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JUICIO A TRAPERO Trapero se ofreció a esposar a Puigdemont tras la DUI

Lamenta no haber dado una rueda de prensa para que los Mossos se desmarcasen de los planes del Govern tras el 1-O.

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, a su salida de una de las sesiones del juicio que se celebra celebrado en la Audiencia Nacional. EFE/Fernando Villar
El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, a su salida de una de las sesiones del juicio que se celebra celebrado en la Audiencia Nacional. EFE/Fernando Villar

JULIA PÉREZ

Era “un tema trascendental” y los máximos mandos tenían que “asumir las detenciones” de los consejeros y él mismo, el mayor de los Mossos Josep Lluís Trapero, la detención del entonces presidente catalán, Carles Puigdemont, tras la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).

A preguntas de su abogada defensora, Olga Tubau, Trapero ha detallado el plan que diseñaron en la cúpula de la policía autónoma catalana para detener a Puigdemont en caso de que recibieran “alguna orden” al respecto.

"Analizamos una posible DUI. Era grave y pensamos que podíamos recibir una orden que implicara la detención del presidente y el Govern”, ha explicado.

El plan estuvo listo el día 26 de septiembre, ha incidido Trapero como respuesta al interrogatorio del martes del teniente fiscal Miguel Ángel Carballo, quien puso en duda su existencia.

Se ofreció personalmente a detener a Puigdemont "como máximo responsable del cuerpo". Pero sus máximos colaboradores, los comisarios Ferran López y Joan Carles Molinero, no lo vieron conveniente. Consideraron que debía quedarse ejerciendo labores de coordinación y se ofrecieron ellos mismos a llevar a cabo el arresto.

Un escenario que barajaban era que el Parlament y la zona colindante fuera ocupada “por gente con idea de proteger o evitar acciones policiales. Se trabajó con esa posibilidad". Decidieron mantener el "sigilo" de este dispositivo para que "no llegara a las personas afectadas".

Tras ser cesado consecuencia de la aplicación del 155 de la Constitución en la administración catalana, el mayor ha revelado que el president, Quim Torra y el conseller de Interior, Miquel Buch, le convocaron a una reunión para ofrecerle volver a dirigir el mando de los Mossos. Él se negó; dijo que “ni le llamaran”.

Barajaron un comunicado para desmarcarse

Trapero ha ahondado además en detalles sobre los días previos a la convocatoria del referéndum del 1-O, cuando el Govern quiso seguir adelante a pesar de haber sido suspendido por el Tribunal Constitucional.

Salieron "frustrados" de la reunión del 28 de septiembre de 2017 en la que Puigdemont descartó suspender el 1-O pese al riesgo de incidentes que alertaban.

Incluso él mismo planteó a los dos comisarios superiores y a su adjunto López sobre la conveniencia de ofrecer una rueda de prensa, al ver "importante el riesgo" si se mantenía la convocatoria del 1-O.

Barajaron también emitir un comunicado público y encargaron un borrador para desmarcarse de los planes de Govern. Pero desecharon ambas ideas, “cosa que ahora lamentamos todos".

Temía el "efecto contagio"

Ha reiterado de nuevo que "en absoluto" se les pasó por la cabeza permanecer inactivos ante el 1-O, pero en todas las reuniones que mantuvo con comisarios del cuerpo y en la propia Fiscalía advirtió de la importancia de actuar con congruencia y proporcionalidad.

Esos principios "había que tenerlos aún más presentes" porque "con 2,3 millones de personas en las calles" había un riesgo de "efecto contagio" y podía ocurrir "cualquier desgracia".

El tribunal del ‘procés’ que juzga la actuación de los Mossos en el otoño de 2017 ha reanudado la vista oral con la declaración del resto de los acusados.