciencia aquí, sino hacer caso a lo que la ciencia, que ya se ha pronunciado y dice que el SAP no es válido. En Catalunya los sector pro SAP son poderosos, pero nosotras más", concluyó. 

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