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cementerio nuclear El cementerio nuclear de El Cabril de Córdoba se llenará en diez años

El almacenamiento de residuos radiactivos se encuentra ya al 78,42%, 17 puntos más que hace una década. Todo indica que tendrá que ampliar sus instalaciones para acoger la basura procedente del desmantelamiento de las centrales. 

Vista del Centro de Almacenamiento de Residuos Nucleares de El Cabril, en Córdoba. EFE

A. Moreno

El almacenamiento de residuos radiactivos de El Cabril, el único de España, quedará completo en su totalidad en un plazo aproximado de diez años, según se desprende del ritmo de ocupación anual desde 2009. Hace justo una década, el cementerio nuclear situado en el municipio cordobés de Hornachuelos registraba un nivel de ocupación del 61,57% y a 30 de septiembre pasado ya alcanzó el 78,42% de su capacidad, según datos actualizados por Enresa para Público. En diez años, El Cabril habrá incrementado en 17,5 puntos su volumen de residuos radiactivos almacenados, lo que nos permite prever que en 2030 el cementerio nuclear estará lleno.

Esa es justo la fecha que se barajó para su clausura en 2004, poco antes de la publicación del 6º Plan General de Residuos Radiactivos, el último elaborado hasta ahora. El Cabril es el único almacenamiento de residuos de baja y media intensidad de España, es decir, de aquellos provistos de una peligrosidad potencial durante 300 años. Allí se aloja toda la basura radiactiva generada en las centrales nucleares, además de la procedente de hospitales, universidades y laboratorios. Desde 2008, además, dispone de celdas auxiliares para acoger residuos de muy baja intensidad, cuya ocupación hoy es del 38,52%.

Cada año entran en El Cabril entre 1.000 y 2.000 metros cúbicos de residuos radiactivos, la mayor parte enviados desde las centrales nucleares que aún permanecen activas. A 30 de septiembre de 2019 se encontraban alojados en su almacenamiento principal de media y baja intensidad 34.181 metros cúbicos. Todo indica que El Cabril no podrá albergar todos los residuos de media y baja intensidad que se generen tras al desmantelamiento de los siete reactores nucleares de España, previsto para antes de 2035.

Cada año entran en El Cabril entre 1.000 y 2.000 metros cúbicos de residuos radiactivos, la mayoría de centrales nucleares

El sexto Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR) ya cifraba en 2006 en 176.300 metros cúbicos la basura de media y baja intensidad derivada de las centrales nucleares. Un sencillo cálculo matemático refleja claramente la incapacidad de El Cabril para almacenar todo el volumen. Solo quedarán, por tanto, dos soluciones: o buscar un nuevo emplazamiento o ampliar el cementerio de Hornachuelos.

La respuesta a la ecuación se despejará previsiblemente en el séptimo PGRR, pendiente desde verano de la formación de Gobierno. Solo cuando haya un nuevo Ejecutivo, Enresa entregará sus previsiones de futuro. Mientras tanto, en el correo electrónico que dirigió a Público, ya anticipaba algunas cuestiones. Primero, que El Cabril tiene “capacidad suficiente para residuos de muy baja actividad que se produzcan en España, incluidos los procedentes del desmantelamiento de las centrales nucleares”. Cosa bien distinta son los residuos de baja y media intensidad. Ahí no se pillaba los dedos. “Todas las previsiones” de ese tipo de basura radiactiva “se reflejarán en el séptimo PGRR”, indicaba la nota.

Interior de una Celda De Almacenamiento En El Cabril. EUROPA PRESS

Los ecologistas están convencidos de que El Cabril es el candidato número uno para recibir la totalidad de residuos de esta naturaleza. Así lo asegura José Larios, histórico activista contra el cementerio nuclear de Hornachuelos. “Aquí ya está abierto el agujero y disponen de 1.500 hectáreas preparadas para una eventual ampliación. Cualquier otro emplazamiento le generaría problemas sociales”, sostiene. La decisión, de llevarse finalmente a cabo, chocaría frontalmente contra varios pronunciamientos políticos del Parlamento andaluz. Pero se trata de declaraciones formales sin valor jurídico vinculante alguno.

Larios: "Todos los residuos procedentes de las centrales vendrán aquí"

José Larios no duda de que el almacenamiento de El Cabril multiplicará en un futuro por cuatro su capacidad. “Todos los residuos procedentes de las centrales vendrán aquí. Solo hay que hacer una regla de tres”, subraya. Enresa no quiso responder a esas preguntas en su nota escrita de contestación a Público. Ni cuál es la previsión temporal para la total ocupación del cementerio nuclear, ni cuántos metros cúbicos de residuos de baja y media generará el desmantelamiento de los reactores. Para ello, se remitió al inminente documento sobre el séptimo PGRR que presentará ante el próximo Gobierno.

En ese informe también se alumbrará el futuro de los residuos de alta radiactividad, mucho más peligrosos, que se encuentran actualmente en las centrales nucleares. La previsión inicial es alojarlos en un Almacén Temporal Centralizado (ATC) por un periodo de 60 años hasta tomar posteriormente una decisión de largo plazo.