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Baños Cambiapañales, secador de manos y música ambiental en los nuevos aseos públicos de Madrid

Personas mayores, conductores de autobús, taxistas y turistas, principales usuarios de estos baños. Serán colocados 130 habitáculos de este tipo en la capital y su uso tendrá un precio de 10 céntimos. Su instalación y mantenimiento no supondrán ningún coste para el Ayuntamiento.

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Exterior de un aseo público. Foto Ayuntamiento de Madrid

Dispensadores de agua, jabón y papel higiénico, secador automático de manos, papeleras convencionales e higiénicas, cambiapañales de bebés y 2 perchas. Podríamos estar hablando de los componentes de un cuarto de baño de una vivienda nueva o de una habitación de hotel, pero, en este caso, se trata de la dotación existente en los nuevos aseos públicos que están siendo instalados en Madrid.

No parece que a estos equipamientos les falte un detalle, sobre todo si añadimos a esa lista el hecho de que todos los baños son accesibles, cuentan con ambientador y música, así como con un sistema de lavado automático del inodoro y del suelo. El usuario puede utilizarlos por la simbólica cantidad de 10 céntimos.

Con el objetivo de reducir focos de suciedad y malos olores, un problema que afecta principalmente a las calles de la zona centro de la capital, el Ayuntamiento ha colocado 13 nuevos baños públicos en la plaza de Jacinto Benavente, Madrid Río, calle Argumosa, plaza del Emperador Carlos V, plaza de Isabel II, plaza Tirso de Molina, calle San Andrés, plaza del Carmen, paseo de Recoletos, calle Barceló, calle Génova, plaza Campillo del Mundo Nuevo y paseo del Prado.

Además, otras 15 instalaciones portátiles están presentes desde el pasado mes de junio en distintos puntos de la ciudad, coincidiendo con las fiestas del distrito de Centro y del barrio de Embajadores.

Financiación indirecta

La habilitación de estos aseos es fruto de un contrato adjudicado por el Ayuntamiento a la empresa de mobiliario urbano Clear Channel, que prevé la instalación de un total de 130 evacuatorios en toda la ciudad.

Parte del equipamiento de los aseos públicos. Foto del Ayuntamiento

La colocación y el mantenimiento de los aseos no supone ningún coste para la corporación municipal, ya que se encuentran incluidos en el contrato. Se financian indirectamente con los ingresos publicitarios que obtiene el concesionario.

Según fuentes del Ayuntamiento consultadas por este diario, los vecinos planteaban muchas quejas relacionadas con las acciones incívicas de los turistas, que orinaban en medio de la calle, y demandaban la colocación de estos aseos, que ahora son utilizados habitualmente por gente de avanzada edad, niños y trabajadores asociados al transporte público (conductores de autobuses, taxistas, etcétera).

“El acceso al baño público”, subrayan las mencionadas fuentes, “es un derecho público más. En el distrito de Centro se han hecho muchas peticiones a favor de la instalación de aseos, tanto por particulares como a través de agrupaciones vecinales y otros colectivos, y también por parte de trabajadores asociados al transporte público u otros, cuya actividad laboral se encuentra en la calle”.

Lectura, licores y cerveza

Según cuenta la escritora y periodista Isabel Gea en su libro Madrid curioso, los primeros urinarios públicos construidos sobre alcantarillas se ubicaron en 1836 en la Puerta del Sol, junto a La Mallorquina. Tenían un gabinete de lectura, un despacho de licores y cerveza, y nueve aseos comunes o retretes, seis para hombres y tres para mujeres. Por leer los periódicos se cobraba al usuario un real y por utilizar el excusado, cuatro cuartos.

No obstante, parece que la arraigada costumbre de los madrileños de hacer sus necesidades en la calle no se alteró por la colocación de estos dispositivos, que posteriormente se extendieron a las calles Preciados, Carmen y Carretas.

Durante los siglos XIX y XX se construyeron otros modelos de urinarios públicos subterráneos, como los que existen todavía en el parque de El Retiro, y en la década de los noventa de la pasada centuria se colocaron unos dispositivos conocidos popularmente como “chirimbolos”. Hasta 2016 estuvieron instalados 27 aseos en la ciudad vinculados al contrato vigente hasta ese momento, del que fue adjudicataria la empresa JCDecaux.

“Queremos que los ciudadanos”, aseguran desde el Ayuntamiento, “se conciencien y empleen los aseos públicos como un servicio, como conservarían los aseos de su casa. Esto es algo fundamental para que el ciudadano sienta su ciudad y todos los servicios públicos que Madrid les ofrece”.

Vista general del interior de los aseos. Foto Ayuntamiento de Madrid

“Baños públicos. Úsalos”
Como complemento a la instalación de nuevos aseos públicos, la corporación municipal puso en marcha el pasado mes de agosto una campaña para fomentar el uso de los nuevos urinarios públicos, cuyo lema es “‘Baños públicos. Úsalos. Sin malos olores. Sin estropear la calle. Sin molestar a los vecinos”.

La campaña, que cuenta con cartelería concreta para las siguientes zonas del barrio de la Las Letras, Malasaña, Chueca, Lavapiés y Latina, incluye mensajes como los siguientes: “Barrio de Las Letras, no de las letrinas; Chueca no es una charca; Lavapiés sí, Lavapís no; #Measaña no es trending topic y En La Latina no se patina”.

“La experiencia recogida durante los dos últimos años en que ha estado vigente el actual contrato de mobiliario urbano publicitario, donde se engloban los aseos, indica que, con un correcto mantenimiento, y a excepción de determinados emplazamientos de la ciudad donde se desarrollan acciones vandálicas con mayor frecuencia, es viable la permanencia de estos equipamientos en correctas condiciones de funcionamiento”, concluyen las citadas fuentes municipales.