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'Barcelona es imparable': ¿Maniobra electoral o protesta?

La plataforma llama a manifestarse este jueves por la tarde contra las políticas del Ayuntamiento de Barcelona. Barcelona en Comú critica la presencia de gente cercana a Junts entre los impulsores.

El president de la UFEC, Gerard Esteva, a la seu de l'entitat.
El presidente de la UFEC, Gerard Esteva, uno de los impulsores de la plataforma Barcelona és Imparable. Montse Giralt

Hace unos días empezaron a aparecer carteles y todo tipo de anuncios "Barcelona és imparable" en las calles de la ciudad y en las redes sociales. Los carteles -básicamente consignas sobre fondos de colores básicos- llaman a manifestarse contra las políticas del Ayuntamiento de Barcelona la tarde de este jueves en la plaza Sant Jaume. La plataforma cuenta con una sencilla página web en la que ha publicado un manifiesto y un formulario de adhesiones.

El manifiesto lamenta que la ciudad "vive un momento de desánimo, gris y parada" por culpa "del miedo y la falta de visión de futuro" de su gobierno, acusa al consistorio de haber dejado "escapar grandes oportunidades" y exhorta a los ciudadanos a "defenderla". Entre las entidades promotoras y adheridas hay desde diversas asociaciones de vecinos, empresariales y comerciales -entre las que destaca prominentemente el Gremi de Hotels de Barcelona- hasta asociaciones más pintorescas, como el Club de Petanca de Sants y el Gremio Artesano de Churreros de Catalunya.

Las coincidencias con el lenguaje -"la Barcelona del no"- e incluso la similitud con la tipografía de la cartelería de Junts en Barcelona -que días atrás oficializó la candidatura de Elsa Artadi para las próximas elecciones municipales- han llevado los críticos a denunciar que detrás se esconden en realidad los post-convergentes, en una típica maniobra de lo que en inglés se denomina astroturfing. Es una práctica de campaña política que tiene su origen en Estados Unidos y consiste en que los partidos interesados en promover o beneficiarse de determinados estados de opinión creen plataformas ciudadanas para favorecer sus intereses. Así lo hicieron el lunes el antropólogo José Mansilla con un hilo en Twitter y este martes incidió otra usuaria en la misma red social.

Acusaciones cruzadas

Público ha intentado ponerse en contacto con Barcelona és imparable, pero no ha recibido respuesta de la plataforma. Desde Junts se defienden de las acusaciones realizadas estos días desde las redes sociales. "No nos consta ninguna acusación en este sentido y en todo caso sería ridícula", afirma Óscar Martínez, jefe de prensa de Junts. Martínez asegura que su partido "da la cara siempre" y que no le "hace falta esconderse tras plataformas ni instrumentalizar asociaciones, como sí hacen otros, por cierto".

En Junts "entendemos perfectamente la aparición de plataformas como ésta de rechazo al gobierno Colau-Collboni en respuesta a la situación en la que se encuentra hoy la ciudad de Barcelona". "Y más que vendrán, seguramente", remacha. Martínez explica que ante esta situación, Junts ha presentado ya su "propuesta alternativa" para "liderar un cambio en la ciudad de Barcelona a partir de 2023." "De hecho, estamos en contacto permanente con muchas entidades adheridas y muchas otras", continúa, "porque nuestro trabajo es saber qué piensa y preocupa a la sociedad barcelonesa y al tejido asociativo".

Desde Barcelona en Comú (BeC) consideran que "los vecinos y vecinas tienen todo el derecho a tener motivos de queja" y señalan que "en cualquier gran ciudad hay elementos de queja y el Ayuntamiento debe escucharlos", pero en este caso en concreto indican que "que detrás de esta plataforma parece hay gente como sus portavoces, como Gerard Esteva [presidente de la Unió de Federacions Esportives Catalanes, UFEC], que tienen intereses partidistas". El PSC, el otro socio de gobierno, no ha respondido a las preguntas de Público.
Para ERC, "estamos a poco más de un año y medio de las elecciones municipales y es habitual que plataformas y personas se muevan con la lógica también electoral". Los republicanos creen que "todo el mundo tiene derecho a plantear su estrategia de campaña", y aunque coinciden en que "el gobierno de la ciudad se ve cada día más erosionado", también ven "que hay un interés de rescatar una especie de sociovergencia cuando el PSC es quien lleva actualmente el timón de la ciudad y quien nos ha llevado a esta situación de desencanto". "Necesitamos modelos y nuevas energías, no recetas caducas", remarcan ante la aparición de la plataforma de Barcelona és imparable.

La CUP de Barcelona, que presentó el martes su campaña y buscará volver a estar representada en el pleno municipal tras las próximas elecciones, tacha el manifiesto de "vacío de contenido" hasta el punto de que "podría ser de cualquier partido de la derecha española por su contenido neoliberal". "Nosotros leemos el discurso neoliberal de siempre", insisten, "el de la Marca Barcelona, lo que busca la adhesión de las barcelonesas para vender la ciudad a las grandes inversiones y perpetuar un modelo de ciudad basado en el turismo, la especulación inmobiliaria y los grandes eventos". "Es más, habla de un clamor para renovar el compromiso de la ciudadanía con la ciudad, no de la ciudad con ciudadanía", añaden al preguntarse: "¿Compromiso con qué ciudad? ¿Con los intereses de quién?".

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