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Rivera no se define
y se deja querer tanto por PP como por PSOE

Los 'barones' de Ciudadanos limitan sus negociaciones en las comunidades donde son llave de Gobierno por las "líneas rojas" de anticorrupción impuestas desde la dirección nacional.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera.- JON NAZCA (REUTERS)

MADRID.- Ni frío ni calor, ni carne ni pescado. Así se encuentra ahora mismo Albert Rivera que, lejos de definirse y "tirarse a la piscina" -como le exigían sus rivales-, sigue dejándose querer tanto por PP como por PSOE. Pero de momento no se ha casado con ninguno de ellos. 

La dirección de Ciudadanos, crecida por el buen resultado obtenido en las pasadas elecciones del 24 de mayo, ha impuesto a todos sus barones un documento común de "líneas rojas" que, de momento, les está impidiendo llegar a acuerdos en las Comunidades donde son llave de Gobierno o, al menos, tienen cierto poder en las negociaciones.

El propio Rivera ha dejado claro este miércoles en varias entrevistas radiofónicas que el caso de Madrid -donde si son decisivos- o Andalucía -donde tienen poder, pero no solos- siguen parados por culpa de los correspondientes imputados de PP y PSOE, respectivamente. "Hay que dirimir si [Cristina Cifuentes y Susana Díaz] son capaces de hacer limpieza", sentenció en la Cadena Ser.

En otras regiones, aunque ya hay conservadores y socialistas que le ponen ojitos al pacto anticorrupción y por la regeneración —que incluye medidas como la obligatoriedad de reformar la Ley de Partidos para obligar a todas las formaciones a que celebren primarias, eliminar los aforamientos o exigir transparencia con las cuentas—, los naranjas tampoco se han decidido todavía.

Así, mientras en Murcia, Castilla y León y La Rioja, C's se ha arrimado más al PP; en Madrid y Valencia todo apunta, cada vez más, a un acercamiento hacia el PSOE. Pero aún no hay nada cerrado. Ni mucho menos firmado.

Madrid, cada vez más cerca de Gabilondo (PSOE)

En Madrid, el líder de Ciudadanos en la Comunidad, Ignacio Aguado se ha reunido primero con Cristina Cifuentes por ser ella la cabeza de la lista más votada. Pero la conservadora se ha encontrado piedra tras piedra en su camino hacia la Presidencia. La imputación de su número siete y, después, la de los actuales consejeros de Presidencia y Educación han entorpecido seriamente su negociación con los naranjas. Para Aguado -y también para Rivera-, levantarse "cada día con noticias de corrupción" ligadas al PP es ya casi un escollo insalvable

Mientras tanto, el candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, está cortejando al Ciudadano para conseguir el apoyo de sus 17 diputados electos. En su primer encuentro con Aguado, Gabilondo le presentó una "batería de medidas" que, en principio, se asemejan mucho a las expuestas por los naranjas: aceptó redefinir el régimen de incompatibilidades (que los diputados no puedan ser alcaldes), eliminar los aforamientos y ser más transparente con los contratos públicos. Todas ellas, cuestiones que Aguado reconoció como "puntos en común", por lo que no se descarta un posible acuerdo entre ambos. El propio Rivera lo asume también como una posibilidad. 

Murcia, a por la lista más votada (PP)

En Murcia, el líder regional de los naranjas, Miguel Sánchez, todavía no se ha reunido con los líderes de las otras formaciones. Apenas han mantenido un breve encuentro telefónico postelectoral, según indican fuentes del partido, pero todo apunta -de momento- a que apoyarán a la lista más votada. Es decir, al PP. 

Para empezar, el consejero de Industria y Turismo de Murcia, también imputado en la operación Púnica junto a Lucía Figar y Salvador Victoria, Juan Carlos Ruiz, dimitió en cuanto se conoció la noticia, por lo que la traba de la corrupción ha quedado eliminada. Además, el Comité de Pactos de los conservadores elaboró un catálogo de medidas que, en principio, se acercan a las de Ciudadanos: han aceptado cambiar la Ley electoral de la Región, así como expulsar a los imputados (también lo está el delegado del Gobierno, Joaquín Bascuñana). Desde la formación naranja han acogido este paso como un "acercamiento de posturas".

La Rioja: sí al PP, pero sin Sanz

Un poco más allá han ido los naranjas liderados por Pedro Ubis en La Rioja. Su documento de regeneración democrática que permite dar un paso más hacia una segunda fase de negociaciones ya ha sido firmado por el PP. Y uno de los pocos "peros" que todavía pone Ciudadanos encima de la mesa es la "jubilación política" del popular Pedro Sanz.  Tras más de 20 años gobernando en la región, los naranjas consideran que ya es hora de que dé un paso atrás: le harán firmar también un compromiso de no renovación para la próxima legislatura, en aras de cumplir con el mandato de ciudadanos de no estar más de ocho años en el poder. 

Castilla y León: avanza la negociación con Herrera (PP)

En Castilla y León, el candidato popular, Juan Vicente Herrera, no necesita a Ciudadanos, pero su apoyo le vendría muy bien. Y no parece estar muy lejos.

El PP, con 42 procuradores, ha alcanzado justo la mitad de escaños en una Comunidad donde el número de éstos es par. Le basta el sí del diputado de Unión del Pueblo Leonés (1) para gobernar con comodidad, pero le iría aún mejor si consiguiera poner de su lado a los 5 diputados de Ciudadanos. 

Es por ello por lo que el PP ya les ha ofrecido un "pacto de estabilidad" por cuatro años que, no obstante, no es igual al "pacto de regeneración" de los naranjas. Por ello, fuentes de la agrupación regional de C's admiten que es un "primer paso" para continuar con las negociaciones, aunque no significa que le vayan a dar "un cheque en blanco". 

Valencia, el plan B de Puig (PSOE)

En Valencia, por mucho que al PP de Alberto Fabra le hubiera gustado, la confluencia PP-C's no sería suficiente para que éstos gobiernen.  Pero sí que pueden ser la llave de los socialistas. De hecho, el líder del PSPV, Ximo Puig, amenaza con dicha posibilidad a Compromís y Podemos para ser elegido Presidente

Ciudadanos es, en esta comunidad, el plan B del PSOE y, aunque fuentes de la formación inciden en que, bajo ningún concepto, aceptarán "sillas ni cargos" a cambio de su apoyo, se dejan querer por esa idea. "Los valencianos pueden estar tranquilos porque Ciudadanos será un factor de estabilidad", sentenció la líder naranja en la Comunidad, Carolina Punset, en varias ocasiones. Es decir, que en la región ya se da por hecho que, antes de tener que repetir elecciones en caso de que los posibles miembros del tripartito no lleguen a un acuerdo, C's aceptará a Puig como futuro president.

Andalucía: a vueltas con Chaves y Griñán (PSOE)

Dos meses después de haber obtenido su primer gran resultado fuera de Catalunya, Ciudadanos sigue sin decidirse en Andalucía. Su abstención, por sí sola, no le basta a Susana Díaz para poder ser investida presidenta, pero las negociaciones siguen estancadas con unos y con otros. 

El caso de los ERE es insalvable para los naranjas, a quienes no les basta con que Chaves y Griñán vayan a abandonar sus cargos públicos en el partido en la próxima legislatura. "No hemos firmado un pacto anticorrupción para cumplirlo a partir de noviembre", señalan fuentes del agrupación regional que lidera Juan Marín

Aunque, siguiendo la premisa marcada por la dirección, los Ciudadanos andaluces están dispuestos a pactar con la lista más votada -en este caso, tampoco tienen otra opción- y, por tanto, sería factible el pacto PSOE-C's, lo cierto es que no parece que el problema se vaya a solucionar de momento. De hecho, es una de las Comunidades donde ya se prevé incluso la posibilidad de repetir las elecciones. Una opción que a los naranjas no les gusta, pero a la que no temen. "En la última encuesta subíamos 6,2 puntos si se repitieran los comicios. No es lo idóneo, pero si hay que ir... —presumen las citadas fuentes—...se va", concluyen.

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