Once rutas tematizadas que recorren cuatro comunidades autónomas y ocho provincias españolas sumando 2.000 kilómetros de carreteras y 1.500 de senderos: la Ruta del Cid es el ambicioso proyecto que nace en Burgos hace dos décadas con el objetivo de generar un itinerario turístico que recorra los principales escenarios del Cantar del Mío Cid, uno de los poemas épicos medievales más importantes de literatura europea. A continuación, exponemos el origen de la Ruta del Cid, sus principales etapas y las diferentes modalidades de recorrido.  

La Ruta del Cid: el origen 

Ruta del Cid
La Ruta del Cid. Estatua ecuestre de Rodrigo Díaz de Vivar en Burgos. Fuente: Pixabay

En 1996, la Diputación de Burgos habilitó un sendero que conectaba Vivar del Cid con San Pedro de Cardeña a través de la ciudad de Burgos, inspirándose en los primeros versos del Cantar del Mío Cid. Este fue el germen de un futuro proyecto que cristalizaría unos años más tarde cuando otras siete diputaciones se unieron a Burgos para extender el itinerario por buena parte del centro y el levante peninsular. 

Pero la idea de recorrer los principales escenarios del Cantar del Mío Cid viene de antiguo. Durante el siglo XIX, las corrientes románticas, historicistas y medievalistas llevan a muchos viajeros a peregrinar siguiendo los escenarios de diversas obras medievales.

Es el caso de Archer Milton Huntington, un hispanista estadounidense que publicó una famosa edición del Cantar en los últimos años del XIX y que siguió las huellas del mítico caballero castellano en varios viajes. Lo mismo hizo unos años más tarde Ramón Menéndez Pidal, responsable del primer estudio filológico moderno del poema épico sobre el Cid. 

¿Y qué tiene de especial el Cantar del Mío Cid? Se trata de la primera gran obra literaria española escrita en lengua romance convirtiéndose con el paso del tiempo en el gran poema épico del Medievo español.

Ruta del Cid
Ruta del Cid. Desfile cidiano por la calles de Burgos. Fuente: Pixabay

Y pese a sus inexactitudes y sus numerosas licencias poéticas —no hay que olvidar que se trata de una obra artística y no un documento histórico—, constituye la principal fuente de información para conocer la figura Rodrigo Díaz de Vivar, apodado el Cid Campeador.  

El Cantar del Mío Cid narra tres episodios en la vida del caballero: el destierro, las bodas de sus hijas y la Afrenta de Corpes. El hecho de que esta obra no se ocupe de toda la vida del caballero es el origen de una cierta polémica sobre la propia génesis del Camino del Cid que deja fuera de sus itinerarios lugares tan importantes en la trayectoria del caballero como Zamora, donde fue armado caballero.

Los impulsores del Camino del Cid argumentan que se trata, ante todo, de un camino literario y que la configuración del camino desde un punto de vista exclusivamente histórico no solo sería muy compleja, sino ineficaz en su faceta turística.  

La Ruta del Cid: las etapas

Ruta del Cid
Ruta del Cid. Monasterio de Santo Domingo de Silos, uno de los tesoros que encontraremos a lo largo de este itinerario. Fuente: Wikipedia

Para aquellos que opten por el coche, el Camino del Cid se divide en once rutas diferentes, alternando varias etapas principales con ramales y anillos, a menudo de menor extensión.  

  • El Destierro. Partiendo de Vivar del Cid, supuesto lugar de nacimiento del caballero, se recorren más de 350 kilómetros a través de la propia provincia de Burgos y Soria alcanzando Atienza en Guadalajara. Como buena parte del Camino del Cid, esta etapa ofrece al viajero una fascinante combinación de leyenda, historia, arte y gastronomía. 
  • Tierras de Frontera. Arrancando de Atienza recorremos una de las etapas más esplendorosas del Camino del Cid que llega a Calatayud atravesando otras localidades como Sigüenza o Medinaceli, donde se cree fue escrito el Cantar a finales del siglo XII. 
  • Las Tres Taifas. Partiendo de Calatayud en Zaragoza recorremos parte de esta provincia, además de Guadalajara y Teruel para alcanzar algunas joyas como Albarracín, a lo largo de 300 kilómetros.
  • Las Conquistas de Valencia. A lo largo de 200 kilómetros conectando Cella en Teruel con Valencia, recordaremos las hazañas del Cid en tierras valencianas en una etapa que combina historia y leyenda, haciendo hincapié en la famosa toma de la ciudad de Valencia que convirtió al Cid en un mito que conquistó hasta el propio Hollywood
  • La Defensa del Sur. Desde Valencia, un recorrido de algo más de 200 kilómetros que nos conduce a Orihuela en Alicante en una etapa que se centra en los viajes del Cid por este territorio que culminan con el segundo destierro del caballero al haberle declarado traidor el rey Alfonso VI.
  • Ramal de Álvar Fáñez: Ruta que discurre por la provincia de Guadalajara partiendo de Castejón de Henares y finalizando en la capital provincial y que tiene como protagonista al famoso lugarteniente del Cid. 
  • Anillo de Gallocanta. Una ruta circular de 78 kilómetros que tiene como principio y final Daroca (Zaragoza) donde el Cid acampó durante días en 1090. 
  • Anillo de Montalbán. 150 kilómetros con salida y llegada en Calamocha (Teruel) en una etapa plagada de castillos y leyendas. 
  • Anillo del Maestrazgo. Ruta circular de 240 kilómetros en Rubielos de Mora (Teruel) que nos sirve para conocer el Maestrazgo, uno de los grandes tesoros naturales de la zona. 
  • Anillo de Morella. Ruta circular con 100 kilómetros con salida y llegada en La Iglesuela del Cid en Teruel.
  • Ramal de Castellón. Corta y última etapa de apenas 40 kilómetros que conecta Sagunto con Castellón de la Plana, localidades muy vinculadas al Cid, también a nivel histórico. 

La Ruta del Cid: también en bici o a pie 

Ruta del Cid
Ruta del Cid, también en bicicleta. Fuente: Wikiloc

Desde los años 80 empezaron a proliferar rutas cicloturistas que tenían como objetivo conectar Vivar del Cid con Valencia. Inspirándose en estos precursores, el Consorcio Camino del Cid diseñó un itinerario específico tanto para aficionados a la bicicleta de carretera como de la BTT. En el caso del cicloturismo las rutas se reducen a 10 mientras que en el caso de la BTT quedan en 7, todas ellas adaptando el recorrido a las carreteras y senderos ciclables aptos para cada tipo de bicicleta.  

Y, por supuesto, el Consorcio del Cid no podía olvidarse de los senderistas. El Camino del Cid en ‘versión peregrino’ incluye nueve rutas. Por ejemplo, la ruta del Destierro se reduce a 285 kilómetros. Pese a todo, estamos hablando 15 días de viaje a unos 19 kilómetros al día.  

Sea en coche, en bicicleta o a pie, el Camino del Cid es una iniciativa más que atractiva para conocer la historia y el presente de diversos rincones del centro-levante español siguiendo las huellas de uno de los personajes más populares de la historia del Medievo español. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.