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Cassandra se enfrenta a dos años y medio de cárcel por sus chistes sobre Carrero Blanco

La Audiencia Nacional juzga este miércoles a la tuitera. Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita una inhabilitación absoluta durante 8 años y seis meses.

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Cassandra, la tuitera de Murcia que realizó chistes en Twitter sobre el asesinato del presidente del Gobierno franquista Luis Carrero Blanco, está siendo juzgada durante la mañana de este miércoles en la Audiencia Nacional acusada de enaltecimiento del terrorismo, un delito por el que el fiscal quiere que se la condene a dos años y medio de prisión.

Cassandra intentará convencer al tribunal de que sus comentarios de "humor negro" hechos "sin maldad" no merecen reproche penal. “Yo no quería hacer daño a nadie. Es un tipo de humor negro que hago sin maldad y para mis seguidores en las redes”, apuntó Cassandra en una entrevista concedida a Público.

“Yo no quería hacer daño a nadie. Es un tipo de humor negro que hago sin maldad", dijo Cassandra

El fiscal cree que incurrió en enaltecimiento del terrorismo, un delito por el que pide, además de la pena de prisión, una inhabilitación absoluta durante 8 años y seis meses. Las bromas por las que se piden estas penas para Cassandra son chistes como los siguientes:  "ETA impulsó una política contra los coches oficiales combinada con un programa espacial", "Kissinger le regaló a Carrero Blanco un trozo de la luna, ETA le pagó el viaje a ella". 

La joven iba a ser juzgada el pasado 1 de marzo pero pidió el aplazamiento para cambiar de abogado, pues argumentó que el anterior letrado de oficio no atendía sus llamadas, le mostró su admiración a Carrero Blanco y su ideología "de corte ultraconservador" y porque pretendía basar su defensa en "demostrar que no estaba en plenas facultades mentales".

La petición de la Fiscalía -que implicaría el ingreso en prisión de la joven por ser superior a los dos años- ha reavivado el debate sobre la persecución del delito de enaltecimiento en España. De hecho, este periódico se hizo eco de un manifiesto firmado por profesores y expertos en Historia en el que apuntaban que los chistes sobre Carrero Blanco forman parte de alguna manera de "la cultura popular". 

Al debate se sumó también la nieta de Carrero, que fue asesinado por ETA el 20 de diciembre de 1973, quien consideró "desproporcionada y un absoluto disparate" la petición de la Fiscalía.