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Continúan las tomas de instituciones en Santa Cruz y se teme más violencia

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Los opositores autonomistas de la ciudad boliviana de Santa Cruz continuaron hoy con las tomas de instituciones estatales, en un ambiente de tensión y con el temor de que se reproduzca la violencia de los dos últimos días.

En horas de la mañana, trabajadores de Correos procedieron a ocupar las oficinas principales de la institución, mientras grupos de jóvenes tomaron poco antes del mediodía la sede de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLHB), una de las petroleras que fueron nacionalizadas por el presidente Evo Morales en mayo pasado.

Durante la noche pasada radicales asaltaron y saquearon la Superintendencia Forestal y otra oficina también dependiente del Ministerio de Agricultura.

También sufrieron saqueos algunos mercados y tiendas de electrónica, según los autonomistas por obra de "maleantes infiltrados", que han obligado a muchos comerciantes a cerrar sus comercios durante el día y a permanecer dentro de ellos como medida de seguridad por la noche.

Aunque las tomas de hoy fueron pacíficas, en el ambiente está la tensión por el inminente resurgimiento de los brotes de violencia de los dos últimos días, en los que ha habido varias decenas de heridos.

Se teme que los próximas objetivos de los miembros de la opositora Unión Juvenil Cruceñista (UJC) sean la Universidad Normal y la refinería de Palmasola, donde los militares han advertido que no cederán.

También el barrio cruceño del Plan 3.000, el bastión de los seguidores del presidente Evo Morales en Santa Cruz, cuyos habitantes permanecen en vigilia ante los rumores de llegada de la UJC y los enfrentamientos que pueden producirse si eso ocurre.

Bolivia vive sumida en una ola de violencia que por tercer día consecutivo afecta a varias regiones y que hoy se extendió a la región amazónica de Pando, donde los enfrentamientos entre autonomistas y oficialistas ha provocado al menos cuatro muertos.

Los opositores exigen al presidente que acepte las aspiraciones autonomistas de sus departamentos y que devuelva a las regiones los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, desviados por Morales para pagar un bono a la vejez.