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Una profesora interina denuncia que un centro la despidió tras quedarse embarazada

Ester Satorras era profesora interina en el Instituto Vallvera de Salt, Girona. Lo fue hasta la dirección decidió no confirmar su continuidad como docente pese a haberle asegurado que lo harían, un hecho que atribuye a la baja por maternidad que solicitó para poder atender a su bebé, que nació con una discapacidad.

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Aula vacía de un colegio. EFE

Ester Satorras era profesora interina en el Instituto Vallvera de Salt, Girona. Lo fue hasta que finalizó el curso 2017/2018, cuando la dirección decidió no confirmar su continuidad como docente pese a haberle asegurado que lo harían. Desde el centro se acogieron al decreto de plantillas, pero Esther atribuye la decisión a un hecho completamente diferente: la baja por maternidad que solicitó para poder atender a su bebé, que nació con una discapacidad.

La enfermedad de su hijo le obligó a enlazar ausencias cuando el pequeño tuvo que ser ingresado en estado crítico en la UCI, recoge La Vanguardia. "Lo primero es lo primero", le decía el director. Sin embargo, el 20 de junio fue el mismo que cogió el teléfono para llamar a Esther y comunicarle que iba a prescindir de su trabajo y dar su plaza a otro profesor.

Una situación de discriminación por la que decidió denunciar al Departamento de Enseñanza. Una denuncia por la que Francesc Simón, director del centro, estaba citado a declarar este 16 de junio, pero que este lunes ha quedado aplazada a la espera de una nueva fecha. 

Esther decidió denunciar al centro por discriminación

La Vanguardia asegura Esther decidió presentar la demanda pese a que Almudena González, docente y delegada sincical de CC.OO en Girona, le desaconsejó que lo hiciese porque "sin pruebas" no dejaba de ser la palabra de la maestra contra la versión del centro. Pero González apoya la vía judicial elegida por Satorras porque "el decreto de Plantillas necesita una profunda revisión", aseguró la delegada al citado medio.

Pero el caso de Esther no es una excepción. Rosa María García era docente interina en el Institut Domènech i Montaner. Lo fue hasta que el centro decidió no contar más con ella al poco tiempo de que comunicará al centro que estaba embarazada. Rosa María ganó su pleito en el año 2015. Dice que el propio juez la felicitó por haber tomado cartas en el asunto.

No son las únicas en esta situación. Ellas se han atrevido a plantar cara a un problema invisibilizado por el miedo de un colectivo débil como es el de las interinas y sustitutas, que no se atreven a denunciar por el miedo a represalias.

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