¿Es malo tener un gato dentro de casa?
Los gatos son animales muy curiosos y exploradores natos, aunque muchos de ellos pasan su vida sin salir a la calle.

Madrid-
Los gatos son animales muy curiosos y con un fuerte instinto cazador. Sin embargo, también son criaturas domésticas, capaces de tejer vínculos con los humanos y ceder parte de su independencia a cambio de un cariño incondicional. Por ello, ante esta diatriba, uno de los debates más habituales a la hora de adoptar un minino es saber si es bueno para ellos mantenerlos dentro de casa durante todo el tiempo.
Sobre el papel puede ser algo antiintuitivo. Sin embargo, sobre todo en pisos situados en grandes ciudades, el dejarles darse una vuelta a su aire simplemente no es posible. No ya solo por los posibles peligros que acechan en el exterior, sino porque no tendrían modo de regresar a casa por sus propios medios. Se trata, por lo tanto, de un debate procedente. ¿Tiene sentido adoptar un gato y que no conozca más allá de los confines de nuestra propia casa? ¿Es esta una buena práctica? ¿Cómo hacer para que el felino sea feliz a pesar de la limitación de movimiento evidente?
Qué diferencias hay entre un gato de interior y uno de exterior
Ante todo, se debe considerar el propio carácter del gato, ya que cada ejemplar posee una personalidad diferente. Los hay más extrovertidos y echados para adelante, pero también los hay miedosos, tímidos o que prefieren recluirse a aquello que conocen y consideran seguro. El blog de Purina señala una diferencia fundamental: los gatos de interior viven significativamente más. Estos felinos caseros poseen una esperanza de vida que puede alargarse desde los 15 a los 17 años, mientras que los felinos callejeros suelen vivir una media de dos a cinco años.
Tiene sentido; al fin y al cabo, los gatos que viven en la calle están mucho menos controlados. En consecuencia, es más fácil que sufran un accidente, se contagien de alguna enfermedad o, incluso, protagonicen peleas con otros mininos. ¿Esto significa que vivir recluidos entre cuatro paredes sea la panacea para un gato? No. Los gatos de interior suelen tener problemas de obesidad y aburrimiento, o presentar comportamientos destructivos si no están suficientemente estimulados. Sin duda, este es el gran reto por nuestra parte.
¿Un gato puede ser feliz viviendo en casa?
Son muchas las voces expertas que apuntan que no es cruel mantener a un gato en casa durante toda su vida. Incluso pueden ser felices pese a permanecer todo el tiempo en interior. Claro que esto último depende de varios factores, entre ellos su experiencia previa. Así, un gato que ha crecido en un ambiente de semilibertad, como por ejemplo una granja o la calle, puede sentirse atrapado si de repente queda confinado en una vivienda.
Como decíamos anteriormente, aquí juega un papel fundamental la personalidad del gato. Algunas razas, como el british shorthair, los persas, o los esfinge son especialmente aptos para estar en casa, ya que suelen tener pocas ansias de libertad. Aunque no es solo una cuestión de pedigrí. Algunos mininos simplemente prefieren el calor del hogar, o son especialmente tímidos y prefieren la seguridad que les confiere una vivienda. Además, no se deben olvidar aquellos gatos con inmunodeficiencias, discapacidad o que son ancianos. Para todos ellos, el permanecer dentro de una casa es una cuestión de seguridad.
Cómo mantener feliz a un gato de interior
No obstante, aunque algunos felinos tengan preferencia por vivir en una casa y no parezcan echar de menos el exterior, todos ellos requieren de estimulación y ejercicio para evitar el sobrepeso o el aburrimiento. Por ello, es preciso asegurarnos de que se mueven dentro de casa, facilitándoles un entorno que les permita ejercitar su curiosidad natural. Esta actividad física e intelectual se puede conseguir mediante la adquisición de objetos como: rascadores, una percha de ventana para gatos o juegos interactivos que activen sus instintos.
No solo eso, sino que también debemos jugar con ellos. Hay muchas maneras de interactuar con un gato y que este lo entienda como un divertimento, aunque sin duda uno de sus pasatiempos preferidos es simular un escenario de caza. De acuerdo con la entrevista a la experta en comportamiento felino Eline Greiner recogida por RTL, solo es "cruel" mantener un gato en casa cuando "muestra que está sufriendo angustia o frustración".
No obstante, si un gato empieza a perder apetito o a comer en exceso, o si tiene problemas higiénicos, puede ser indicio de que está estresado, aburrido o deprimido. Los comportamientos destructivos, el dormir en exceso o ignorar los juguetes también pueden ser síntomas de que algo no va bien. En caso de que se sospeche una posible depresión felina, lo mejor es consultar con un veterinario.
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