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Rivera admite que entraría en un Gobierno de PP o PSOE si éstos aceptan el pacto por la Educación

El líder de C's se crece en Madrid y enumera sus condiciones para llegar a un acuerdo: reforma de la financiación autonómica y de la ley electoral en los primeros 100 días de Gobierno, entre otras. "Cambiaremos España más en tres meses que ellos en 30 años", dice

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El presidente de Ciudadanos (C's) y candidato a la presidencia del Gobierno, Albert Rivera, prueba una paella gigante al término del acto central de campaña del partido naranja hoy en el madrileño Parque de Berlín. EFE/Zipi

MADRID.- "10 cambios para los 100 primeros días". Esa ha sido la sorpresa que Albert Rivera se había estado guardando en la manga para presentarla en el acto central de campaña, que se ha celebrado este domingo en el parque Berlín de Madrid. El líder de Ciudadanos se mostró por fin abiertamente dispuesto a entrar un Gobierno (es decir, a ocupar los sillones que critica) de PP o PSOE. Eso sí, siempre que éstos se comprometan a realizar cambios como la firma del pacto nacional por la Educación.

C's recupera el contrato único al que renunció con el PSOE como condición para pactar tras el 26-J

"Si nos dejan, cambiaremos España más en tres meses que PP y PSOE en 30 años", mitineó. Y puso sobre las mesas sus futuras condiciones para un acuerdo que coinciden con buena parte de su propio programa electoral: cambiar la ley electoral, la ley de financiación autonómica, recuperar 2.800 millones de euros perdonados con la amnistía fiscal de Rajoy o suprimir las diputaciones y aforamientos son algunas de ellas.

También enumeró el compromiso de ampliar, en los primeros 100 días de gobierno, el permiso de paternidad y maternidad, implantar la educación gratuita en las guarderías, libros de texto gratis en la educación pública, el inglés como lengua vehicular, o un plan de emergencia social que incluiría medidas de lucha contra la pobreza infantil, el complemento salarial o ayudas para las familias sin ingresos. Su reforma laboral estrella del contrato único (al que ya renunció en su anterior pacto con el PSOE y al que ahora simplemente llama "contrato sin fecha de caducidad-indefinido-con indemnización creciente") o su promesa de desahogar a los autónomos cierran el decálogo. 

Rivera: "Pido que los moderados no nos acomodemos para que no se movilicen los extremistas"

Con todo ello Rivera busca seguir arañando votos a izquierda y derecha, al presentarse como "el centro moderado" frente al inmovilismo corrupto del PP y frente al "populismo y los vendedores de humo" de Podemos. También contra sus exsocios socialistas, a quienes acusa de ser "comparsa" de Podemos en Madrid, Barcelona o Valencia. "El PSOE ha optado por el populismo. Nosotros no vamos a ser comparsa ni de los corruptos ni de los populistas", dijo pese a admitir que está dispuesto a pactar y hasta a formar parte de sus Ejecutivos. 

Para presentarse como un 'él contra todos' puso a Grecia como ejemplo de lo que no quiere para España. "El Pasok y Nueva Democracia, es decir el PSOE y el PP griegos, arruinaron Grecia. Y luego llegaron los vendedores de humo a los que apoya Pablo Iglesias y ¡menudo cambio: bajada de pensiones y subida de impuestos!", tiró de demagogia. 

Basado en todo ello, pidió que el voto indeciso termine en el centro. "Pido que los moderados no nos acomodemos para que no se movilicen los extremistas. Yo no quiero tener que elegir entre susto o muerte", dijo rechazando la política "de bandos", pero incidiendo en ella al mismo tiempo. "Otros necesitan el enfrentamiento para conseguir votos, pero no van a conseguir gobernar. ¿De qué sirve votar a Iglesias, Rajoy o Sánchez si no son capaces de poner un proyecto en marcha ni darse la mano literalmente?", se preguntó, asumiendo que tras el 26-J "habrá que llegar a acuerdos". "Los españoles cuando nos dividimos somos frágiles, pero cuando nos damos la mano somos imparables", zanjó.

'Vieja política' para corregir errores

Los naranjas consiguieron reunir a más de 1.000 personas -según sus cálculos- que, pese al calor, aguantaron el retraso de su líder -que llegó acompañado de buena parte de su Ejecutiva- con la promesa de poder comer paella gratis al término del evento. Una táctica propia de la "vieja política" a la que Rivera se ha apuntado en esta campaña, donde también ha jugado al dominó con jubilados, ha paseado con los vecinos por sus ciudades y hasta se ha parado a tomar café con simpatizantes. 

Marta Rivera de la Cruz, con exceso de entusiamo: "Rivera va a llegar a la Presidencia del Gobierno"

Todo para corregir sus propios errores de la anterior campaña, donde se mostró frío y distante. Si en el acto central de Vistalegre en diciembre no cesó de pedir silencio a las 10.000 personas que se afanaban en gritarle "presidente, presidente", hoy disfrutó de las alabanzas no sólo del público (a quienes les hizo fotos para el recuerdo) sino también de sus compañeros. 

El presidente de Ciudadanos (C's) y candidato a la presidencia del Gobierno, Albert Rivera, al término del acto central de campaña del partido naranja en el madrileño Parque de Berlín. EFE/Zipi

Begoña Villacís -que hizo balance de su año en el Ayuntamiento arremetiendo contra el Gobierno de Manuela Carmena-, Ignacio Aguado -que presumió de los "cambios" que ha 'obligado' a hacer a Cristina Cifuentes en la Comunidad- y Marta Rivera de la Cruz se mostraron "orgullosos" de estar en Ciudadanos y ésta última hasta pecó de entusiasta al presentar a Rivera como si tuviera opciones de ganar. "Va a llegar a la Presidencia del Gobierno. Rajoy e Iglesias lo saben y por eso están como están con nosotros", sentenció con cierto tono victimista frente a las críticas de sus adversarios.

Rivera, a los catalanes: "Us estimo, vull treballaré també per a vosaltres"

Un tono que se mantuvo en todos los discursos en los que recordaron la polémica del partido de la selección o los "boicot" de algún mitin como el de Barcelona la semana pasada. Ello les sirvió para recordar la "valentía" de Rivera cuando Ciudadanos nació en Catalunya para luchar contra el soberanismo. En esa línea incidió el candidato por Barcelona, Juan Carlos Girauta, que dio la sorpresa cuando se arrancó con la guitarra y se puso a cantar Mediterráneo de Serrat. Tras él, Rivera citó el 'Noches de boda' de Sabina: "Que ser valiente no salga tan caro. Que ser cobarde no valga la pena", mitineó.

Después, prometió una reforma constitucional "que votarán todos los españoles para mejorarla y no para romperla " y se mostró "orgullos de ser catalán, español y europeo y defender la unión entre españoles". Hasta se animó a hablar en catalán desde Madrid, para sus "compatriotas" catalanes: "Us estimo, vull treballaré també per a vosaltres". La nueva política.

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