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La ONU alerta de que los Gobiernos están lejos de frenar la crisis climática y el planeta se precipita al punto de no retorno

El planeta subirá sus temperaturas más de 2,5ºC si los países no elevan su ambición en la lucha contra el calentamiento global. Las Naciones Unidas exigen recortar hasta un 45% las emisiones de CO2 para 2030.

Pájaros volando mientras sale el sol sobre la central eléctrica a carbón de la multinacional francesa de servicios eléctricos EDF en Cordemais Lavau-sur-Loire, en el oeste de Francia.
Pájaros volando mientras sale el sol sobre la central eléctrica a carbón de la multinacional francesa de servicios eléctricos EDF en Cordemais Lavau-sur-Loire, en el oeste de Francia. Loic Venance / AFP

Los países no han hecho los deberes y no están cumpliendo con los compromisos adquiridos en la pasada Cumbre del Clima de Glasgow de 2021. Así lo revela el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) que estima que, con las políticas climáticas globales actuales, el termómetro del planeta podría superar el punto de no retorno y alcanzar, para final de siglo, la subida de hasta 2,8°C respecto a los niveles preindustriales.

Una cifra preocupante si se tiene en cuenta que los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) instaron a la humanidad a mantener la subida de temperaturas del planeta por debajo del umbral de 1,5ºC para finales de década. Con los datos del PNUMA sobre la mesa, los países no sólo estarían incumpliendo las promesas de Glasgow, sino que estarían muy cerca de incumplir el Acuerdo de París.

La publicación no deja margen para la esperanza, al considerar que los países están presentando compromisos para reducir sus emisiones (NDCs) que no son "creíbles" y que "discrepan" de las emisiones reales

Con los compromisos presentados, en caso de que se lograsen cumplir, sólo se podrían reducir las emisiones globales entre un 5% y un 10% de cara a 2030. La ONU, por su parte, considera que los países deberían elevar aún más la ambición y pasar a recortar, al menos, un 45% de las emisiones para finales de siglo. 

"Este informe nos dice en términos científicos lo que la naturaleza nos ha estado diciendo este año, a través de inundaciones mortales, tormentas e incendios devastadores. Tenemos que dejar de llenar nuestra atmósfera de gases de efecto invernadero y tenemos que hacerlo rápido", ha comentado Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, que ha instado a los países a acometer "una transformación radical de sus economías". 

La publicación, de hecho, va en esa línea y pide un cambio importante en el suministro energético global. Un cambio que debe pasar por el fin de la quema de combustibles fósiles –gas, carbón y petróleo– y el despliegue de tecnologías renovables. Los expertos que han trabajado en este informe consideran que los costes de las fuentes solares o eólicas ya se han reducido lo suficiente como para incrementar su instalación. 

Los sistemas alimentarios, que han avanzado hacia la industrialización del campo en las últimas décadas, son los responsables de un tercio de las emisiones de los gases que calientan el planeta. La ONU estima que sin un cambio de modelo –hacia lo extensivo y lo local– y sin una transformación de las dietas predominantes, las emisiones del sector alimentario podrían duplicarse de aquí a 2050.

El PNUMA pone el foco directamente sobre el sector financiero, que hasta la fecha "ha mostrado una acción limitada para la mitigación de la crisis climática", en contraste con las múltiples declaraciones de intención que quedan en papel mojado. Actualmente, las entidades bancarias sólo están destinando el 1,5% de sus activos financieros a avanzar hacia una economía "baja en emisiones".


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