Público
Público

Restricciones en Madrid El veredicto del TSJM añade una dosis extra de confusión y hartazgo entre los ciudadanos y los hosteleros

La decisión del tribunal de no avalar las medidas decretadas por Sanidad en la capital y nueve ciudades de la Comunidad de Madrid acaban con la paciencia de los vecinos, que no saben a qué atenerse.

Una valla demarcadora con información en el exterior del Centro Reyes Católicos del área sanitaria de San Sebastián de los Reyes. /EFE
Una valla demarcadora con información en el exterior del Centro Reyes Católicos del área sanitaria de San Sebastián de los Reyes. /EFE

Pepi Cardenete (EFE)

Tras el veredicto este jueves del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la confusión y el hartazgo se han redoblado entre los vecinos y hosteleros de la capital y de las nueve ciudades de la región en las que han decaído las restricciones a la movilidad, aunque se mantienen las relacionadas con aforos y horarios de restauración y comercios.

"Vergüenza" e "ineptitud" son algunas de las palabras más repetidas en esta jornada en la que el TSJM ha tumbado las restricciones en las principales ciudades de la región al entender que la ley en la que se amparó el Ejecutivo para imponer su aplicación a la Comunidad de Madrid no permite limitar derechos fundamentales como la libertad de circulación.

El veredicto no ha hecho más que sembrar más dudas tras unas semanas plagadas de incertidumbre por los vaivenes de las administraciones.

"Llega un momento que la gente no sabemos a lo que nos tenemos que atener, no sabemos qué es lo que podemos hacer"

"Llega un momento que la gente no sabemos a lo que nos tenemos que atener, no sabemos qué es lo que podemos hacer, no sabemos si nos van a multar, si no nos van a multar. Y lo que entiendo que sería más sencillo sería más claridad y unas directrices más eficaces, porque no sé si estas medidas sirven realmente para algo", dice desde su céntrica y vacía tienda Íñigo.

Para Cecilio, se trata de "un cúmulo de despropósitos". "Se hace todo deprisa, mal y a destiempo", sostiene este joven que en su día tenía pensado hacer algo este puente, aunque lo canceló.

Ahora podría salir de Madrid, algo que ha pedido evitar el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, pero Cecilio ha decidido no reanudar los planes: "Al fin y al cabo hay que tener un poco de cabeza y tampoco salir por salir".

Paseando por Gran Vía, José Manuel no esconde que no se ha enterado "muy bien" de lo ocurrido en el día de hoy. "Sabía que hasta ahora no podía salir de Madrid del término municipal y ahora no sé si volvemos otra vez al tema de los barrios. Y no sé si no puedo salir de mi barrio y los del barrio Salamanca sí pueden salir o no, no lo sé", reconoce.

Horas después de conocerse la resolución del TSJM, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha aclarado en una comparecencia en la Puerta del Sol que el Gobierno regional publicará el viernes una nueva orden con una serie de medidas que se ha ofrecido a consensuar con el Gobierno de Pedro Sánchez.

"¿De qué vale quitar la movilidad si tú no amplías otra vez los horarios? Es que no tiene mucho sentido lo que hacen", se pregunta Elena, camarera de un negocio "nuevo" de la calle de San Alberto, y cuyo futuro queda en entredicho porque "así no se puede mantener".

Ha bajado "mucho la cosa" desde que los establecimientos no pueden recibir nuevos clientes a partir de las diez de la noche y tienen que cerrar a las once, algo que se mantiene a pesar del pronunciamiento del TSJM.

Controles policiales en la Plaza de Fernández Ladreda esta semana por las restricciones en Madrid. /EFE

¿Qué opinan en las tres únicas zonas confinadas?

Mientras decaen las restricciones de movilidad en Madrid y otros nueve municipios, se mantienen en tres áreas básicas de salud de la región: Reyes Católicos (San Sebastián de los Reyes), Humanes y Villa del Prado. 
En la zona de Reyes Católicos, los vecinos han reaccionado con estupor ante las últimas noticias. Es el caso de Ana, quien "no se puede creer" que su localidad sea de las pocas con restricciones.

"Es ridículo que la pelea política haya provocado que, en plena ola del virus, solo haya tres pequeños barrios confinados en toda la región"

"Es ridículo que la pelea política haya provocado que, en plena ola del virus, solo haya tres pequeños barrios confinados en toda la región", asevera enfadada, mientras se pregunta "si de verdad tiene sentido que una parte de Sanse esté cerrada mientras otras ciudades mucho peor estén a sus anchas".

Julián es camarero en un bar de la zona y dice "no tener palabras" ante esta "locura" de decisiones que ha acabado "encerrando" a parte de Sanse, mientras todo Madrid "podría salir esta misma tarde como si nada". Especialmente lamenta que "la gente está hecha un lío" y todo se resume en "menos salidas y los negocios tirándose de los pelos".

Otros están en contra de la retirada de estas restricciones, como Marta, que llega a su barrio en un autobús desde Madrid, "asustada" por las noticias que ha escuchado en la radio y que le han hecho preguntarse "cómo pretenden frenar al virus si no hay control ninguno".

En Móstoles, otra de las ciudades que sufren restricciones de movilidad desde el viernes pasado, la suspensión de las limitaciones de movilidad ha provocado también cierta "confusión", entre los propios habitantes, que no saben si salir o no de la ciudad, y también entre los hosteleros, que no tienen claro cuándo cerrar.

"Mi municipio, Móstoles, y el de mi pareja, que vive en Madrid, estaban restringidos, pero si ahora quitan las limitaciones, en teoría nos podríamos ver esta tarde, pero no sabemos qué hacer, si quedar para tomar algo, porque no sabemos si nos van a parar, como esto cambia de una hora para otra", lamenta Noelia.

Desde el Bar Cris, Silvia, su propietaria, asegura que "teníamos claro que íbamos a seguir cerrando el bar a las 23.00 horas, hubiera o no suspensión de las limitaciones". En esta época del año y en esta zona "raramente la gente se queda más de las 23.00 en la terraza", explica Silvia.

Considera que el problema "no son tanto las limitaciones en sí", sino que es "la incertidumbre" es lo que está afectando realmente a pequeños negocios como el suyo, porque provocan "confusión en la gente", que ya "no sabe si puede entrar o no dentro del bar, si la terraza cierra a tal o cual hora". "La gente corriente ya no sabe qué puede o no puede hacer", ha añadido Silva, resignada a "aceptar lo que venga".

Más noticias de Política y Sociedad