"Una enfermedad para ricos" con un sobrecoste de hasta 1.000 euros: el precio de ser celiaco en España
La Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten señala que España es de los pocos países de Europa que no ofrece ayudas económicas para personas con celiaquía.
Según un informe de FACUA-Consumidores en Acción, los alimentos sin gluten son, de media, un 153% más caros que el resto. Esto llega a suponer un sobrecoste anual de entre 800 y 1.000 euros.

Madrid-
"Ser celíaco es una enfermedad para ricos". Así describe la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten una situación que, lejos de mejorar, sigue marcando la vida cotidiana de miles de personas en España. Su portavoz explica que el sobrecoste anual para una persona celíaca ronda entre 800 y 1.000 euros, incluso llevando una dieta sencilla y mediterránea. "Ese cálculo no incluye caprichos ni productos innecesarios. Hablamos de una alimentación normal, con pan o harina para el desayuno o la comida, y aun así el gasto extra es enorme", recalca.
Según la organización FACUA-Consumidores en Acción, los alimentos sin gluten son, de media, un 153% más caros que sus equivalentes con gluten. En algunos casos, la diferencia se dispara hasta el 451%. Algunos ejemplos son el pan de molde de marca Alcampo que cuesta 1,36 euros/kilo con gluten, frente a 7,50 euros/kilo sin gluten o la harina de trigo para repostería de Eroski que multiplica su precio por más de cuatro, de 1,05 a 5,73 euros el kilo, y la pasta puede llegar a costar un 156% más.
Desde la Asociación de Celíacos explican que los productos más cercanos al pan son siempre los más caros: "Las harinas, el pan rallado o el pan de molde pueden llegar a costar hasta cinco veces más. Son más caros de producir, duran menos y se venden menos, así que su precio se dispara".
Gabriela fue diagnosticada como intolerante al gluten con 19 años. Recuerda que antes podía llenar la nevera con apenas 30 euros a la semana, pero ahora, con la subida general de los precios, el encarecimiento de los productos sin gluten se nota todavía más, por lo que necesita casi 60 euros para cubrir lo mínimo. "Se debería tener en cuenta que los alimentos sin gluten no son artículos de lujo", denuncia.
En su caso, explica que su presupuesto mensual se mantiene casi fijo, ya que trabaja como opositora y en empleos de media jornada, y además tiene un perro cuyos gastos veterinarios también suman. "Acabas comprando menos comida porque no te puedes permitir más. Entonces, nada, pierdes peso y ya está", apunta resignada.
"Los alimentos sin gluten no son artículos de lujo"
También denuncia la baja calidad de algunos productos: "Hoy en día hay bastantes procesados sin gluten, pero son extremadamente caros y la calidad deja mucho que desear".
Emily, de 26 años, es celíaca desde su nacimiento y confirma que el gasto sigue siendo desproporcionado. "Consumo la misma cantidad que una persona sin celiaquía y siempre gasto dos, tres, cuatro o cinco veces más dinero". El pan, dice, es el mejor ejemplo: "Lo más barato que he encontrado ha sido por 2,5 euros, y los hay hasta de cinco o seis euros por una barra ultraprocesada y sin sabor".
Ser celíaca le obliga a cocinar mucho más en casa, porque salir a comer se convierte en toda una odisea. Emily explica que "es bastante complicado encontrar restaurantes sin gluten al 100%" y que, cuando existen opciones, los precios son desorbitados: "Una pizza normal cuesta nueve euros, y una sin gluten puede costar 23. Es insultante". Además, denuncia la falta de conocimiento en la hostelería: "Todavía me ofrecen cerveza sin alcohol cuando pido sin gluten".
David vive la celiaquía de forma indirecta, a través de su hija de 12 años, diagnosticada cuando apenas tenía un año y medio. Desde entonces, la enfermedad ha modificado por completo la forma en que la familia se organiza, cocina y compra. "En casa comemos todos sin gluten para tener el mismo menú y también para evitar la contaminación cruzada", explica, una decisión que, aunque facilita la convivencia y reduce riesgos, también dispara los gastos. "La cesta de la compra es más cara, prácticamente como si los cuatro fuéramos celíacos", admite.
Tratan de priorizar productos naturales -frutas, verduras, carnes o legumbres- para contener el presupuesto, pero mantener una dieta variada sin gastar más resulta cada vez más difícil, especialmente con niños. Los dulces, las galletas o la bollería industrial son casi imposibles de eliminar del todo, y prepararlos en casa con harinas sin gluten "también encarece mucho la compra".
Reclaman ayudas económicas
España sigue siendo una excepción en Europa, ya que no cuenta con un programa nacional de ayudas para las personas celíacas. Solo algunas comunidades han tomado medidas parciales como Castilla-La Mancha, que ofrece hasta 500 euros por persona, o Andalucía, que ha anunciado una deducción de 100 euros en el IRPF a los celíacos. Mientras tanto, a nivel nacional solo los funcionarios de Muface reciben 400 euros anuales. FACUA ha pedido a los ministros Pablo Bustinduy, titular de la cartera de Derechos Sociales y Consumo, y Mónica García, ministra de Sanidad, que se cree un programa de ayudas directo, que tenga en cuenta los niveles de renta y esté disponible para quienes acrediten mediante un informe médico su diagnóstico de celiaquía.
FACUA reclama un programa nacional de ayudas para las personas celíacas
"Somos la excepción dentro de Europa: el único país sin apoyo económico para los celíacos", señalan desde la Asociación de Celíacos. En otros países, las ayudas son más directas o se aplican a través de descuentos en farmacias. En Reino Unido, por ejemplo, los productos sin gluten se pueden adquirir con receta al mismo precio que los convencionales, y en Irlanda están probando un sistema de tarjeta estatal que permite comprar estos productos a precio reducido, explica el presidente de la asociación.
Emily lleva años defendiendo que España adopte una política similar. "En la Unión Europea casi todos los países dan ayudas, pero España no concede ni una sola. Todo esto conlleva un coste incalculable a nivel mensual, anual y a lo largo de toda la vida de una persona celíaca".

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.