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Sánchez afronta por primera vez la segunda votación de una investidura con la seguridad de que saldrá elegido

En el PSOE, pese a lo ajustado del resultado, no se tiene ningún temor a que la votación no prospere. Los socialistas confían en que si se viera comprometida la votación, algunos diputados de ERC podrían cambiar al “sí”, aunque los independentistas aseguran que solo están en la abstención.

El candidato socialista, Pedro Sánchez, abandona el Congreso tras la primera votación de la investidura / EFE

manuel sánchez / alexis romero

Como estaba previsto, el candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, no salió investido en la primera votación de su investidura este domingo. Se quedó a nueve votos de la mayoría absoluta que necesitaba (166 a favor, 164 en contra y 18 abstenciones), pero se marchó del Congreso con la confianza en que si este mismo resultado se repite el próximo martes sí resultará elegido presidente del Gobierno, una circunstancia que nunca ocurrió en las dos investiduras fallidas anteriores.

Pese a los comentarios sobre un hipotético “tamayazo”, es decir, que algunos diputados socialistas no dieran su apoyo y no saliera adelante la investidura, en la dirección del PSOE hay completa seguridad de que nada de eso va a ocurrir y que, pese a lo ajustado del resultado, Sánchez saldrá elegido en la segunda votación, donde sólo se necesitan más votos a favor que en contra.

Los socialistas creen, además, que si se viera comprometida la votación por alguna circunstancia, algunos diputados de ERC podrían pasar de la abstención al “sí” para que la investidura saliera adelante. Sin embargo, la formación catalana insiste en que no emitirán ningún voto a favor, y que solo están en la abstención.

No obstante, en el PSOE tienen la certeza de que se ganará la votación por un voto más que la del domingo, donde no pudo votar la diputada de En Comú Podem Aina Vidal, que sí acudirá este martes y a la que no le dio tiempo solicitar el voto telemático.

En las dos investiduras fallidas de Pedro Sánchez ni salió elegido en la primera votación ni nunca tuvo más votos a favor que en contra, como sí ha ocurrido en esta ocasión. Además, en estas dos investiduras el resultado se repitió en las dos votaciones posteriores, donde tampoco consiguió la mayoría simple.

Por ello, a pesar de esta primera derrota (esperada entre las filas socialistas), la sesión plenaria del martes hará, si no hay imprevistos, presidente del Gobierno a Pedro Sánchez. El Reglamento del Congreso recoge que, si el candidato no saliera elegido en primera votación, se producirá una segunda 48 horas después.

Tras un largo, intenso y bronco debate, el hemiciclo votó este domingo a las 12.45, por lo que, en ningún caso, se podrá votar en el Pleno del martes antes de esta hora. La presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, ha fijado el inicio de la sesión para las 12.00 horas.

Debate más corto y mayoría simple

Antes de votar tendrá lugar un debate mucho más corto que el de este fin de semana. Sánchez dispondrá de 10 minutos como máximo para intervenir, y el resto de portavoces, de cinco minutos cada uno. En esta segunda votación, el candidato necesita tener más votos a favor que en contra, un escenario que los socialistas ya dan por hecho.

La mayoría del secretario general del PSOE se vio amenazada en la primera jornada de investidura por un cambio que pilló desprevenido al hemiciclo y que hizo dudar sobre las posibilidades del candidato. La diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, en contra del criterio de la dirección de su partido, anunció su voto negativo a la investidura y dejó la ventaja del denominado Gobierno de coalición en tan solo dos diputados (167 votos a favor y 165 en contra).

Sin embargo, el resto de aliados que habían comprometido su voto afirmativo reafirmaron su posición y apuntalaron el camino de Sánchez hacia el Gobierno. Si finalmente el Congreso le otorga la confianza este martes, Batet se lo comunicará al rey para proceder a su nombramiento como presidente.

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