Público
Público
Únete a nosotros

Educación machista ISex, la polémica 'app' machista que evidencia la falta de educación sexual

La aplicación, cuya intención es acabar con las supuestas "denuncias falsas", ha sido publicada aprovechando la celebración del juicio de la violación grupal en sanferminy ya ha sido borrada de la tienda de Google.

Publicidad
Media: 5
Votos: 1

Imagen de la campaña de Unizar, una asamblea transfeminista creada en el ámbito de la Universidad de Zaragoza.

Convertir el sexo en una transacción mercantil, transformar los deseos puntuales en consentimiento absoluto.  Con esa intención nace Isex, la "app" promovida por José Luis Sariego, abogado de familias, cuya intención es acabar con las supuestas "denuncias falsas" por agresiones sexuales.  No está demás recordarle a este señor que las "denuncias falsas" únicamente representan el 0,18% según la Fiscalía (y están lejos de representar un problema social), mientras que una mujer es violada cada ocho horas en España según el Ministerio del Interior, y pone de manifiesto un problema que engloba a la sociedad y que directamente sufren las mujeres. 

Una persona puede consentir inicialmente y después, por los motivos que sean, decidir no continuar con el encuentro

Esta aplicación ya ha sido eliminada de la tienda de Google tras la gran cantidad críticas y el número de reportes recibidos. La "app" daba la opción de rellenar un formulario en el que se daba consentimiento para mantener relaciones sexuales y después se enviaba por email a ambas partes. El principal problema de esta "app" radica en el hecho de establecer el deseo como algo rígido y no como una cuestión influida por gran cantidad de factores y que puede cambiar en cualquier momento. Una persona puede consentir inicialmente y después, por los motivos que sean, decidir no continuar con el encuentro. Es un debate similar al que se da con los abusos sexuales realizados por la pareja sentimental. 

La aplicación pone en el centro del debate la falta de educación sexual en la sociedad, ya que Isex no asegura que quien firme el formulario lo haga de forma voluntaria ni se especifica qué es lo que se está consintiendo o en qué términos lo hace. De hecho, ni Sariego ni su equipo establecen si el consentimiento tiene algún tipo de validez legal, ni los creadores de iSex contemplan qué ocurría si tras firmar el consentimiento se comete una violación (con o sin violencia física).

El caso de 'La Manada'

La polémica aplicación ha surgido aprovechando la celebración del juicio contra "La Manada" en Pamplona, en el que cinco jóvenes están acusados de violar a una joven el 7 de julio del 2016 durante los sanfermines. Es precisamente el enfoque que se está dando por parte de la defensa de los acusados el que ha generado el debate. Este discurso defiende que la "ausencia de resistencia activa" garantiza un "consentimiento" implícito y que las acusaciones de violación se realizan por un supuesto "resentimiento" contra los agresores. 

Se tiende a dudar de la veracidad de la víctima y a exculpar a los agresores. A ella se le acusa de provocar la situación, de normalizar su vida después de la agresión (al irse de vacaciones) e incluso se acepta como prueba en el juicio un informe de un detective privado contratado por la defensa de los acusados que recoge el día a día de la joven tras la violación, mientras que de ellos transcienden noticias de lo triste que es su vida en la cárcel, de lo mucho que están sufriendo sus familiares e incluso que uno de ellos va a ser pronto padre. 

Las "apps" como Isex contribuyen, precisamente, a seguir construyendo relaciones dentro del esquema patriarcal que se encuentran muy lejos de las reivindicaciones feministas, porque no disminuyen el riesgo de sufrir una violación y reafirman 'legalmente' al violador para hacer lo que le venga en gana.

Más noticias en Política y Sociedad