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Sánchez asume la política de bloques y apunta a una alianza con Yolanda Díaz tras las próximas elecciones

El presidente del Gobierno afirma que solo hay dos vías tras las próximas elecciones generales: o un Gobierno de PSOE con el "espacio de Yolanda Díaz" o uno de PP y Vox. En los últimos comicios los socialistas renegaron del Ejecutivo de coalición hasta el último momento y pidieron el voto para gobernar en solitario.

Yolanda Díaz, Pedro Sánchez
Yolanda Díaz y Pedro Sánchez, en una imagen de archivo. Mariscal / EFE

La política de bloques ideológicos parece haberse convertido en el único escenario posible para conformar mayorías de gobierno. Los ejecutivos en solitario han pasado a la historia y todos los actores políticos asumen que las alianzas y las coaliciones son la única vía para alcanzar el poder.

En diciembre de 2019, hace algo más de dos años, el PSOE se presentaba a las elecciones pidiendo a la ciudadanía un voto masivo para gobernar en solitario. Tras las elecciones de abril de ese mismo año, los socialistas rechazaron conformar un Gobierno de coalición con Unidas Podemos, y finalmente hubo una repetición electoral.

"El PSOE aspira a gobernar en solitario", repetían sus portavoces, con el objetivo de lograr el máximo número de votos posibles que se tradujeran en escaños en el Congreso. El escenario ha cambiado por completo y ahora incluso el PSOE parece haber asumido que la única fórmula para gobernar es la coalición.

El propio presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, lo dejó claro durante la entrevista que protagonizó este lunes en el programa Espejo Público, donde apuntó abiertamente a que solo había dos vías para gobernar: "O gobirna el PSOE con el espacio de Yolanda Díaz, o gobierna el PP con Vox. A esa fórmula vamos a ir con gobiernos de coalición, como en el resto de Europa", dijo.

Con estas palabras el líder del Ejecutivo dejaba varias claves sobre cómo vislumbra el escenario político tras las elecciones de 2023 (que se  celebrarán, como avanzó, "en tiempo y forma" en diciembre de ese año). En primer lugar, los socialistas han descartado sin tapujos la posibilidad de lograr amplias mayorías que puedan permitir gobiernos de un solo partido, a diferencia de lo que sucedía hace apenas dos años y medio.

En segundo lugar, Sánchez asume que existe un escenario de bloques ideológicos que alejan fórmulas como la 'gran coalición' entre el PSOE y el PP. Tras la llegada de Alberto Núñez Feijóo al partido conservador, no faltaron especulaciones que apuntaban en este sentido, aunque en la primera reunión entre ambos dirigentes se estuvo lejos de alcanzar acuerdos concretos.

El líder del Ejecutivo es consciente de que, tras la llegada de Vox al Gobierno de Castilla y Léon, el PP parece haber entrado de lleno en esta dinámica de espacios ideológicos que no se tocan entre sí.

La última clave que dio Sánchez tiene que ver con su vicepresidenta segunda. Al PSOE le interesa un proyecto político estable que, mientras permanece por detrás de los socialistas, pueda garantizar la suma para un Gobierno de coalición, y este proyecto político es, a juicio del presidente, el que aspira a conformar Yolanda Díaz.

La ministra de Trabajo también es partidaria de reeditar el Ejecutivo actual con el PSOE, pero ya ha avisado de que si se lanza a configurar un proyecto no lo hará para quedar relegada a la "esquinita" que le ofrece Sánchez, sino que buscará interpelar a sectores diversos y, posiblemente, a grandes mayorías.

En Podemos se alegran de que el presidente defienda abiertamente la reedición del Gobierno de coalición, pero apuntan a que esto es "incompatible" con los guiños que, a su juicio, hace Sánchez al PP. La política de bloques ideológicos parece haber llegado para quedarse.

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