Público
Público

Turismo Catalunya La fuga del turismo dispara la precariedad en la Costa Dorada

La fuerte dependencia del sector turístico, que genera un 26% del PIB de la provincia de Tarragona y casi el 50% de municipios como Cambrils, provoca que miles de personas no hayan podido trabajar prácticamente desde marzo y plantea dificultades para la recuperación económica de la zona, y una gran precariedad.

Una turista se refresca los pies en la playa de la Malagueta en Málaga. - EFE
Una turista se refresca los pies en una playa. - EFE.

emma pons

La Costa Dorada es uno de los polos turísticos del Estado español, en Catalunya sólo superado por Barcelona y la Costa Brava. Es, también, uno de los motores económicos de la provincia de Tarragona, donde el turismo representa el 26% del PIB. En poblaciones como Cambrils, esta cifra sube hasta el 47%. Salou, capital de la Costa Dorada, concentra gran parte de la actividad. Sin olvidar el polo de atracción que supone Port Aventura. La pandemia, sin embargo, ha dado la vuelta a este sector: lo ha dejado prácticamente sin visitantes extranjeros, y sólo con el mercado doméstico no llenan. Todo ello afecta a unos trabajadores de temporada con contratos precarios que, a pesar de las ayudas, tienen dificultades para seguir pagando las facturas.

"Ha sido el peor año de la historia", sentencia Xavier Guardià, portavoz de la Federación Empresarial de Hostelería y Turismo de la provincia de Tarragona (FEHT). Sólo alrededor del 40% de establecimientos hoteleros abrieron este verano en la zona, y la demanda ha rondado el 20%. "Nosotros no nos podemos inventar los clientes. Es por eso que no hemos podido funcionar ", explica. Franceses, y británicos prácticamente no han aparecido por la Costa Dorada, y el volumen de catalanes y del resto del Estado, debido a las restricciones y la incertidumbre, se ha reducido a la mitad.

Con esta situación, hay negocios que no han podido abrir ni facturar desde octubre del 2019. Guardià recuerda que es un sector "de temporada", que concentra la actividad mayoritariamente desde Semana Santa hasta noviembre, por lo que habrá que esperar al menos hasta marzo de 2021 para reanudar la actividad.

El paseo marítimo de Salou muestra estos días esta inactividad: son pocos los negocios con la persiana levantada. Sofía, camarera de un restaurante en primera línea, explica que en verano notaron la falta de clientes extranjeros. Aunque sí tenían gente de todo el Estado, éstos no consumen tanto, explica. Y con las restricciones vigentes y los confinamientos perimetrales, saben que a pesar de la reapertura actual tendrán dificultades para hacer caja.

Hasta ahora, Salou ha destinado más de siete millones de euros a sufragar el impacto de la crisis, de un presupuesto municipal de casi 50 millones. Pero el Ayuntamiento no ha respondido a las preguntas de este medio sobre la situación en el municipio.

En La Pineda, urbanización de Vila-seca, la situación es similar. La camarera y la jefa de cocina de uno de los pocos restaurantes abiertos en el paseo explican que todos los establecimientos de su alrededor estarían ahora abiertos sin pandemia: "No salen los números, no se la quieren jugar". Su establecimiento sí ha reabierto, pero aunque entre semana se ven bastantes trabajadores comiendo, dudan de que el fin de semana tengan demasiado afluencia. "Somos el personal justo para poder abrir", explican.

Según el Anuario Económico Comarcal 2020 del BBVA, la provincia de Tarragona y la de Girona serán las más afectadas por el impacto económico de la covid. Para el autor del estudio, Josep Oliver, esto se debe a "la fuerte dependencia del turismo y la caída de la producción industrial", ya que apunta a que el binomio "comercio y turismo" será el que se reactivará más tarde.

Familias en crisis

Esta inactividad repercute inevitablemente en los miles de trabajadores que se dedican al sector. Raquel es la primera vez que se acerca al local de Cáritas en Salou. "Vengo muy a regañadientes, me siento fuera de lugar", lamenta. Trabajaba en una empresa que organizaba eventos en barcos, sobre todo fiestas en catamaranes. "Intentaron abrir el verano, pero es que los números no salían", explica. En marzo, Raquel entró en un ERTE, pero a lo largo de los meses la empresa ha decidido cerrar temporalmente y ahora está en paro. Le ha quedado un subsidio de 200 euros con los que no puede hacer frente a los gastos del hogar, donde vive con su hija.

Cáritas Salou ha doblado en los últimos meses las familias que atendía normalmente. Ahora ya son más de 400. "Hasta ahora lo vamos aguantando, pero estamos en noviembre. Veremos hasta cuando podemos", explica Esteve Tomàs, responsable de la organización. La entidad y la Cruz Roja atienden en el municipio a usuarios derivados de los servicios sociales.

También Laura (nombre ficticio) hace poco que acude a Cáritas. Cada temporada trabajaba en la hostelería, al igual que su hijo, pero este año no han podido. "Con la hipoteca y sin ayudas, me vi en la necesidad", explica. Mientras tanto, intenta ganar algún dinero limpiando un par de casas, pero no le da para cubrir todos los gastos. "El año que viene será mejor", desea.

Un sector fuerte

El portavoz de la FEHT Xavier Guardià subraya que el hecho de tener unas empresas turísticas en el territorio que son "potentes" les ha permitido aguantar el embate de la pandemia y la falta de ingresos. Por eso, de momento ningún establecimiento hotelero ha bajado la persiana definitivamente. "Se ha podido aguantar a pesar de no tener grandes ayudas", explica.

El hotel 4R Casablanca es el único que está abierto a día de hoy en Salou. En esta época habría más o menos una docena en funcionamiento. El director del establecimiento, Quim Díaz, explica que comenzaron la temporada "con muchas expectativas que luego no se cumplieron", al igual que la mayoría de hoteles de la zona.

"Ha habido una apuesta empresarial, porque la apertura se hizo con una mínima previsión, sabiendo que no habría retorno", señala Jaume Orteu, presidente de la Asociación Hotelera de Salou, Cambrils y La Pineda, que agrupa el 86% de los establecimientos de la Costa Dorada. Orteu es el director del hotel 4R Playa Park, uno de los que este año no ha abierto.

Díaz señala la preocupación por los trabajadores que contrataban cada año y que este año no han podido llamar. "A nivel empresarial nos genera inquietud".

Port Aventura, cerrado

El parque temático de Port Aventura, ubicado entre Salou y Vila-Seca, merece una mención aparte por el volumen de actividad que genera. En 2018 registró cerca de cinco millones de visitantes y una facturación de 230 millones de euros. Habitualmente está abierto todo el año excepto un par de meses en invierno y contribuye a la actividad en toda la zona. "Port Aventura nos ayuda a todos", reconoce Díaz. Este año, sin embargo, apenas ha podido abrir tres meses, de julio a octubre.

El parque temático tiene una plantilla de casi 2.000 personas. Además, están los trabajadores provenientes de empresas subcontratadas. Es el caso de Esther Rodríguez, camarera de piso y trabajadora de la empresa de trabajo temporal (ETT) que gestiona el servicio de lavandería y pisos de los hoteles del parque, que son cinco. Explica que la temporada estuvo marcada por una incertidumbre constante y que ahora, aunque vuelvan a tener el pago del ERTE tras la lucha sindical, con este no se genera paro, ni días de vacaciones, ni paga extra. "Son muchos menos ingresos y muchas somos familias monomarentales o la pareja, por ejemplo, está en paro", explica. Rodríguez, que es delegada de CCOO, asegura que muchas de las trabajadoras son migrantes y envían parte de su sueldo a la familia: "Al reducirse tanto no saben qué hacer, están desesperadas".

Una cuestión de tamaño y de mercado

Este verano marcas turísticas como el Pirineo o las Terres de l’Ebre han perdido un porcentaje de clientela muy inferior al de, por ejemplo, la Costa Dorada o la Costa Brava. Para Juan Antonio Duro, director de la Cátedra de Economía Local y Regional de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (URV) esto se debe a que desde hace años "se han decantado más hacia satisfacer la demanda doméstica". El portavoz de la patronal hotelera de Tarragona, Xavier Guardià, apunta a "las dimensiones" del sector en la provincia y recuerda que Salou es el tercer municipio con más recaudación de la tasa turística en Catalunya.​

Más noticias