Los Pirineos españoles discurren por más de 400 kilómetros entre las comunidades autónomas de Navarra, Aragón y Cataluña. Este espacio natural montañoso sirve de frontera natural entre los países de Francia y España y acoge lugares espectaculares para practicar senderismo, alpinismo, escalada y esquí.

Así que en esta ocasión vamos a detenernos en algunos de los bosques más bonitos de los Pirineos para que los tengas en cuenta para tus escapadas, sobre todo, en primavera y en otoño, cuando lucen más espectaculares. Estas montañas de entre 200 y 3000 metros de altitud sobre el nivel del mar esconden auténticos paraísos boscosos.

1Selva de Oza (Huesca)

Selva de Oza
Fuente: Flickr/Inda Agudo CC BY-SA 2.0

En la Selva de Oza, en el Valle de Hecho, en el Pirineo de Huesca (Aragón) te adentrarás en un precioso bosque de pinos, hayas y abetos, habitado por numerosa fauna salvaje como osos pardos, corzos y jabalíes. Pero también encontrarás en él sitios de interés histórico, como la calzada romana o el dolmen de Aguastuertas, en el municipio de Ansó, los cuales son buen ejemplo de ello.

La Selva de Oza está incluida dentro del Parque Natural de los Valles Occidentales de La Jacetania y resulta un paraje perfecto para realizar travesías, rutas de senderismo, recorridos BTT, escalada y parapente. Y no olvides que, en pleno invierno, también es un lugar ideal para la práctica de esquí.