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Migraciones en el Estrecho Los primeros migrantes llegan al nuevo centro habilitado por la UME con dos días de retraso

El Centro de Atención Temporal para Extranjeros (CATE), ubicado en el puerto de Campamento (Cádiz) cuenta con casi 500 camas, duchas y comedor que ha instalado la Unidad Militar de Emergencias para trasladar allí a los migrantes restados en el Estrecho. Con este centro, el Gobierno pretende evitar el colapso de las comisarías gaditanas y que los rescatados pasen las primeras horas en España en condiciones más dignas.

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Un migrante baja del autobús de la Guardia Civil que le han trasladado del un pabellón cercano hasta el nuevo centros de atención para extranjeros habilitado en el puerto de Campamento (Cádiz).- JAIRO VARGAS

Con dos días de retraso sobre la fecha prevista, los primeros migrantes han ido llegando la mañana de este viernes a la nueva instalación que ha habilitado el Ministerio del Interior en la localidad de San Roque, entre Algeciras y La Línea de la Concepción. Le han puesto el nombre de Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) y consiste en una amplia nave que estaba en desuso en el puerto de Campamento, donde se espera que los barcos de Salvamento Marítimo (Sasemar) se dirijan con los nuevos rescatados para evitar situaciones como las vividas el lunes y el martes en el dique norte del puerto de Algeciras, donde unos 400 personas recién sacadas de las pateras en el Estrecho de Gibraltar pasaron hasta cuatro días hacinados en los barcos de rescate o en cartones en el muelle.

Al igual que en las demás estancias donde han ido colocando a los rescatados durante las últimas semanas, en el CATE de San Roque no está permitido el acceso a los periodistas. Sólo pudo vitarse la mañana del jueves, durante apenas una hora, en la que el responsable de la Brigada de Extranjería de la Comisaría de la Policía Nacional de Algeciras, Domingo Briones, explicó el funcionamiento de la instalación y permitió fotografiar las literas y el comedor. Esta mañana, agentes de la Unidad de Intervención Policial prohibían a la prensa acercase a más de tres metros de la entrada. Era la "zona de seguridad", dijeron.

Según afirmó Briones, el jueves por la tarde se empezarían a trasladar allí a cientos de personas que han pasado toda esta semana en pabellones y polideportivos habilitados en diferentes localidades. Sin embargo, hasta esta mañana no han llegado los primeros autobuses de la Guardia Civil, los mismos que transportan a convictos. Lentamente, en grupos de cinco personas, bajaban los migrantes, aún con la característica manta roja que les entrega la Cruz Roja al llegar a puerto. El proceso aún no debe de estar claro ni para los agentes, ya que algunos han tenido que esperar más de una hora en los vehículos.

Vienen del polideportivo de los Cortijillos, en la localidad de Los Barrios, a media hora en coche. Allí han pasado los últimos días, custodiados por la Guardia Civil y recibiendo alimentos y productos básicos de bancos de alimentos y de vecinos de la zona, que esta mañana se despedían de ellos con abrazos.

Mejores condiciones

Las instalaciones del CATE son bastante más acogedoras el duro suelo de un pabellón. Hay cientos de literas en una de las estancias y grandes bancos y mesas para las comidas. Todo a estrenar. Hay personal de cocina, atención sanitaria 24 horas, duchas y algún trabajador de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, aunque no deja de ser un lugar improvisado para un aumento de llegadas del que se llevaba tiempo alertando.

El centro puede albergar temporalmente hasta 600 personas, según la Policía

Según Briones, hay 474 camas, pero puede albergar hasta 600 personas. En el exterior de la nave, que ha equipado contrarreloj la Unidad Militar de Emergencias (UME), aún se pueden ver hormigoneras funcionando y operarios trabajando. Se han instalado varias tiendas de campaña que, según el agente al mando, no servirán para acoger a nadie, sino para almacenaje. No obstante, podía verse cómo los militares sacaban las estanterías del interior de la carpas, donde hay catres colocados.

Militares de la Unidad Militar de Emergencias trabajan en la construcción del CATE de San Roque, este viernes.- JAIRO VARGAS

No se trata de un centro de acogida, sino de una extensión de las comisarías donde los migrantes llegados en patera deberían pasar un máximo de 72 horas mientras se realizan los trámites de identificación, se le toman las huellas dactilares y se tramita la orden de devolución por entrada irregular. Un plazo que, según han denunciado distintas ONG como la APDHA o Algeciras Acoge, no se están cumpliendo a rajatabla al algunos casos. También hay personal especializado para detectar casos de espacial vulnerabilidad, como víctimas de trata, menores no acompañados, enfermos y otros casos. A su llegada, serán separados hombres y mujeres, menores y madres con bebés. También ha varios módulos prefabricados con aire acondicionado instalado.

Según el responsable que explicó el procedimiento en el CATE, la idea es que los migrantes pasen un plazo de entre 24 y 48 horas allí, ya que los agentes de Extranjería podrán realizar los trámites más rápido. De allí podrán ir al centro habilitado en Chiclana por Cruz Roja, con capacidad para 600 personas y donde tampoco puede acceder la prensa. Tras unos días allí, suelen quedar en libertad y se les facilita una billete de autobús al destino que elijan, ya que las plazas en centros o pisos tutelados del Programa de Ayuda Humanitaria estatal con fondos gestionados por ONG están totalmente saturados.

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