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Coño insumiso Las claves del juicio del 'coño insumiso' que este jueves se ve en un juzgado de Sevilla

La fiscalía pide una multa de 3.000 euros para cada una de las tres feministas acusadas de un delito contra los sentimientos religiosos durante una manifestación del 1 de mayo.

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Imagen de la 'Procesión del santísimo coño insumiso'

Tres activistas feministas van a ser juzgadas hoy en un juzgado de lo Penal de Sevilla por una manifestación ‘performance’ denominada ‘El coño insumiso’ que llevaron a cabo durante la celebración del 1 de mayo de 2014. El fiscal pide para cada una de ellas una multa de 3.000 euros por un delito contra los sentimientos religiosos en un caso que había archivado en primera instancia el juzgado de instrucción y que luego ordenó reabrir la Audiencia a raíz del recurso presentado por la Asociación de Abogados Cristianos, que ejerce la acusación particular.

Diversas organizaciones, entre ellas la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, han convocado una concentración a las puertas de los juzgados para mostrar su apoyo a las activistas procesadas en un caso que tachan de “afrenta a la libertad de expresión” y una “criminalización de las actuaciones de los movimientos sociales”.

¿Qué es lo que se juzga?

En la vista oral que se celebra hoy se juzga la manifestación que, con motivo del 1 de mayo, recorrió en esa fecha de 2014 el centro de la capital hispalense portando en andas una vagina de látex de grandes dimensiones, denominada “Procesión de la Archicofradía del Santísimo Coño Insumiso y Santo Entierro de los Derechos Sociolaborales”. Lo que pretendía ser un “aquelarre feminista” y de protesta festiva acabó, sin embargo, convertido en una causa judicial, a raíz de la denuncia presentada por la Asociación Española de Abogados Cristianos (AEAC), que lo consideró un ataque a los símbolos de la religión católica.

En junio de 2016, la titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla, Pilar Ordóñez, archivó en primera instancia la causa, al entender que no era constitutiva de infracción penal alguna, aunque, entre medias, la propia magistrada llegó a solicitar el amparo del Consejero General del Poder Judicial por la decisión del Ayuntamiento de la capital hispalense de enviarle un acuerdo del Pleno municipal en el que mostraba su apoyo a las mujeres juzgadas y solicitaba el sobreseimiento de la causa, lo que ella entendió como un ataque a la independencia judicial.

Un año después, y tras el recurso presentado por la Asociación de Abogados Cristianos contra el sobreseimiento, la Audiencia Provincial ordenó reabrir la causa y la misma juez de instrucción que lo había archivado dictó en junio de 2017 auto de apertura de juicio oral contra las tres feministas por un delito contra los sentimientos religiosos y el pago de una fianza de 3.000 euros cada una para hacer frente al posible pago de la multa solicitada por el ministerio fiscal. Hoy, cinco años después de los hechos, se va a celebrar al fin el juicio.

¿En qué se basa la acusación del fiscal?

En su escrito de acusación, el ministerio público sostiene que las tres mujeres procesadas participaron en una manifestación para “hacer mofa de los símbolos y dogmas para quienes profesan la religión católica”. Para ello, argumenta que la estructura que portaba la vagina de látex iba acompañada de todos los ornamentos que suelen ser utilizados en las imágenes que representan a la Virgen María en los pasos de la Semana Santa de Sevilla.

Además, según la Fiscalía, las tres mujeres enjuiciadas usaron durante el recorrido del ‘aquelarre feminista’ un megáfono para lanzar proclamas con las que trataban de atacar las verdades inmutables de la fe católica y burlarse de los referentes que esa religión considera sagrados. Así, refiere en su escrito que gritaron frases como “la Virgen María también abortaría” o “vamos a quemar la Conferencia Episcopal”, e hicieron versiones despectivas de oraciones como el Credo o la Salve, con expresiones como “Dios te salve vagina, llena eres de gracia, el coño es contigo, bendita tú eres entre todas nuestras partes”. Para más inri, la procesión recorrió calles del centro de Sevilla de gran afluencia, pasó por delante de varias iglesias y fue difundida en vídeo a través de internet, añade el ministerio público.

¿Qué dicen las mujeres procesadas?

Las tres mujeres que hoy se sientan en el banquillo de los acusados han alegado en todo momento que cuanto sucedió durante el ‘aquelarre feminista’ forma parte de la libertad de expresión de una manifestación enmarcada, además, en los actos del 1 de mayo. Igualmente, sostienen que no había ninguna intención de ofender a las creencias religiosas de nadie, sino de denunciar la opresión que sufren las mujeres en sus derechos fundamentales por parte de estamentos eclesiásticos. “Las mujeres tenemos problemas muchísimo más importantes de los que preocuparnos, entre ellos el de que nos están matando a diario, como para preocuparnos de que haya unos señores y unas señoras que profesan una fe y arremeter contra ellos”, manifestó una de las feministas procesadas.

¿Quién es la Asociación de Abogados Cristianos promotora de la acusación?

La AEAC es una asociación civil de alcance nacional fundada en 2008 para “defender en el ámbito jurídico los valores inspirados en el cristianismo”. Entre sus objetivos, se encuentra, según explican su página web, la defensa de “las mujeres que fueron engañadas en los centros de aborto”, la denuncia de las “irregularidades” de la interrupción del embarazo y el apoyo a las personas e instituciones que quieren ejercer su libertad religiosa.

Actualmente, esta asociación tiene abiertas campañas de recogida de firmas para denunciar la Ley de LGTBI de la Comunidad de Madrid, que considera “discriminatoria e inconstitucional”, y para que “no se aplique la eutanasia” a una enferma en un hospital de Alcalá de Henares, cuyos médicos, dicen, no harán nada por salvar su vida si sufre una recaída.

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