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Sentencia 'procés' Sánchez vuelve a la campaña y mantiene no tomar medidas extraordinarias en Catalunya

Pese a la semana de disturbios, el Gobierno no ve como solución ni la aplicación del 155 ni la Ley de Seguridad Nacional. Tras un semana sin celebrar actos, el candidato socialista retoma los mítines y estará este lunes en Alcázar de San Juan.

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Una columna de mossos avanza para contener los disturbios durante las protestas convocadas por los CDR en el centro de Barcelona. /REUTERS

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, sigue decidido a optar por lo que él mismo denomina política de “moderación”, y ni la semana de graves disturbios acontecidos en Catalunya tras la sentencia del procés ha llevado al Gobierno a plantearse medidas extraordinarias, como recurrir de nuevo al artículo 155 de la Constitución para intervenir la autonomía catalana o acogerse a la Ley de Seguridad Nacional.

Desde el Gobierno se sigue pensando que ninguna de estas medidas extraordinarias, que la oposición le pide insistentemente que adopte, son una solución a lo que está aconteciendo en Catalunya, ni contribuirían ahora mismo a mejorar la situación.

Para el Ejecutivo, como reiteró este domingo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, lo acontecido en Catalunya se circunscribe a un problema de orden público y así se está abordando.

Tal es la sensación de serenidad que quiere trasladar Sánchez, que este mismo lunes vuelve a la precampaña electoral y, tras una semana sin protagonizar ningún mitin, celebrará un nuevo acto político en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), y así continuará a lo largo de los próximos días.

El desplante a Torra

No obstante, no son pocos los dirigentes socialistas los que ven serios riesgos electorales con esta posición inmovilista de Sánchez, que podría derivar muchos votos hacia los partidos de la derecha entre una parte del electorado que es partidario de mano dura con la situación en Catalunya o de que haya un gesto de autoridad desde el Gobierno.

Tal vez, por ello, el presidente del Gobierno en funciones se ha mostrado sólo desafiante con la decisión de no contestar a las llamadas del president de la Generalitat, Quim Torra, a quien exige previamente que condene con rotundidad la violencia y que se solidarice con las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Pero, más allá de este gesto, la posición del presidente está centrada en no aumentar el “victimismo” de los independentistas con medidas que se considerarían desde este entorno como una nueva intromisión del Estado.

Se insiste desde el Gobierno en que si lo ven necesario se tomarán medidas

Además, se cree que refugiarse en la aplicación de la Ley de Seguridad Nacional no aportaría mucho porque la coordinación policial está funcionando y, en cuanto a recurrir al artículo 155, se considera que tras los condicionamientos impuestos por el Tribunal Constitucional en su sentencia no es tan fácil dar este paso con garantías en relación a los hechos que han ocurrido hasta ahora.

Eso sí, desde el Gobierno se insiste en que no les temblará el pulso en tomar medidas si ven que mejorarían la situación. Incluso, también se tienen en cartera medidas más duras, como decretar hasta el estado de alarma (recogido en el artículo 116.2 de la Constitución) si fuese necesario.

Pero, de momento, Sánchez se aferra a la frase “la moderación también es fortaleza” y, sobre todo, a la confianza en que los disturbios en Catalunya empezarán a desaparecer con el paso de los días y volverá la normalidad.

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