Publicado: 14.12.2014 14:08 |Actualizado: 14.12.2014 14:08

Ferraz ve con "condescendencia" las críticas internas y asegura que Sánchez será el candidato

Se ve improbable que Díaz vaya a las primarias pero, si da el paso, se tendrá que enfrentar al secretario general que, en ningún escenario, piensa renunciar a presentarse

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En Ferraz empiezan a estar incómodos aunque, a la vez, siguen muy tranquilos. Por un lado, no se entiende que cuando no han pasado ni cinco meses desde que Pedro Sánchez se hiciera con las riendas del PSOE parezca que haya tanta marea de fondo contra el secretario general del PSOE, que fue elegido por la militancia del partido de forma abrumadora (casi el 50% de los votos).

Pero, a la vez, lo enmarcan en las habituales tensiones internas que son inherentes a los socialistas y que, en modo alguno, alterarán su hoja de ruta que pasa, sobre todo, porque Sánchez sea el candidato a la Presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales.

De hecho, al ser preguntado un miembro del núcleo duro del líder socialista sobre cómo se toman en el partido estas hipotéticas operaciones contra el líder socialista, pone una sonrisa y contesta: "Con condescendencia".

Y es que desde la dirección del PSOE se tiene una percepción muy diferente de la situación que algunos dibujan, y se cree consolidado el liderazgo del actual secretario general.

Así, las fuentes consultadas recuerdan que en la Ejecutiva hay varios secretarios generales y no se han destacado en ninguna reunión por sus críticas a Sánchez. También creen que el líder del PSOE cada vez cuenta con más apoyos entre los barones, incluso de aquellos que apoyaron en su día a Eduardo Madina. Y, además, siguen considerando bastante improbable que, ocurra lo que ocurra en las municipales y autonómicas, Susana Díaz deje Andalucía para presentarse a unas primarias internas a tres meses de las elecciones.

Lo que sí aseguran las fuentes consultadas es que si la presienta andaluza da el paso tendrá que competir sí o sí con el secretario general en unas primarias abiertas. Pedro Sánchez, en ningún caso, se echará atrás por mucho poder orgánico del que pueda presumir Díaz y, además, está convencido de que se está ganando a la militancia de base acto a acto, que es la que tendrá que votar.

Ferraz, no obstante, admite que se han podido cometer errores y acepta las críticas, pero en el otro lado de la balanza recuerda que las encuestas empiezan a consolidar la valoración de Sánchez y unas mejores perspectivas electorales para el partido. Por ello, no entienden bien el escenario que se dibuja.

Lo que también aseguran fuentes cercanas al secretario general es que el calendario fijado es inamovible: convención municipal, convención autonómica, poner la maquinaria del partido a volcarse en las elecciones de mayo con el secretario general al frente, y al día siguiente pase lo que pase, Sánchez anunciará que se presentará como candidato a la Presidencia del Gobierno a las primarias del 25 de julio.

En cuanto a qué importancia tendrá el resultado de dichas elecciones, desde Ferraz se cree que va a ser difícil de comparar con el de 2011 por el cambio previsible del mapa político en España con la irrupción de Podemos, pero existe el pleno convencimiento de que los socialistas gobernarán, de una u otra forma, más ayuntamientos y más comunidades autónomas que hace cuatro años.

Por ello, creen que el resultado no será un factor determinante, "salvo que en Andalucía, Díaz gane por mayoría absoluta en las alcaldías de Sevilla, Granada, Málaga y Almería, y en el resto de España los resultados del PSOE sean un fracaso. Entonces, lo mismo sí habrá que pensárselo", comenta con ironía un miembro de la Ejecutiva.

Al preguntar quién está detrás de todo este supuesto contubernio contra Sánchez, las fuentes consultadas dejan caer pocos nombres, pero sí afirman que "hay demasiados que hablan en nombre de Susana Díaz" y que, hasta ahora, la dirigente andaluza ha sido impecable en sus declaraciones públicas.

Pero, pese a discreción, no niegan que el ex secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, sigue enredando entre bambalinas y, en el nuevo cambio de bando, ahora sólo tiene ojos para la presidenta andaluza. Desde la dirección no falta el comentario de que, todavía a día de hoy, ir de la mano de Zapatero no es muy recomendable.

También se apunta a José Blanco, que fue quien llevó a Pedro Sánchez a Ferraz allá por el año 2000, pero que ahora está enfadado porque le han pedido devolver los "muchos más" de cien mil euros que costó su defensa del "caso Campeón". Blanco nunca ha dejado de instigar, aunque siempre desde la retaguardia, porque tampoco está para salir en la foto.

Menos preocupan en Ferraz los movimientos de José Bono o de Felipe González, que los enmarcan en el posicionamiento de Sánchez en contra de la "gran coalición" que ambos defienden; o de algunos "barones" -"todos localizados", dicen- que "sólo hablan por detrás".

Tampoco se contempla la posibilidad de que Eduardo Madina quiera volver a intentarlo, ni que haya otro candidato "tapado" y bendecido por Susana Díaz.

En todo caso, en Ferraz no se achican, aunque les incomode este debate. Ni Sánchez, ni su "número dos" César Luena, tienen dudas de que van a mantener su hoja de ruta, sus criterios y sus previsiones con un objetivo final: que el PSOE vuelva a La Moncloa en 2015 de la mano de su actual secretario general.