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Duran seguirá en Madrid pero asumirá nuevas funciones para la Generalitat

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El líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, ha decidido conjuntamente con el presidente de CiU, Artur Mas, seguir como portavoz de CiU en el Congreso y no entrar en el Govern como 'conseller primer', aunque sí asumirá funciones vinculadas a la Generalitat, relacionadas con política exterior y autogobierno.

Mas y Duran han comparecido en rueda de prensa esta mañana, tras haberse reunido por espacio de una hora en la sede de Convergència en la calle Còrsega de Barcelona, en la que han oficializado su decisión de que el actual portavoz de CiU en el Congreso siga ejerciendo de "hombre fuerte" de la federación nacionalista en Madrid.

Se despeja así una de las primeras incógnitas del futuro gobierno catalán que presidirá Artur Mas, tras las especulaciones sobre la posible incorporación de Duran al Govern.

Mas ha asegurado que fue él quien le ofreció personalmente a Duran la posibilidad de convertirse en el número dos del Govern, con el cargo de 'conseller primer', porque tratándose del político mejor valorado en Cataluña y en España, encajaba en su "gobierno de los mejores" y le daba la "máxima potencia política" al nuevo ejecutivo.

Duran ha reconocido que el ofrecimiento le generó "dudas" sobre cuál sería la mejor solución, y en algunos momentos incluso pensó que era preferible su entrada en el gobierno de la Generalitat.

Finalmente, tras valorar los 'pros' y los 'contras' de esta opción y deshojar la margarita durante varias semanas, Duran ha decidido, en una reflexión compartida con el propio Mas, continuar en Madrid por unos años y presentarse nuevamente como cabeza de lista de CiU en las elecciones generales de 2012.

A la hora de tomar esta decisión, ha primado el interés en no "debilitar" la posición de CiU en Madrid, prescindiendo de su peso pesado en el Congreso en un momento en que los nacionalistas quieren influir en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en el terreno económico, con el fin de sacar a flote la economía del país.

"Es el mejor servicio que podía hacer a la causa de Cataluña", ha asegurado Duran para justificar una decisión tomada tras "largas conversaciones" con Mas en las últimas semanas.

Además, la presencia de Duran en Madrid, no sólo en lo que queda de esta legislatura sino también al menos en el inicio de la siguiente, permitirá a Mas disponer en el Congreso de su mejor hombre para negociar con el futuro Gobierno español un pacto fiscal para Cataluña en la línea del concierto económico.

El papel de Duran, sin embargo, no se limitará al Congreso, sino que Mas le ha ofrecido tener también una "vinculación institucional con el gobierno de la Generalitat", para "aprovechar su experiencia en determinados campos".

Una de las dos funciones que Mas le reserva a Duran, y que no comportarán una retribución económica extra, es ayudar al Govern en política exterior, especialmente en el ámbito del Mediterráneo.

Duran, de hecho, ya fue entre 1999 y 2004 presidente de la comisión delegada del Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), un centro de reflexión y debate sobre el área euromediterránea ligado a la Generalitat de Cataluña, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ayuntamiento de Barcelona.

Tras la designación de Barcelona como sede del secretariado de la Unión por el Mediterráneo, ubicado en el Palacio de Pedralbes, este área cobra aún mayor relevancia para Cataluña.

La otra función que Mas quiere asignarle a Duran y que tampoco ha querido desvelar, aunque ha dado muchas pistas, está relacionada con la defensa del autogobierno de Cataluña, traspasos de competencias y defensa del pacto fiscal, lo que apunta a presidir la representación catalana de alguna de las comisiones bilaterales Estado-Generalitat.

Tras la renuncia de Duran, Artur Mas no nombrará a ningún 'conseller primer' en el arranque de legislatura, aunque no ha descartado la posibilidad de que sí disponga de un vicepresidente.

Mas y Duran seguirán hablando en los próximos días para acabar de diseñar la estructura del gobierno y sus miembros.

Según Duran, "no habrá ningún tipo de conflicto" a la hora de determinar cuántos departamentos tendrán a su cabeza a un miembro de Unió y cuántas estarán pilotadas por dirigentes de Convergència.