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Infancia Libre María Sevilla: "Si por creerle y protegerle tengo que ir a la cárcel, iré. Mi hijo lleva en una prisión año y medio"

La expresidenta de Infancia Libre afirma que recurrirá la sentencia que la condena a dos años y cuatro meses de cárcel y a cuatro años de inhabilitación de la patria potestad. Su defensa pedirá la nulidad de todo el proceso por las declaraciones de uno de los mandos de la Policía judicial que afirmó en el juicio que espiaron el interior de la vivienda de Sevilla sin orden judicial.

María Sevilla
María Sevilla a la salida del juicio que la juzgaba por sustracción de menores / Público- Marisa Kohan

Marisa Kohan

"Mi hijo no ha mentido y yo tampoco. Tal vez tenga que pasar por prisión, pero lo cierto es que lo que le ha pasado a mi hijo es muy real y lo único que he hecho ha sido creerle, protegerle y creer a los distintos médicos que lo exploraron. Si por creerle y protegerle tengo que ir a prisión, iré. Mi hijo lleva en una prisión año y medio", afirma María Sevilla por teléfono minutos después de haber conocido la sentencia que la condena a más de dos años de cárcel y le retira la patria potestad por otros cuatro. Sevilla hace referencia al tiempo que lleva su hijo bajo la custodia de su padre desde que principios de abril fuera detenida.

Las acusaciones pedían más. El ministerio Fiscal había solicitado 3,5 años de prisión para Sevilla por un delito de sustracción de menores y otros cinco de retirada de la patria potestad. Por su parte la acusación particular (ejercida por su expareja) pedía cuatro años y medio de prisión (cuatro por sustracción y seis meses por abandono familiar), seis de inhabilitación para la patria potestad y 18.000 euros de indemnización. 

Finalmente el juez la condena por unas penas algo inferiores, pero suficientes como para que ingrese en prisión. La sentencia condena a Sevilla a dos años y cuatro meses de prisión, a la inhabilitación de la patria potestad durante cinco años y indemnizar a su expareja con 5.000 euros por daños morales.

Para María Sevilla se trata de una "sentencia ejemplarizante para todas las mujeres que se atreven a denunciar abusos sexuales hacia sus hijos. Según los datos del ministerio del interior hay más de 3.000 denuncias anuales de abusos sexuales y hay una ley que está pendiente de aprobación que habla de no aplicar el Síndrome de Alienación Parental (SAP). Eso es lo que se nos ha hecho. Se nos acusa de instrumentalizar, de mentir, de manipular, pero la realidad es que a nuestros hijos les ha pasado esta desgracia. La realidad es que esta violencia va a salir al final a la luz", afirma.

El problema real, afirma Sevilla, es que "los niños han verbalizado abusos y maltrato y nadie les está escuchando, ni creyendo, ni protegiendo. Porque el sistema judicial no le da garantías a los niños. Tardaremos lo que tengamos que tardar, pero al final la verdad saldrá. Si para eso tengo que pasar por la cárcel, estoy dispuesta. No tengo miedo. Mi única preocupación es que mi hijo sigue con él".

María Sevilla afirma que todo el mundo quiere esconder los abusos a menores. "No se quiere hablar de ellos, no se quiere condenar a los padres y es mejor pensar que las madres son unas manipuladoras. Esto es algo que todas conocemos mucho. Si no, no sale una ministra de Igualdad diciendo que se va a prohibir la aplicación del SAP. Porque sabe que esto está a la orden de día y que hay que cambiarlo. Pero esto es cuestión de tiempo.

La defensa pedirá la nulidad del proceso

Tanto María Sevilla, como su abogado, Vicente Tovar, han afirmado que en el plazo legal de diez días recurrirán la sentencia ante la Audiencia Provincial. Uno de los ejes del recurso será pedir la nulidad de toda la actuación desde la detención de Sevilla a finales de marzo de 2019 por datos que desvelaron algunos miembros de la Policía judicial que acudió al juicio como testigos.

En su testimonio, el jefe del operativo que detuvo a María Sevilla a finales de marzo de 2019, explicó con todo detalle cómo ante la imposibilidad de ver el interior de la casa en la que vivía Sevilla con sus dos hijos y su marido, decidieron entrar en la casa de algunos vecinos y utilizaron "aparatos técnicos" para ver el interior de la estancia. Preguntados por el abogado de la defensa sobre si contaban con autorización judicial necesaria para dichas actuaciones, el policía contestó que no. 

"No había forma de que supiéramos esos detalles antes del juicio, porque la primera noticia que tuvimos sobre cómo se desarrolló el operativo policial antes de detener a María fue por boca del miembro de la Policía Judicial en su declaración en el juzgado. Pero son datos muy relevantes", afirma Tovar. "Esto es algo que no se puede hacer sin autorización judicial y es causa de nulidad de toda la investigación sobre María Sevilla desde su detención".

Otro de los ejes del recurso será el de aportar nueva documentación sobre los los abusos que según Sevilla sigue sufriendo su hijo a manos del padre. Tal como denunció tras el juicio a principios de octubre, "hay informes médicos y una investigación judicial en marcha por sospecha de abuso sexual". Sin embargo, denuncia Sevilla, el juez no admitió dichos informes en el juicio.

"El tiempo acabará dándome la razón y eso es lo único que tengo: tiempo.
Esto se va a acabar cambiando, lo tengo claro. No tengo miedo. Mi única preocupación es que mi hijo sigue con él", concluye Sevilla. 

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