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ENTREVISTA- Crisis podría costar una década a países emergentes

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Por Paul Day

El progreso económico de países en vías de desarrollo podría retroceder una década por causa de la actual crisis mundial y amenazar los objetivos que se ha fijado Naciones Unidas si las naciones industrializadas no hacen más, dijo el lunes una responsable del Banco Mundial.

La directora general del Banco Mundial, Ngozi Okonjo-Iweala declaró en una entrevista con Reuters que la crisis financiera y la volatilidad en los precios de los alimentos ha golpeado duro a los países más vulnerables y los avances conseguidos en los últimos años para aliviar la pobreza podrían invertirse si no se toman medidas urgentes.

"Debido a la combinación de la crisis financiera y alimentaria, los progresos podrían verse invertidos. Si no prestamos atención a estos temas, los Objetivos del Milenio de la ONU podrían verse amenazados", señaló.

Los Objetivos del Milenio son ocho objetivos de desarrollo acordados por todos los países en el año 2000 que abarcan desde reducir a la mitad la pobreza extrema a hacer más accesible la educación y sanidad en los países más pobres del mundo de aquí a 2012.

"Los países africanos habían crecido a casi el seis por ciento y se esperaba un mayor ritmo antes de que golpease la crisis. No debemos dejar que vuelvan atrás, tan atrás que les lleve otra década recuperar los mismos ritmos (de crecimiento)", añadió.

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que ha ayudado a patrocinar la reunión de alto nivel, estima que casi 1.000 millones de personas sufren malnutrición en el mundo, una cifra que ha subido en 40 millones en 2008.

El director de la FAO, Jacques Diouf, ha pedido al presidente de EEUU, Barack Obama, que a través de una cumbre encuentre la forma de que se inviertan 30.000 millones de dólares anuales en la agricultura, ya que según él, con esto se podría erradicar el hambre hacia 2025.

LOS PRECIOS NO HAN CAÍDO

Aunque los precios de los alimentos han caído desde los máximos alcanzados el año pasado, ese descenso no se ha visto reflejado en los precios reales en muchos países en desarrollo, dijo Okonjo-Iweala.

"La gente ha sido ingenua al creer que la crisis de los alimentos ha desaparecido porque los precios de determinados productos han bajado, ya que estos problemas continúan", añadió.

Los agricultores de los países más pobres y de las naciones en desarrollo afrontan ahora la alta volatilidad de los precios, que según ella es un problema cada vez más grave por la incertidumbre que genera.

"Volatilidad significa incertidumbre para los consumidores, que no saben cuándo los precios van a repuntar y no tienen reservas en las que apoyarse (...) y para los agricultores que no saben si invertir debido a que los precios podrían bajar", dijo.

Okonjo-Iweala señaló que el llamamiento del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, de la semana pasada para la creación de un "fondo de vulnerabilidad" tenía como objetivo un nuevo toque de atención a las naciones ricas para que aporten un 0,7 por ciento de su Producto Interior Bruto para ayudar a las naciones más pobres.

"Esto no es sólo una cuestión de generosidad, también una de propio interés en muchos sentidos. Estos países forman un mercado para el futuro y deberían ser vistos como una oportunidad y también porque no se quieren migrantes económicos", afirmó.

"Si hay recuperación en un país, tiene que haber recuperación en todos los países, de otra forma la economía mundial sufrirá", añadió.