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La Policía Nacional es el único cuerpo que no tiene protocolo contra el acoso sexual

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denuncia que las autoridades se niegan a proporcionar datos sobre el número de casos registrados hasta ahora. Mientras tanto, la aprobación del "borrador" de guía de actuación acumula un retraso de cinco años. Guardia Civil, Ertzaintza y Mossos ya cuentan con protocolos de ese tipo.

Policía Nacional
Agentes de la Policía Nacional en una imagen de archivo. Brais Lorenzo / EFE

La espera continúa. Tras varios años de reclamos y propuestas, la Policía Nacional se mantiene como el único cuerpo de seguridad que carece de un protocolo para actuar contra los casos de acoso sexual a nivel interno, una realidad sobre la que ni siquiera existen datos oficiales. Según denuncian desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), las víctimas suelen sentir miedo a la hora de formular denuncias. 

Marisa Estévez, secretaria nacional de la Federación de Igualdad del SUP, quiere creer que de aquí a diciembre habrá, por fin, novedades positivas. Lleva esperando que eso ocurra desde 2016: en junio de aquel año, representantes de la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Dirección General de Policía entregaron a los sindicatos el "borrador de Protocolo acoso sexual y por razón de sexo". "Estamos en 2021 y todavía no tenemos nada", lamenta Estévez.

Las negociaciones se realizan ahora con la Oficina de Igualdad y Derechos Humanos de la Policía Nacional, creada en febrero de 2018. "Hace un par de meses nos indicaron en una reunión que están elaborando el protocolo, pero hasta la fecha no lo tenemos", resume la portavoz de Igualdad del SUP. En ese contexto, Público se dirigió en las últimas horas al área de Prensa de Policía Nacional para conocer su posición al respecto, pero de momento no ha habido respuesta.

Tampoco hay datos estadísticos sobre el número de casos de acoso sexual dentro del cuerpo. "Lo hemos pedido en multitud de ocasiones, pero no nos dan nada", se queja la responsable de Igualdad del SUP, quien destaca además que los sindicatos suelen recibir noticias sobre situaciones de ese tipo que se dirimen a nivel interno con repercusión negativa para la víctima.

Hasta ahora, los casos de acoso sexual en la Policía Nacional se resuelven mediante el protocolo que se aprobó para la Administración General del Estado (AGE) en 2011 y que en realidad no llegó a ponerse nunca en práctica, por lo que a día de hoy se trabaja en la aprobación de un nuevo protocolo. En su preámbulo, ese protocolo indicaba que en el Cuerpo Nacional de Policía se aplicará su régimen disciplinario.

"En la mayoría de los casos, al tramitarse a través de nuestro régimen disciplinario, todo acaba en el archivo de la causa", afirma Estévez. En tal sentido, señala que los casos "suelen terminar con la funcionaria acosada, porque normalmente son mujeres, desplazándose a otra dependencia, y eso es una doble victimización: al final es la perjudicada la que se marcha a otro destino". De hecho, afirma que este tipo de casos no llegan a denunciarse en muchas ocasiones "por miedo a la estigmatización o vergüenza".  

Protocolos de otros cuerpos

A día de hoy, tanto la Guardia Civil como la Ertzaintza y los Mossos disponen de protocolos enfocados expresamente en el acoso sexual o por razón de sexo. Por su parte, las Policías Locales suelen verse englobadas en los protocolos dirigidos al personal municipal. 

Mientras tanto, las Fuerzas Armadas cuentan con las Unidades de Protección Frente al Acoso (UPA), creadas con el objetivo de dar apoyo y protección a las víctimas. Según datos oficiales de Defensa, apenas el 4,8% de las denuncias registradas en el ámbito militar en los últimos cinco años acabaron en sanciones. 

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