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Unidas Podemos alerta de que el PSOE quiere aprobar la reforma laboral con Cs para derechizar el resto de la legislatura

En el espacio confederal preocupa que los socialistas traten de cambiar de socios parlamentarios aprovechando la tramitación de la reforma laboral, una de las medidas estrella del Ejecutivo. Se constatan avances en las negociaciones con ERC y PNV en cuestiones que no modificarían el acuerdo con sindicatos y patronales.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe en la Moncloa a la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. /EFE
Pedro Sánchez e Inés Arrimadas en una imagen de archivo. /EFE.

La tramitación de la reforma laboral en el Congreso podría cambiar la mayoría parlamentaria en la que se sustenta el Gobierno e, incluso, podría hacer peligrar la legislatura. Este es el riesgo que ve Unidas Podemos en las negociaciones acerca de la norma, unas negociaciones en las que, a ojos del espacio confederal, el PSOE estaría buscando unos nuevos socios para lo que queda legislatura.

Tras la tramitación de los Presupuestos Generales de 2021, el Gobierno apuntaló el denominado bloque de la investidura (en el que se incluyen formaciones como ERC, PNV, EH Bildu, Más País o Compromís, entre otras) y reforzó una mayoría parlamentaria que lo ha sostenido en prácticamente todas las votaciones que ha llevado a la Cámara Baja.

Incluso el PSOE, que era partidario de la denominada geometría variable (apoyarse tanto en el ala más progresista como en la más conservadora del hemiciclo, en función de las políticas que se quisieran sacar adelante), asumió este escenario, sobre todo después de constatarse la profunda crisis que está viviendo Ciudadanos.

Sin embargo, la llegada de la reforma laboral al Congreso y el posicionamiento de algunos de los actuales socios del Ejecutivo respecto a la misma han agrietado el bloque de la investidura (con el que Pedro Sánchez ya ha aprobado dos Presupuestos Generales del Estado).

En este sentido, en Unidas Podemos consideran que el PSOE estarían buscando aprobar esta reforma (una de las medidas clave del Ejecutivo) con Ciudadanos y con otras formaciones, lo que sentaría un precedente para el resto de la legislatura, ya que esta decisión terminaría rompiendo la actual mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno.

La aprobación de este decreto con los votos de Cs y el rechazo de grupos como ERC, el PNV o EH Bildu abriría, según UP, la puerta a que la parte socialista del Ejecutivo tratara de sacar adelante otras reformas (como la de la ley mordaza o la ley de vivienda) con los partidos conservadores de la Cámara, un escenario en el que incluso el Gobierno de coalición y la legislatura estarían en riesgo.

Díaz solo contempla una reforma con los socios del Gobierno

A diez días de que se alcance el límite para aprobar la reforma laboral (el 3 de febrero) la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, continúa negociando con el bloque de la investidura y en el Gobierno se constatan algunos avances con el PNV y ERC. El objetivo prioritario de la ministra es de cerrar un acuerdo con los actuales socios del Gobierno para apuntalar el bloque y cerrar cualquier posibilidad de cambio de mayorías parlamentarias.

Sin embargo, a día de hoy estos partidos están en el 'no' a una reforma laboral que les parece insuficiente al no contemplar modificaciones en asuntos como la aclaración en el Estatuto de los Trabajadores de la prioridad de los convenios autonómicos sobre los estatales.

El plan del Ejecutivo es el de sacar adelante el decreto de la reforma laboral respetando íntegramente los acuerdos alcanzados con patronal y sindicatos en el seno del diálogo social. Esto implica que no habría modificaciones en asuntos como la temporalidad, la reformulación contractual o los ERTE; aunque no se descartan en otras materias, como la clarificación del Estatuto de los Trabajadores en materia de prioridad de los convenios autonómicos o el refuerzo de la Inspección de Trabajo, cuestiones planteadas por estas formaciones.

Las negociaciones continúan y desde Unidas Podemos insisten en que todavía hay tiempo para cerrar un acuerdo. En este sentido, apelan a la capacidad negociadora de Díaz, que este martes retoma su agenda institucional tras haber estado confinada después de contraer la covid-19.

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