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UPyD se juega su supervivencia en el Consejo Político de este sábado

Díez convoca la reunión para debatir la estrategia a seguir de cara a las próximas elecciones, pero la crisis abierta en la formación tras el batacazo en las andaluzas deja al partido a sólo tres dimisiones más de tener que disolver su dirección.

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Rosa Díez en el Congreso en una imagen de archivo.- EFE

MADRID.- Como quien oye llover. La portavoz de UPyD, Rosa Díez, ha reaccionado así a las críticas internas recibidas desde su propia formación, pero el batacazo recibido por los magentas en los comicios andaluces ha dejado al partido tocado y casi hundido.

En este contexto tendrá lugar este sábado el Consejo Político extraordinario convocado con el fin de elaborar la estrategia a seguir de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo. Pero, a pesar de que el objetivo de su líder sea mirar sólo hacia delante, esta reunión podría suponer el principio del fin de UPyD. Y es que, tras la rebelión de varios de sus dirigentes, el partido está a sólo tres dimisiones más de verse obligado a disolver su Consejo de Dirección.

Así está establecido en los propios Estatutos de UPyD, cuyo artículo 30.5 reza lo siguiente: "En caso de dimisión, incapacidad, fallecimiento, baja en el partido o suspensión disciplinaria que afecte al propio portavoz [en este caso, Rosa Díez] o a la mitad más uno de los miembros del Consejo de Dirección elegido en el Congreso [de la formación], el Consejo [...] deberá nombrar a una Gestora que le sustituirá en sus funciones, mantendrá la actividad ordinaria del partido y convocará un Congreso Extraordinario a celebrar en el plazo de tres meses".

El citado órgano está formado por 20 dirigentes, además de Díez. El pasado lunes, en plena resaca electoral y tras la negativa de la líder a dimitir a pesar de las cada vez más numerosas voces que así lo pedían, abandonaron la dirección del partido los diputados Irene Lozano y Álvaro Anchuelo, así como el profesor Rodrigo Tena, y David Andina, incluido en las listas magentas en la dos últimas elecciones generales sin lograr representación. También Luis de Velasco, actual portavoz en la Asamblea de Madrid, que finalmente reculó y anuló su decisión.

De los cuatro restantes, la baja de Lozano no computaría a estos efectos dado que ella no estaba en el Consejo de Dirección durante el Segundo Congreso de UPyD celebrado en 2013. Así que en el cómputo final quedarían tres dimisiones recientes. Pero a éstas hay que sumar otras bajas anteriores como las de Fernando Maura, Beatriz Becerra, Pilar López Marco, Ignacio Prendes y Luciana de Miguel. ¿El total? Ocho renuncias, de las 11 que serían necesarias para derrotar a la actual directiva e iniciar el "cambio de rumbo" que los críticos solicitan.

Sosa-Wagner prevé una "destrucción del aparato" desde las delegaciones territoriales de UPyD

En cualquier caso, en la reunión de este sábado no se prevén más sorpresas de este tipo. Tampoco cabe la presentación de una moción de censura ni la de enmiendas a la propuesta de resolución que presentará el equipo de Rosa Díez y que apostará por mantener la "autonomía política" del partido frente a quienes apuestan por la fusión con Ciudadanos (C's). Pese al pésimo resultado en las elecciones andaluzas -UPyD no obtuvo ni un sólo escaño y perdió miles de apoyos respecto a los comicios anteriores mientras C's obtuvo 9 asientos en el Parlamento-, Díez sigue enrocada en la misma postura que adoptó cuando rompió toda negociación con Albert Rivera. Y no es la única.

La mayoría del Consejo Político -formado por 151 afiliados- está del lado de su lideresa, como también lo están el diputado Carlos Martínez-Gorriarán -su número dos en el Congreso- y el responsable de Regeneración Política, Andrés Herzog, para quien Díez acaba de crear un cargo nuevo con el fin de que sea su mano derecha en el partido. Con ello blinda los principales cargos con sus partidarios y, de paso, acalla a quienes la acusan de autoritaria cediendo parte de su poder.

Pero todo ello no impide dibujar otros escenarios que auguran una debacle en un futuro no muy lejano. Así, el exeurodiputado Francisco Sosa-Wagner ha aventurado la "destrucción del propio aparato de UPyD", que empezaría en las delegaciones territoriales de los magentas. "Rosa Díez puede seguir intentando mangonear la organización, pero la organización se le deshace en los territorios", declaró recientemente.

Y es que, tras la polémica que él mismo protagonizó al enfrentarse a la dirección abogando por la confluencia con el partido de Albert Rivera, las fugas municipales y autonómicas de los magentas a la formación naranja han sido múltiples. Y, poco a poco, los eurodiputados críticos con Díez Fernando Maura y Enrique Calvet -éste último impulsor de una corriente interna del partido, La Ciudadanía Primero- han visto cómo cada vez más compañeros suyos, incluso quienes rechazaron sus propuestas en un principio, ahora las acogen como única solución para la supervivencia del partido.

Aragón, Asturias, Soria y A Coruña, entre otros, piden la dimisión de Díez y la creación de Gestora

Además, tanto los recientes dimisionarios como otros destacados cargos como el diputado nacional Toni Cantó, el diputado asturiano Ignacio Prendes -que dimitió del Consejo de Dirección a finales del año pasado- y líderes de UPyD en Aragón o Castilla y León han arremetido contra Díez tras su actitud postelectoral y han pedido su dimisión.

De todos ellos, el primero en mostrar su oposición a la dirección nacional fue Prendes, único representante magenta en Asturias y que ejerce de bisagra del PSOE en el Gobierno de la Comunidad. Abandonó su cargo en la dirección en silencio, pero el -de nuevo elegido- candidato a la Presidencia de dicha comunidad se ha confesado esta semana. Ha abogado por compartir "espacio político" con C's y ha instado a Díez a hacer autocrítica y sacar conclusiones de la debacle andaluza: "O somos un partido de mayorías o simplemente no seremos", sentenció rotundo.

Más contundentes fueron en el Consejo Local de UPyD en A Coruña o en el de Soria, donde pidieron la dimisión no sólo de Díez, sino de todo el Consejo de Dirección del partido e instaron a crear la Gestora de la que habla el artículo 30.5 de sus Estatutos. En Madrid, por su parte, están divididos. Mientras Ramón Marcos, candidato de UPyD a la Presidencia de la Comunidad, ha salido en defensa de Díez y se ha mostrado "orgulloso" de ella, David Ortega -candidato a la Alcaldía de la capital- ha opinado que la líder del partido debería "escuchar más".

En Aragón, la agrupación autonómica exigió también la disolución de la dirección por completo y la convocatoria de un Congreso extraordinario tras las futuras autonómicas y municipales, cuya estrategia debería ser organizada por la correspondiente Gestora. Tras el comunicado de esta delegación, el recién nombrado portavoz adjunto de UPyD, Andrés Herzog, encargado también de los asuntos judiciales del partido, anunció que -tras la pérdida de votos y, por tanto, también de financiación- el partido no podía hacer frente a la fianza de 10.000 euros que el juez les había impuesto para personarse en el caso Plaza, que investigaun desfase millonario en las obras de la Plataforma Logística de Zaragoza. Desde la formación local respondieron entonces que confían en que dicha decisión no se produjera por sus críticas a la dirección, pero lo cierto es que la reconciliación entre la sede regional y la estatal parece estar todavía muy lejos.

Lozano: "Estoy en UPyD, no lo dudéis. Peleando por un nuevo comienzo"

¿Trasvase a Ciudadanos?

Ante tal panorama general, los rumores de nuevos trasvases de UPyD a Ciudadanos no han dejado de sucederse a lo largo de esta semana. Frente a ello, Rivera ha expuesto sus duras condiciones para tales admisiones -empezar de cero en la militancia de Ciudadanos abandonando toda aspiración de protagonismo político, entre otras- y los protagonistas de los rumores, como Cantó -que ya perteneció a C's antes que a UPyD- o Lozano -cuyo nombre ha sonado en varias ocasiones como posible sustituta de Rosa Díez- se han apresurado a constatar que siguen perteneciendo a UPyD y que intentarán cambiar el partido desde dentro.

"Estoy escribiendo mi discurso para el consejo político. Ilusionado al fin... Mañana será el primer día del nuevo rumbo de UPyD", escribió el primero en su cuenta de Twitter. "Estoy en UPyD, no lo dudéis. Peleando por un nuevo comienzo", resumió la segunda en la misma red social.

El tablero magenta se tambalea. Este sábado está por verse si Díez consigue estabilizarlo o UPyD inicia el giro de 180 grados reclamado por varios de sus miembros.

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