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Agresión Los Mossos buscan en Barcelona a tres jóvenes por rociar con gasolina a un hombre que dormía en la calle 

El Ayuntamiento denuncia ante la Fiscalía los hechos. Los agresores aún jóvenes aún no identificados.

Mossos d'Esquadra
Agentes de los Mossos d´Esquadra realizan un control cerca de Ripoll. Robin Townsend / EFE

El Ayuntamiento de Barcelona formalizó el pasado viernes una denuncia ante la Fiscalía contra los tres jóvenes aún no identificados que el meércoles rociaron con gasolina a una persona sin hogar que dormía en la calle, a los que acusa de un delito de tentativa de homicidio y otro contra la integridad moral.

En su denuncia, presentada ante el Servicio de Delitos de Odio de la Fiscalía de Barcelona, el ayuntamiento hace constar que "este hecho delictivo afecta a los intereses de la ciudad" y pide que, además, se apliquen contra los autores los agravantes de abuso de superioridad y motivos discriminatorios (odio).

Los Mossos d'Esquadra están buscando a tres jóvenes, de una edad comprendida entre los 18 y 22 años, que vestían con estética 'skinhead', que sobre las 08:15 horas de ayer rociaron con gasolina a una persona indigente que estaba durmiendo frente al número 44 de la Ronda San Pau, a las puertas del Gimnasio Social Sant Pau de Barcelona.

En la denuncia, firmada por el director de la Oficina para la No Discriminación del Ayuntamiento de Barcelona, los tres atacantes son descritos como jóvenes con una edad alrededor de la veintena, con la cabeza rapada, que calzaban botas negras -Dr. Martens- y que lucían banderas de España en sus chaquetas tipo 'bomber'.

Los tres jóvenes huyeron del lugar al ser sorprendidos por el vigilante de seguridad del Gimnasio Sant Pau, que les gritó "parad, parad" cuando vio que estaban rociando con un líquido a la persona sin hogar que dormía en el portal.

Antes de huir, según el relato de la denuncia, uno de los tres jóvenes se encaró con el vigilante, al que le espetó: "¡Calla, segurata de mierda!".

Los atacantes dejaron abandonada la botella que contenía la gasolina y la manta de la víctima quedó impregnada del líquido.

Uno de los testigos de los hechos ha descrito que uno de los atacantes llevaba un tatuaje cuadrado, con los márgenes rojos, entre la nuca y el cuello.

La denuncia del consistorio pide que la Fiscalía instruya las diligencias que considere necesarias para determinar los hechos, la autoría, sus circunstancias y aporte todo ello al juzgado competente para que los autores sean juzgados por un delito de odio.

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