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1995-2009, 1.100 grupos y 15 tramos de carrera hacia el triunfo de lo "indie"

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El Festival Internacional de Benicàssim se coronará desde mañana como la principal cita veraniega de música independiente de España tras haber impreso en 15 carteles desde 1995 los nombres de 1.109 artistas, entre grupos, solistas y DJ, que han aupado a lo "indie" como negocio e influyente fenómeno mediático.

Hasta el próximo domingo y gracias al FIB Heineken, Benicàssim se convertirá durante cuatro días no solo en la capital europea del mejor pop-rock y la electrónica de la escena alternativa, sino en una particular isla multicultural habitada a diario por unos 45.000 "fibers", la mayoría procedente del extranjero -sobre todo del Reino Unido- y donde sol, playa y fiesta son las palabras más repetidas.

El camino para llegar a este panorama idílico para organizadores, hosteleros, tour operadores británicos, comerciantes e instituciones públicas ha estado, no obstante, plagado de obstáculos -económicos, políticos, competitivos y hasta meteorológicos- que han hecho al FIB aún más fuerte para poder aguantar la actual crisis económica.

Y es que este año, el pronóstico que hizo a Efe uno de los directores del FIB Heineken, José Luis Morán, se ha cumplido y la "burbuja" de festivales que inundaban la península ha terminado por estallar.

La mayoría de los que nacieron a la estela de Benicàssim -muchos de ellos sufragados por ayuntamientos- se ha quedado por el camino, entre ellos su principal competidor, el Summercase que se celebraba simultáneamente entre Madrid y Barcelona y que el año pasado quiso coincidir el mismo fin de semana que el FIB; pinchó, y la crisis ha lo ha obligado a tomarse, al menos, un año sabático.

Consolidada como la cita musical más mediática del verano -el año pasado se acreditó a más de un millar de periodistas-, con entradas agotadas desde mayo y un impacto económico previsto de 19 millones de euros, el FIB ofrece en esta edición un cartel con pocos nombres nuevos como principales reclamos: de sus cuatro cabezas de cartel, solo The Killers debutarán en Benicàssim. Oasis ya actuó en 2000 y 2005, Franz Ferdinand en 2004 y 2006 y Kings of Leon en 2004 y 2007.

A lo largo de sus catorce ediciones, por los escenarios del FIB han pasado -y repetido hasta en siete ocasiones, como Los Planetas- algunos de los mejores grupos, solistas y DJ del pop, el rock, la electrónica y hasta el flamenco de los últimos 50 años.

Se ha visto nacer al "chill out", caducar el "Donosti sound", recuperar el "electroclash", aparcar el "trip hop" o promocionar el "new acoustic movement"; será por etiquetas, estilos y modas.

Entre los "abuelos" musicales que han sentado cátedra quedarán para la historia los conciertos de Leonard Cohen, Lou Reed y Brian Wilson, sin olvidar a Kraftwerk, Iggy Pop o Donovan.

Sin embargo, la base se nutre de la "primera división" del movimiento "indie": Bjork, Nick Cave, Pixies, Morrissey, My bloody Valentine, Radiohead, Belle&Sebastian, The Cure, Depeche Mode, Air, Massive Attack, Chemical Brothers, Jesus&Mary Chain, PJ Harvey, Pavement, Blur, Sonic Youth, Suede, Primal Scream, Beck, Pulp, Moby, Travis, Goldfrapp, Yo la tengo, Saint Etienne, The Strokes, Sigur Rós, Wilco, Antony&The Johnsons, Amy Winehouse o Arctic Monkeys.

El capítulo español, ése que se ha intentado recuperar para este año tras varias ediciones relegado a un segundo y tercer plano, ha abarcado desde el rock espacial de Los Planetas hasta el pop aflamencado de Kiko Veneno, el techno de Fangoria, el flamenco-punk de Enrique Morente&Lagartija Nick, la fiesta de La Casa Azul y el estilo "mod" de Cooper.

Pero los sonidos anglosajones seguirán dominando: cuando Oasis tomen mañana el Escenario Verde del FIB Heineken se habrá cubierto una etapa completa de la particular carrera que han corrido de forma paralela este festival y el "britpop", ese fenómeno mediático surgido a mediados de los 90 en Gran Bretaña para explotar, con escándalos incluidos, a los nuevos "hijos" de los Beatles y Smiths.

Los hermanos Gallagher, iconos de aquella convulsa etapa y que junto a Blur son los únicos supervivientes destacados de su generación, llegan sin tanta polémica interna y con muchos grandes éxitos para triunfar en la primera noche de esta isla musical que bailará junto a la N-340 y frente al Mediterráneo.