Público
Público

San Sebastián garantiza que los mayores de 16 años puedan participar en consultas ciudadanas

Para que se celebren, los impulsores deben recoger las firmas de al menos el 5% de los vecinos, unas 6.500 personas.

EH Bildu en Donostia, para hacer público su compromiso respecto a la recién aceptada ordenanza sobre consultas ciudadanas / EhBildu

IÑIGO ADURIZ

DONOSTIA.- Todos los ciudadanos empadronados en San Sebastián y que sean mayores de 16 años pueden participar en las consultas ciudadanas que se convoquen en la capital guipuzcoana para opinar acerca de asuntos de competencia municipal. Así lo reguló finalmente el pasado mes de abril el Reglamento de Consultas Ciudadanas nacido de una propuesta de Bildu –entonces partido mayoritario en el Ayuntamiento– y de un grupo ciudadano, y que tras un periodo de consultas fue aprobado por unanimidad, el 30 de abril, en el último pleno de la pasada legislatura antes de las elecciones del 24 de mayo que han dado la Alcaldía a Eneko Goia, del PNV.

El texto establece que la iniciativa para promover esas consultas recae bien en los concejales –un mínimo de 7 independientemente del grupo político al que pertenezcan-, o bien en los propios ciudadanos. En este último caso los impulsores tendrán que ser un mínimo de tres personas mayores de 18 años empadronadas en la ciudad y que no sean representantes políticos en ninguna institución.

Las consultas, que no tienen carácter vinculante pero que sí obligan al ayuntamiento a manifestar públicamente y de forma razonada cómo afectará el resultado de las mismas, tienen que ser siempre sobre cuestiones de competencia municipal, por lo que estaría cerrada la puerta a la posibilidad de preguntar, por ejemplo, sobre la independencia de Euskal Herria.

El reglamento dice que “en ningún caso se podrán plantear consultas cuyo resultado pueda cuestionar la dignidad de la persona y los derechos fundamentales y libertades públicas”, o las referidas a los ingresos del Ayuntamiento.

Una vez registrada la propuesta y siempre que cumpla los requisitos antes descritos, es necesario que un 5% de los donostiarras mayores de 16 años firmen la solicitud de la consulta siempre a través de los pliegos validados por el Ayuntamiento. En función de la población, se calcula que ese 5% serían unas 6.500 personas.

En los casos en los que esas votaciones quieran realizarse en un territorio menor al conjunto de la ciudad –como en el caso de barrios–, se exige que el porcentaje de firmas sea del 8%. La aportación vecinal hizo que en el trámite entre la presentación y la aprobación definitiva del reglamento se incluyera también una alegación ciudadana para que se pudieran recoger firmas electrónicas.

Una o varias preguntas

La regulación obliga a que las consultas se realicen mediante una o varias preguntas que tienen que estar formuladas “de forma concisa, clara y sencilla, con la finalidad de que la ciudadanía pueda en todo caso comprender su alcance y responder afirmativamente o negativamente”.

La regulación obliga a que las consultas se realicen mediante una o varias preguntas que tienen que estar formuladas “de forma concisa, clara y sencilla"

También se pueden plantear diferentes soluciones o respuestas alternativas. El reglamento pone límites a los periodos en los que pueden celebrarse estas consultas. Así, no pueden desarrollarse desde que se convoquen cualquier tipo de elecciones y hasta que se celebren. Y en el caso de los comicios municipales, a ese periodo hay que añadirle previamente otros 90 días de veto.

El Ayuntamiento, siempre según ese texto, debe garantizar la puesta en marcha de una campaña informativa y de debate público que permita organizar diferentes actos en los que se contrasten unas y otras posturas, tiene que habilitar un espacio en la web municipal para que ambas opiniones puedan exponer sus ideas y, además, estará obligado a elaborar y distribuir en todos los domicilios de la ciudad boletines explicativos con reflexiones de los grupos políticos municipales, los promotores de la iniciativa o las organizaciones y colectivos acreditados como interesados.

Todos los ciudadanos con derecho a votar recibirán una tarjeta identificativa con la que asistir, el día de la votación, a las mesas establecidas para ello. También podrá votarse a través de medios electrónicos o correo electrónico siempre que se garantice la seguridad de ese sufragio.

Fórmulas de democracia directa


El texto quiso asumir lo que consideró una exigencia ciudadana, al entender que “la sociedad demanda y exige una mayor participación en la gestión de la res pública a través de fórmulas de democracia directa que permitan dar cauce con todas las garantías legales, al ejercicio libre y democrático de la voluntad ciudadana”.

En este intervalo de cerca de dos meses desde que se aprobó el reglamento el mapa municipal de San Sebastián se ha visto considerablemente modificado por las elecciones del 24 de mayo que dieron la victoria al PNV y que relegaron a Bildu al tercer puesto en número de concejales. Pero de momento no ha trascendido que se haya presentado ninguna propuesta de consulta ciudadana, a pesar de que en la plataforma Change.org sí que se ha impulsado una iniciativa para rechazar la vuelta de las corridas de toros a la capital donostiarra.