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Salud Pública Escasez de rastreadores y disparidad de estrategias, pese a que son vitales en la desescalada

España tiene más de dos mil profesionales para el rastreo de contactos, pero aún necesitaría siete mil más para acercarse a los números que tienen otros países como Alemania. Hay comunidades que han optado por reforzar los servicios de Salud Pública o Atención Primaria, pero otras han contratado teleoperadores o no han aumentado sus plantillas.

El primer avión que llega a Valencia procedente del extranjero cuyos viajeros están obligados a pasar una cuarentena ha aterrizado unos minutos antes de las 14 horas de este jueves en el aeropuerto de Manises, procedente de Zurich y operado por la compañí
Aeropuerto de Manises. EFE/ Manuel Bruque

España sigue su proceso de desescalada. Este viernes se conocerán las comunidades autónomas que pasan de fase. Todas, menos la Comunitat Valenciana, han pedido avanzar en este proceso hacia la nueva normalidad. Sin embargo, la clave para controlar un rebrote sigue sin estar clara en todo el país. El rastreo de contactos se está organizando de forma desigual y diferente en las 17 comunidades autónomas. 

Ahora mismo se cuenta con más de 2.000 rastreadores, entre profesionales de Salud Pública, Atención Primaria y teleoperadores. El Ministerio de Sanidad no ha establecido un mínimo por habitantes, aunque el número, de primeras, parece muy escaso para los profesionales consultados por este medio. También lo parece si se compara con las cifras que dan otros países.

Países de todo el mundo han anunciado contrataciones masivas para esta labor. Alemania es uno de los países con los mejor nos podemos comparar porque también son las regiones, y no el Gobierno central, las que organizan el rastreo de contactos. Sin embargo, sí se marcó una pauta: tiene que haber unos 20 rastreadores por cada 100.000 habitantes. Otros países europeos, como Reino Unido, ya han anunciado que contrataría hasta 18.000 trabajadores para esta labor.

Mientras que la Asociación Nacional de Funcionarios de Sanidad de Condados y Ciudades de Estados Unidos (NACCHO) ha indicado que para hacer frente a la pandemia se necesitan 30 rastreadores por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, en los países europeos como España, donde las plantillas de Atención Primaria son mayores, el ratio no tendría que ser tan alto.

Si se tomara como referencia las cuentas de Alemania, frente a los 2.500 que se prevé que se tengan en los próximos días según lo que han anunciado las comunidades, España debería tener unos 9.400 rastreadores. 

"En España no se está organizando bien. En muchos sitios están dejando caer el peso de esto sobre Atención Primaria cuando debería estar en Salud Pública. Atención Primaria nunca ha hecho vigilancia epidemiológica y lo lógico sería que se reforzara en técnicos. Los números, además, son muy escasos", explica una profesional de Salud Pública de Madrid. 

La Comunidad de Madrid justo es una de las que más va atrasada con esta estrategia. Según varios trabajadores, aún no se está haciendo como debería y no han llegado los nuevos 'rastreadores' prometidos. Según la Comunidad de Madrid, se ha contratado a 122 de los 400 profesionales de Salud Pública que aseguró el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, que se incorporarían. Pero varios trabajadores ponen en duda esta cifra y el vicepresidente del Gobierno, Ignacio Aguado, este mismo jueves reconoció que no sabía las contrataciones que si habían hecho efectivas. 

Otras comunidades, como Extremadura, no han hecho contrataciones de refuerzo y han delegado el trabajo en sus médicos de atención primaria. Lo mismo ocurre, al menos de momento, en Euskadi, que no ha presentado un plan. 

 Otras refuerzan los servicios de Atención Primaria. La Rioja, por ejemplo, ha incorporado a cien profesionales de enfermería, superando el ratio de 20 rastreadores por cada 100.000 habitantes.  La otra comunidad que cumple con el ratio junto a La Rioja es Castilla-La Mancha, que lo ha superado con 427 contrataciones de enfermería. 

La Comunitat Valenciana, por su parte, es una de las primeras que reforzó la vigilancia epidemiológica reforzando Salud Pública con 270 profesionales. Es Asturias también trabajan desde casi al principio de la pandemia 30 profesionales especializados.

Mientras que la consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, anunció este miércoles que cada centro de salud de la región ya tiene designado un rastreador. La comunidad en total ha contratado 500 profesionales. 

La opción menos secundada por los especialistas es la de Galicia, que ha optado por contratar teleoperadores (20, pero prevén ampliar a 50).

¿Cómo funciona?

El funcionamiento sí que es similar en toda España. "Cuando detectamos un positivo, empieza el rastreo. Hacemos un test epidemiológico y tenemos que preguntarles por sus contactos estrechos. Es difícil conseguir toda la información porque muchas veces no nos acordamos de todas las personas y por esto conlleva bastante tiempo", explica un trabajador de Salud Pública de la Comunitat Valenciana.  

La forma de actuación es diferente según el número de contactos. Si el nuevo caso solo ha estado en contacto con su núcleo más cercano, se encarga Atención Primaria. Si ha tenido más contacto, la información pasa a Salud Pública, la rama que tiene experiencia en la vigilancia epidemiológica. "Ahora todo el mundo habla de esto, pero llevamos haciéndolo años. Lo hicimos, por ejemplo, con el Ébola. Cuando identificamos los contactos, hacemos una lista con ellos. Entonces tienen que pasar a aislamiento", desarrolla el técnico. 

Este trabajo se podrá facilitar en verano si se pone en marcha una aplicación, como ya hacen muchos otros países. Según ha informado la vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño, el Gobierno central trabaja con el de Canarias para lanzar en junio el primer piloto de una app "interoperable" y "respetuosa con la privacidad" con tecnología de Apple y Google.






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