Pese a la riqueza del castellano —suma unas 100.000 palabras, aunque solo usemos unas 3000 rutinariamente—, nuestro idioma se queda corto en la expresión de determinados conceptos e ideas que otros idiomas ilustran a la perfección.

Porque, ¿qué palabra puede significar el reflejo de la luna sobre el agua o el presentimiento del amor que antecede al flechazo? A continuación, seleccionamos trece palabras en otros idiomas que no tienen traducción para que puedas nombrar como se merece la próxima luna llena sobre el mar. 

Koi no yokan

Palabras en otros idiomas que no tienen traducción
Palabras en otros idiomas que no tienen traducción. Fuente: Pixabay

Japonés. Te presentan a una persona y algo sucede en tu interior, algo se mueve dentro de ti. No es todavía un flechazo, no es aún esa conmoción emocional que anuncia el enamoramiento. Es más un presentimiento de que te vas a enamorar de esa persona. Puede ser su olor, su mirada, o los gestos de sus manos que nos anuncian que algo grande está a punto de ocurrir. Es el koi no yokan, la premonición del amor. 

Viraha

Hindi. El amor tiene muchas facetas y no hay palabras suficientes en los idiomas del mundo para definirlas todas, pero el hindi nos ofrece un término que ilustra a la perfección un sentimiento vinculado al amor. Se trata de viraha, la constatación del amor tras la partida del ser querido, esa sensación que nos queda cuando despedimos por primera (o última) vez a nuestro ser querido en la vía del tren, ese momento en el que lo amamos más que nunca, justo cuando se nos va

Pódvig

Ruso. Vladimir Nabokov tituló así una de sus obras, traducida en castellano como Gloria. Pero no es exactamente la gloria la que define este término: «el logro de la plenitud es la meta primordial de su destino (…) Pero tal plenitud se halla invariablemente impregnada de punzante añoranza». Pódvig sería así una suerte de acto intrépido y heroico completado en circunstancias adversas, pero también explicaría la compleja sensación que sigue a la consecucion de un sueño. Algo así como «cuidado con lo que sueñas, porque tal vez se cumpla».

Mångata

Sueco. El camino o la senda que deja el reflejo de la luna sobre el agua, puro lirismo a la sueca.  

Pana Poʻo

Hawaiano. ¿Nunca has quedado perplejo y te has rascado la cabeza tratando de recordar dónde dejaste un objeto de uso común, léase las llaves de casa, la cartera o la dichosa mascarilla? Ese acto de rascarse la cabeza viene a ser como un intento de rebuscar dentro de la memoria de nuestro cerebro, confiando en localizar el paradero de nuestro objeto perdido. Pues bien, ese acto tan ordinario se denomina Pana Po’o en hawaiano.  

Palabras en otros idiomas que no tienen traducción
Palabras en otros idiomas que no tienen traducción. Fuente: Unsplash

Flâneur

Francés. Una de las más bellas contribuciones del francés es este término que se puede traducir como paseante o callejero pero que, desde luego, no contiene la misma profundidad poética del término original. El flâneur es aquel que pasea sin rumbo fijo, por el propio placer de pasear, pero no ensimismado o abstraído de la realidad: al contrario, despierto a todos los estímulos que va encontrando a su paso. Aunque en algunos casos se ha castellanizado este acto como ‘flanear’ se parece demasiado a ‘flan’ o a ‘flambear’ y no termina de convencer… 

Goya

Urdu. Este idioma hablado en Pakistán o India nos ofrece otro hermoso término que nada tiene que ver con el genial pintor español. Goya describiría esa sensación que tenemos cuando somos absorbidos por la realidad alternativa de una buena historia, ya sea un cuento, una novela o una película: cómo si realmente hubiéramos abandonando nuestro mundo para vivir durante un rato en la fantasía del relato

Palabras en otros idiomas que no tienen traducción
Palabras en otros idiomas que no tienen traducción. Fuente: Unsplash

Lítost

Checo. «Lítost es una palabra checa intraducible a otros idiomas. Representa un sentimiento tan inmenso como un acordeón extendido, un sentimiento que es síntesis de muchos otros sentimientos: la tristeza, la compasión, los reproches y la nostalgia». Milan Kundera define así este término que también se asocia con la humillación presente en un recuerdo doloroso tal y como describe el propio autor a través de una parábola en su obra El libro de la risa y el olvido.  

Friluftsliv

Noruego. Patentado por Henrik Ibsen, el escritor más famoso de la historia de Noruega, la friluftsliv hace referencia al simple acto de salir fuera y conectar con la naturaleza. No se trata de hacer nada en concreto, solo salir y contemplar. Pero al contrario que el flâner, más asociado al vagabundeo urbano, la friluftsliv se vincula a la naturaleza, a la búsqueda de la paz interior más allá del ruido de las ciudades. 

Umami

Japonés. El umami es el quinto sabor que puede traducirse por sabroso y que se une a los sabores clásicos: dulce, ácido, amargo y salado. Acuñado por Kikunae Ikeda, el científico que estudió el aminoácido glutamato responsable de su sabor y que caracteriza buena parte de la cocina japonesa.  

Palabras en otros idiomas que no tienen traducción
Palabras en otros idiomas que no tienen traducción. Fuente: Pixabay

Tartle

Escocés. Volvemos a la escena que ilustraba la primera palabra de nuestra lista, pero desde la perspectiva del que presenta a las dos personas. “¿Qué tal?, ¿cuánto tiempo? Mira, te presento a Julia, es compi en la oficina, Julia, él es… es… Mmmm”. El término escocés tartle vendría a ilustrar ese embarazoso momento en el que presentas a alguien del que te has olvidado el nombre. Pero en este caso no importa, Julia y el hombre sin nombre están demasiado ocupados con su koi no yokan.  

Saudade

Portugués. Tal es la trascendencia que ha alcanzado este término portugués que ya ha sido incorporado por la RAE al castellano. ¿Quién no ha sentido saudade alguna vez? Esa sensación de nostalgia indefinida, profunda melancolía en la que a menudo se presiente que aquello que se añora ya no retornará. 

Siesta

Castellano. Y terminamos esta selección de palabras que no tienen traducción en otros idiomas con un homenaje al castellano. Aunque podríamos citar alguno de esos insultos tan hilarantes, nos quedamos con uno de nuestros términos más internacionales. De acuerdo que la siesta ya no es lo que era porque nuestro ritmo de vida ha cambiado adaptándose a los patrones europeos, pero que nos quiten lo bailao o, en este caso, lo sesteao.