El último bulo de MAR y su excesivo protagonismo hacen cada vez más incómoda su figura en el PP
"A ellos (por Ayuso y Rodríguez) no les penaliza nada y nosotros tenemos que estar todos los días comentando lo que dicen", aseguran fuentes del partido conservador.

Madrid-
Las "formas" de Miguel Ángel Rodríguez (conocido por su acrónimo MAR) hace tiempo que no gustan a casi nadie ni dentro de Génova ni en los territorios, pero en el Partido Popular se han resignado a convivir con ello: "Con el PP de Madrid siempre han pasado estas cosas", razona un barón popular. Pero raíz del caso de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Rodríguez ya no es ese hombre a la sombra de la presidenta de la Comunidad de Madrid al que todos atribuían la construcción del liderazgo de la dirigente madrileña y el fin de Pablo Casado al frente del PP, entre otras maniobras políticas —y eso que Rodríguez insiste en que no se encarga de los asuntos del partido—. El que fuera portavoz del Gobierno de José María Aznar ha cobrado un protagonismo que en el partido ven excesivo y que aumenta su malestar por semanas.
Su figura se hace cada vez más incómoda para el resto del partido, que, aunque le reconocen una "inteligencia" y una capacidad para la estrategia política "que muchas veces beneficia a todos", también les conduce a polémicas desagradables, trasladan fuentes populares. "A ellos (por Ayuso y Rodríguez) no les penaliza nada y nosotros tenemos que estar todos los días comentando lo que dicen", aseguraba un alto cargo del PP hace semanas.
Sin embargo, en el partido conservador empieza a haber quien piensa que a Rodríguez sí le puede pasar factura el “error” cometido el pasado domingo, durante la emisión del programa Lo de Évole (La Sexta), donde se recordaba el impacto de la crisis sanitaria del Covid-19 cinco años después de su inicio y que recogía testimonios de familiares de fallecidos en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid. Rodríguez usó su cuenta de X (antes Twitter) para empezar poniendo en duda la veracidad de los relatos y acabar lanzando un bulo sobre la hija de una mujer fallecida: "Bien: ya tengo comprobado que la primera señora que sale en #lodesimon no tenía a su madre en ninguna residencia de la Comunidad de Madrid. Vamos a ver el resto", escribió. Al día siguiente publicó: "Confirmo que el primer testimonio del programa de Évole es la hija de una fallecida. Pido disculpas por el error".
No solo no ha borrado el primer mensaje con la mentira, sino que, además, ha rechazado que tanto él como Ayuso pensaran en reunirse con los familiares de las víctimas para disculparse en persona porque, justificó, "llevan años llamándola asesina". La oposición también se pregunta si Rodríguez accedió a los datos personales de las personas que dieron su testimonio en el programa televisivo, algo que el jefe de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, aunque sin explicar por qué entonces escribió este otro tweet: "Si estos testimonios nos dan su nombre, comprobaremos si es verdad y cuántas veces al año visitaban a sus familiares. No vaya a ser que es mentira".
Díaz Ayuso ha evitado hablar de Rodríguez durante toda la semana y en la sesión de control en la Asamblea de Madrid del pasado jueves saltó contra la izquierda cuando le preguntaron por los 7.291 fallecidos en las residencias, donde se aplicaron unos protocolos que impedían trasladarlos a los hospitales: “Siempre están criticándonos con lo mismo, siempre están llevando con las mismas mierdas", dijo. La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, pidió este viernes no "descontextualizar las afirmaciones" de Ayuso y aseguró que se trata de una "reflexión de que hacer daño al adversario político y utilizar el dolor y sufrimiento de las víctimas no es el camino de la buena política".
Lo cierto es que en Génova creen que Rodríguez "se equivocó" e intentan que los escándalos de Sol no les salpiquen. "La forma de hacer política de Feijóo es otra, eso está claro", zanjan fuentes populares.
El estilo Musk
En octubre de 2019, apenas cuatro meses antes de que Ayuso anunciase su nombramiento como jefe de gabinete, Rodríguez insultó a Espinosa de los Monteros a través de un tweet, cabeza visible de Vox en ese momento: "Jódete, imbécil: Avalmadrid. Así os empuren. Idiotas!". El expolítico de la extrema derecha le respondió así: "Interesante... o sea, que ambas cosas están conectadas? Porque los niños y los borrachos no mienten nunca!". Después de que Ayuso le diera un despacho en Sol, Rodríguez se apartó unos años de las redes.
Pero al más puro estilo Elon Musk, Rodríguez recuperó una intensa actividad en Twitter a raíz de la mayoría absoluta de su ‘jefa’ en mayo de 2023 y desde entonces ha hecho del tweet un arma de distribución masiva de polémicas, amenazas y desinformación. Los ataques a los familiares de los fallecidos durante la pandemia en las residencias de la Comunidad de Madrid han sido un resbalón que han girado los focos sobre él. Y viene precedido de constantes ataques al entorno del presidente del Gobierno por las causas judiciales que les afectan: "Va p’alante". Este siempre ha sido su estilo.
Su relación con los medios de comunicación también ha generado polémicas que han arrastrado a todo el partido: desde las amenazas a una periodista de elDiario.es —"Os vamos a triturar, vais a tener que cerrar", le dijo en un mensaje de Whatsapp—, al empujón a otra de La Sexta en 2022 para evitar que hiciese preguntas a Ayuso.
Génova hace esfuerzos por encapsular las controversias de Rodríguez, pero su protagonismo se hace cada vez más incómodo en el partido. En Vox, en cambio, creen que Ayuso y él han "leído perfectamente el momento político en el que estamos".
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