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El Gobierno fue "demasiado optimista" con la fecha de la vacuna, pero su interrupción entra dentro de la normalidad

La interrupción de la vacuna de Oxford ha generado desilusión pero no es una mala noticia: puede que los ensayos sigan después de la investigación, el parón muestra que el proceso está haciéndose con seguridad y hay más alternativas de vacunas.

Sánchez, Simón, Illa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. (EFE)

El Gobierno, y varios ejecutivos autonómicos, dijeron a principios de semana que la vacuna anticovid de Oxford estaría disponible en diciembre. Ahora reconocen que fueron "demasiado optimistas", según han afirmado varios dirigentes este miércoles tras la reunión del Consejo Interterritorial de Salud. Pero tampoco quieren transmitir pesimismo: las interrupciones de los ensayos de las vacunas son habituales, aunque no hay muchas posibilidades de que se comience a vacunar antes de que llegue el próximo año.

Las afirmaciones del ministro de Sanidad, Salvador Illa, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya contradecían las previsiones de muchos expertos e incluso de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La jefa de científicos de esta institución, Soumya Swaminathan, explicó este miércoles que creen que será a mediados de 2021 cuando comience a vacunarse a los primeros grupos de riesgo. De forma masiva no se prevé que sea posible hasta 2022.

Pese al parón de la vacuna más prometedora, Sanidad y las comunidades han compartido este miércoles la importancia de avanzar en el plan de vacunación común para tener los protocolos listos cuando se cuente con la vacuna. Se ha asumido que esta pausa forma parte de la normalidad de los ensayos. Sin embargo, se preveían más avances de los que finalmente ha habido sobre los criterios para priorizar las vacunaciones. 

La normalidad de esta pausa es compartida por las autoridades sanitarias así como por la comunidad científica. El ministro Pedro Duque lo indicó esta mañana: "Es normal que todo no sea perfecto a la primera, para esto se hacen los ensayos". También la OMS: "Se están haciendo bien los protocolos. En un ensayo de vacuna, si hay la menor deficiencia, se para. Lo han hecho de una manera transparente". 

En este sentido, el virólogo del CSIC Vicente Larraga también señala que "la interrupción de los ensayos clínicos muestra que los mecanismos de regulación funcionan". Pero también recuerda que la vacuna desarrollada por el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, con la empresa farmacéutica AstraZéneca, no está descartada: "Estos ensayos solo se han detenido para analizar las posibles causas de la enfermedad aparecida en un paciente y saber si la vacuna ha tenido relación con el origen de la misma. Es probable que una vez terminada la investigación, los ensayos continúen para obtener definitivamente la vacuna que, eso sí, verá retrasada su aparición en el mercado a disposición de aquellos que quieran administrársela".

La vacuna de Oxford y otras alternativas 

Como indica Larraga, la vacuna de Oxford no está descartada. Ahora comienza una investigación por parte de un Comité Independiente que estudiará el caso y decidirá si es seguro continuar o no con los ensayos. Aún no se sabe si la "reacción adversa" de uno de los voluntarios que participa en el ensayo tiene relación directa con la vacuna o se ha desarrollado por otro motivo. La clave ahora es el tiempo que estarán interrumpidos los ensayos porque, si se reanudan, marcará la intensidad del retraso. 

Esta vacuna ha sido la más prometedora hasta ahora, pero no es la única. Además de la vacuna de Oxford, están en la última fase de ensayos: la vacuna de Moderna (EEUU), la de BioNTech con Pfizer (Alemania + EEUU), las de Fosun Pharma y CanSino (China) y la Sputnik (Rusia). La Unión Europea ya cerró un contrato con AstraZeneca para la vacuna de Oxford, pero está en negociaciones con las otras cinco empresas.

Sanidad y comunidades trabajan en una estrategia de vacunación

Este miércoles se reunió el Consejo Interterritorial de Sanidad del sistema Nacional de Salud (SNS) con varios temas sobre la mesa. Entre ellos, definir los colectivos que recibirán primero la vacuna. Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, avanzó el lunes que los primeros serían sanitarios y población vulnerable, pero se prevé que las primeras dosis sean tan limitadas que hay que limitar mucho más sobre estos colectivos.

Según ha informado el Ministerio de Sanidad por nota de prensa, el Gobierno y las comunidades han acordado poner en marcha "una estrategia de vacunación común". Esta se elaborará de forma conjunta, contando con expertos en bioética y de sociedades científicas. Mientras que las comunidades se han comprometido a contar con "todos los materiales, equipos y recursos necesarios para la administración de las vacunas que provea el Ministerio de Sanidad". Además, se creará un registro estatal de vacunación frente al SARS-CoV-2.

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